sábado, 4 de octubre de 2014

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "CARRETERA PERDIDA" (LOST HIGHWAY)

CARRETERA PERDIDA
(LOST HIGHWAY)
Género: Inclasificable: ¿fuga psicogénica? - USA, 1996 - 130 Minutos.
DIRECTOR: DAVID LYNCH.
INTÉRPRETES: BILL PULLMAN, BALTHAZAR GETTY, PATRICIA ARQUETTE, ROBERT LOGGIA.
    
     Tuvieron que pasar prácticamente siete años, desde Corazón salvaje (1990), para que pudiéramos disfrutar de nuevo de otra película de David Lynch en nuestras pantallas, caído en desgracia desde que en 1992 presentó en Cannes “Twin Peaks, fire walk with me”, película que está centrada en los días anteriores al asesinato de Laura Palmer y que está realizada por el mismo equipo de la serie televisiva, pero que tal vez debido a su mala acogida no fue estrenada en nuestro país ni siquiera en vídeo. En 1992 también dirigió un episodio de la serie de televisión “On the air”, que emitía la cadena ABC y dos de los tres episodios de la serie “Hotel Room” para la HBO. En 1994 Lynch firmó un contrato para CIBY 2000, comprometiéndose a realizar tres películas en siete años, seguramente pronto, así lo deseamos, asistiremos al estreno de un nuevo film de este autor con fama de decadente en su país, pero que cuenta para mí con media docena películas de culto dentro de su relativamente corta filmografía. Sus últimas películas más interesantes son Una historia verdadera (1999) en la que cambia totalmente de registro y que fue aclamada por toda la crítica universal, al igual que la magnífica Mulholland Drive (2001), otra nueva vuelta de tuerca a sus obsesiones sobre la memoria y la pasión

     Sinopsis: el músico de jazz Fred Madison (Bill Pullman) vive en un lugar apartado y solitario con su mujer Reneé (Patricia Arquette), al tipo le invade una angustiosa desconfianza, pues sospecha que ella tiene un amante. Cada día alguien llama a la puerta y deja un sobre que contiene una cinta de vídeo, en la última hay grabado un brutal asesinato. La policía detiene a Fred y es encarcelado, pero cuando se encuentra encerrado en la celda desaparece, siendo reemplazado por Pete Dayton (Balthazar Getty) un mecánico que entabla una peligrosa relación con la exuberante novia de un gángster (Robert Loggia). Ella es rubia y su nombre es Alice (Patricia Arquette de nuevo).


     Este film, que no defraudará a los admiradores de la primera etapa de David Lynch, surgió cuando el director se encontraba leyendo la novela “Gente nocturna” de su amigo Barry Gifford, y aunque el argumento de la película nada tiene que ver con ella, unas palabras pronunciadas por uno de los personajes de la obra literaria, “Lost highway” (carretera perdida), fueron las chispas que activaron la inspiración del director que, en comunión con el novelista, sirvieron para desarrollar en un corto espacio de tiempo el delirante guión de esta pesadilla tan genuinamente lynchiana. La película comienza con un hipnótico travelling de una solitaria carretera en la noche, la voz de David Bowie ayuda a proyectar una misteriosa ensoñación, sinuosos pensamientos que nos alejan de cualquier punto real rompiendo anclajes, para introducirnos sin avisar, pero de forma cadenciosa, en los dominios de la mente, donde sus profundidades ocultan las deformaciones del alma, perfiles oscuros, lamentos y tinieblas. Puede resultar esta historia de personalidades escindidas poco accesible para el espectador, que mucha gente no conecte con una trama tan poco tradicional y se encuentre en una situación incomoda, empero nadie puede quedar indiferente ante su nivel de abstracción, su potente ejercicio de energía visual, nueva fase de la dimensión lynchiana allí donde las perpetuas sombras montan guardia. 

      Film tan original como fue su ópera prima, Cabeza borradora (1976), con la que tiene en común el estilo y el sentido medular del relato, sólo que en este nuevo descenso a los más ambiguos temores, el protagonista “sólo” cambia de cabeza y no lleva sobre sus hombros una enorme goma de borrar. De corte experimental, Carretera perdida es un relato vanguardista de expresiones diversas, donde el cineasta de la deformación nos habla de la mente y su imposible control, de la temida disociación, simbolizando con esa vertiginosa visión de una carretera perdida, con la que abre y cierra el film, la incesante ebullición, la vorágine dentro de una cabeza, una ruta donde se materializan los destellos del averno, y algún diablillo, con pinta de extraño duende, muestra de manera docta el proceso descarnado de autodestrucción moral, de desintegración del espíritu. Se hace necesario destacar la importancia que el sonido y las canciones tienen en toda la obra de Lynch, la banda sonora de Lost Highway es para guardar bajo siete llaves. ¡Ah! la belleza en bruto de Patricia Arquette, desnuda y relamida o vestida de escurridizo raso, me incita a bendecir los pilares de la creación.


4 comentarios:

  1. Patricia Arquette estaba guapísima. Y la escena en que Bill Pullman llama a su casa y resulta que Robert Blake TAMBIÉN está allí... es de las más terroríficas de la historia del cine.

    La pasamos en el Cine-club de Igualada. Como soy uno de los programadores, casi me "lynchan" algunos espectadores indignados.

    Un abrazo.

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  2. Sí, no es esas películas que se puedan proyectar a un público convencional y esperar que te lo agradezca. Al gran público no le gusta el cine laberíntico y "Carretera Perdida" no es precisamente un ejemplo de cine accesible, ya que obliga a pensar e imaginar y eso a gran parte de los espectadores les molesta y les da pereza. Me gusta el juego de palabras (casi me "lynchan"), y tienes razón en la escena mencionada, pero te haré llegar una curiosidad por aquello que me dicen de que conmigo siempre se aprende algo nuevo: la premisa argumental de esta pesadilla tan genuinamente lynchana fue fagocitada por el austriaco Michael Haneke para su excelente "Caché" (2005). El film tuvo una influencia notable en otros directores.

    Un abrazo

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  3. Hola de nuevo: aquí podemos decir: si te gustó Twin Peaks te gustará Carretera Perdida. Todo lo que hace D. Lynch me llama la atención, nunca me ha defraudado y siempre me ha sorprendido. El puzzle de una pesadilla, sí, pero deliciosa. Muy buena tu reseña Pedro, felicidades.
    Saludos, amigo.

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  4. En realidad, Pascasio, uno tiene que estar familiarizado con el universo Lynch para conectar con un film magistral como este. La turbiedad de las relaciones de pareja e interpersonales; la atmósfera claustrofóbica, circular vertiginosa; la perturbadora sensualidad, y el enigma de la condición humana como un jeroglífico irresoluble en algún rincón de la mente, hacen de este film una experiencia inolvidable, una lúgubre alegoría sobre los sinuosos caminos por donde vagan las personalidades escindidas.

    Un abrazo

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