viernes, 29 de diciembre de 2017

¡FELIZ AÑO 2018!


   Con este atractivo post y mi deseo de felicidad para el nuevo año despedimos 2017 dando las gracias en primer lugar a mis seguidores, también a los cientos de miles de visitantes en un año récord, en el que como siempre he intentado aportar mi granito de arena teniendo como objetivo la difusión de este maravilloso arte llamado cine con más de cien críticas de películas, decenas tráilers de las películas más esperadas y exquisitos posts en los que he presentado a mis lectores a las más hermosas modelos y actrices en su reverso más sugerente y sexy.


¡HAPPY NEW YEAR!

    
    Es por eso que pido al nuevo año el ánimo, la energía, la inspiración y el tiempo -que cada día escasea más-, para continuar con esta gratificante labor que comenzó su andadura allá por 2012 aunque ya antes había gozado de una experiencia iniciática muy satisfactoria. Del mismo modo, es mi deseo también que el año venidero aumente la gran familia del club de seguidores de este blog, pues siempre será un aliciente para los que desinteresadamente y rechazando ofertas dedicamos mucho tiempo libre para mantener este espacio en donde el cine y el erotismo se fusionan para fabricar un cóctel picante y con el que se sienten identificados muchos visitantes de cualquier lugar del mundo. Lo dicho, salud, felicidad y suerte os deseo en un 2018 que seguro vendrá rebosante de buenas noticias.



¡BONNE NOUVELLE ANNÈE!

miércoles, 27 de diciembre de 2017

ANASTASIYA KVITKO, CURVAS SON AMORES

    

ANASTASIYA KVITKO, DESDE RUSIA CON AMOR
   

    Anastasiya Kvitko es una modelo de glamour rusa de 23 años y que nació el 25 de noviembre de 1994 en Kaliningrado, ciudad en la que se crió hasta que finalizando su adolescencia se trasladó a los Estados Unidos, primero a Miami, en donde continuó con su carrera de modelo, y más tarde en Los Ángeles, ciudad donde reside y en donde se dedica a ser modelo a tiempo completo.


    Anastasiya pronto se hizo famosa por su majestuosa y exuberante figura, un cuerpo totalmente escultural modelado a imagen y semejanza de las diosas que aunque fue rechazada por varias agencias de modelos, ella estaba tan orgullosa de sus curvas que en lugar de perderlas, las ha convertido en su marca registrada. Debido a su neumática figura y su presencia en las redes sociales (tiene millones de seguidores en Instagram), fue apodada la Kim Kardashian rusa, aunque a mí me gusta mucho más Kvitko.


     Críticos y público en general la han acusado de imitar a la tal Kardashian, pero a ella le molesta que la comparen con ella porque, aunque le gusta Kim, se siente muy lejos de ella. En una entrevista en 2006, Anastasiya reveló que durante su estancia en Miami le robaron a punta de pistola, lo que le llevó a replantearse si seguir en los Estados Unidos para continuar sus sueños como modelo.


     Con su curvilínea estampa y su 1´65 m de estatura, la modelo presume de no haberse hecho nunca una operación y asegura que todo en ella es natural. Nos cuenta que pasa mucho tiempo en el gimnasio, además asegura que no está dispuesta a cambiar nada de su cuerpo: “Me considero perfecta, y por lo tanto estoy muy contenta con lo que tengo, no voy a cambiar nada”. Eso sí, asegura que a veces utiliza un corsé para afinar su figura. Cosa que perdonamos.


     Sus infartantes medidas de 96-62-105 conforman su atómica anatomía y cuando una agencia de modelos le pedía bajar peso, ella se negaba rotundamente. Sin duda, una gran noticia para los que tenemos mentalidad latina y mediterránea como yo, pues Anastasiya es una bomba que marca distancia con esas mujeres muy delgadas y debe pensar con acierto que a los hombres no nos gusta tocar huesos, pues para eso se pueden tocar las rodillas. Desde que publicó su primera foto en mayo de 2013, Kvitko ha visto aumentada su cuenta corriente y el número de seguidores en su cuenta de Instagram. Fue una gran sorpresa cuando en enero de 2017 la revista Maxim la eligió la tercera mujer más bella de Rusia detrás de Vera Brezhneva y Natalia Ivanova. Todo un éxito.


martes, 26 de diciembre de 2017

CRÍTICA: “BRIGHT” (David Ayer, 2017)


BRIGHTêêê
     
     
    Como cinéfilo aficionado al cine negro y policíaco, sigo la carrera de David Ayer desde su debut en el año 2005 con el drama criminal Harsh &Times, una película amarga protagonizada por Christian Bale y Freddy Rodríguez sobre la lealtad, la ambición y los sueños rotos. Con un guión original de James Ellroy levantó su siguiente cinta, Dueños de la calle (2008) que con Keanu Reeves al frente del reparto nos sumerge entre un grupo de polis malos que cuestiona la moralidad de los defensores de la ley. Su mejor película hasta la fecha según mi humilde opinión es Sin tregua (2012) un thriller con magníficas interpretaciones de Kake Gyllenhaal y Michael Peña dando vida a dos policías que patrullan los barrios más peligrosos de Los Ángeles. Ayer bajó el listón en su siguiente film titulado Sabotage (2014) un vehículo para el lucimiento de Arnold Schwarzenegger al frente de un equipo de élite de la agencia antidroga. Tampoco me convenció Corazones de acero (2014) film bélico que no aporta nada al género y con un rudimentario concepto de la guerra. De Escuadrón suicida (2016) mejor no hablar aunque fue todo un taquillazo.

     
   Con un guión de Max Landis (hijo del mítico director John Landis) esta lujosa producción Netflix nos presenta una sociedad alternativa donde los seres humanos, orcos, elfos y hadas han convivido desde el inicio de los tiempos. Dos policías con perfiles muy distintos patrullan las calles juntos. Uno es el humano Ward (Will Smith) y el otro el orco Jakoby (Joel Edgerton). Ambos inician una guardia nocturna que cambiará el futuro y el mundo que conocen. A pesar de sus diferencias personales, deberán trabajar juntos para proteger a una joven elfo y una reliquia perdida que, de caer en las manos equivocadas, podría destruirlo todo.

     
    Con 90 millones de dólares de presupuesto y buen diseño de producción, Bright es la apuesta de Netflix para competir con las grandes majors de Hollywood, para ello toma el formato de las buddy movies de los 80 (Límite: 48 horas, Arma letal) y la clara influencia de aquella película de culto ochentera titulada Alien nación (Graham Baker, 1988) y construir así el andamiaje de un historia a la que le sobra verborrea irrelevante  y secuencias inanes, por lo que una buena poda le hubiera sentado de maravilla a un relato cuya trama se podría escribir en una servilleta de papel. No hablamos de una película desdeñable si tenemos en cuenta que el anodino macGuffin es una varita mágica que en las manos equivocadas podría suponer la destrucción de toda la ciudad.

    
   Como alegato a favor de las sociedades interraciales Bright nos muestra un mundo en el que conviven en aparente armonía seres humanos, orcos, hadas y elfos siendo estos la clase más alta de la pirámide y los orcos la más baja, pero en las relaciones físicas nunca se diluye la desconfianza, de ahí que los distritos estén clasificados en guetos y exista una jerarquía que impone su ley. Ayer demuestra su pericia para el thriller creando una atmósfera decadente, amenazante y de tintes apocalípticos para embarcar a la atípica pareja de policías en una jornada que servirá al orco Jakoby (un simpático Joel Edgerton), el primero de su raza que consigue entrar en la policía, como un baño de realidad que nos recuerda al film de Antoine Fuqua Día de entrenamiento.

     
  Además de verse penalizada por su excesivo metraje, la función apunta demasiado alto tanto en sus intenciones como en su carácter de artefacto multigenérico (película de policías colegas, ciencia-ficción, fantasía y drama sobre la problemática social)  dejando inconclusa una tajante reflexión sobre este último aspecto. David Ayer hace un buen trabajo de planificación en las secuencias de acción y la fusión entre fantasía y realidad funciona a nivel estético, pero si hay algo que merece subrayar es el buen trabajo de los intérpretes, con un Will Smith que da el do de pecho en su vertiente de actioner y de actor dramático. También Noomi Rapace luce en su papel de poderosa y siniestra elfa, capaz de pasar por encima del cadáver de cualquiera para conseguir la varita, ella protagoniza las mejores secuencias de acción. Con Bright, Netflix da un paso de gigante, pero es pronto para afirmar si será suficiente para jugar en la misma liga que lo hacen los blockbusters hollywoodienses.  

jueves, 21 de diciembre de 2017

MICHELLE SARMIENTO, SI ES BELLA, ES COLOMBIANA


    La hermosísima modelo y actriz colombiana Michelle Sarmiento (Bogotá, 23 de julio de 1988) no es precisamente una persona inculta o poco formada, pues tras terminar sus estudios de secundaria ingresó en una universidad de su país para iniciar estudios de finanzas. Fue por aquella época cuando se propuso ser modelo, matriculándose en la escuela profesional de John Casablancas, con tanto éxito que representó a Colombia en Miss Mundo 2009.

  
    Ese fue el verdadero trampolín para ampliar su carrera como modelo y trabajar en campañas publicitarias para BÉSAME, Chantall, jeens BKM, Compañía Caracol TV de MissBellas.com y un largo etc. También ha participado en vídeos musicales como el de “Sin amor” de Raúl Sol y Luis Enrique, y “Yo te vi” de Daniel Calderón. Como actriz ha aparecido en telenovelas como El Clon, Tres Milagros, Sin tetas no hay paraíso y Esmeralda. Así como en programas de televisión como Padres e hijos, Así es la vida, Tu voz estéreo y Mujeres al límite.


  Nos cuentan que actualmente vive en Madrid, en donde estudia la carrera de Administración de empresas, estudios que sigue alternando con su carrera de modelo. Michelle dice que sus firmas favoritas son Louis Vuiton y Chanel, que su prenda y accesorio favorito es unos jeans y una gorra, que lo que más le gusta hacer en su tiempo libre es ver películas, leer y hacer ejercicios. Considera inadmisible con un buen look llevar los zapatos sucios.

  
    Michelle admira en los hombres su caballerosidad. Para nuestra musa, la primera cita debe consistir en una buena cena en su restaurante favorito. La parte que más le atrae de un hombre son los ojos y no es partidario mantener sexo en la primera cita, pero nos cuenta que su lugar ideal para mantener sexo es un jacuzzi. También sabemos que su película preferida es Cisne negro, su actor Al Pacino y su ciudad, Nueva York. A la modelo no le atraen los hombres rudos sino románticos. Pues no sé, tal vez la colombiana encuentre por ahí al último romántico de este mundo, que le guste las cenas íntimas con velitas, las canciones de Toto Cotugno y que le cocine una buena tortilla de patatas o una paella… o tal vez esa especie esté ya en extinción.