martes, 3 de julio de 2018

CRÍTICA: "SICARIO: EL DÍA DEL SOLDADO" (Stefano Sollima, 2018)

Digna continuación
SICARIO: EL DÍA DEL SLDADOêêê
DIRECTOR: STEFANO SOLLIMA.
INTÉRPRETES: JOSH BROLIN, BENICIO DEL TORO, MATTHEW MODINE, CATHERINE KEENER, ISABELA MONER.
GÉNERO: TERROR / EE.UU. / 2018 / DURACIÓN: 126 MINUTOS.


    Sigo la carrera del director italiano Stefano Sollima desde su ópera prima A.C.A.B: Al Cops Are Bastards (2012) un contundente relato sobre tres policías antidisturbios en su rutina diaria en contacto con la violencia. Una interesante película que ni siquiera llegó a estrenarse en nuestro país. Tras dirigir la excelente serie de televisión Gomorra, que comenzó a emitirse en 2014 y está basada en la magistral novela de Roberto Saviano, dirigió la que para este cronista es hasta ahora su mejor film, Suburra (2015) que nos muestra cómo la vida política, empresarial y criminal se retroalimentan formando una maraña bien trenzada de chantajes, amenazas, corrupción y asesinatos. 

  
  Secuela de la película dirigida con nervio por el director canadiense Denis Villeneuve en 2015, vemos como la guerra contra el narcotráfico se ha intensificado en la frontera que separa los Estados Unidos con México a medida que han comenzado a traficar con terroristas. Para hacer frente a esta guerra, el agente federal Matt Graver (Josh Brolin) vuelve a formar equipo con el volátil sicario Alejandro Gillick (Benicio del Toro).

    
   Sicario no está, al menos para quien esto firma, entre las mejores películas de mi adorado Denis Villeneuve, pero sí fue un artefacto entretenido y musculoso tanto en su vertiente de drama como de acción. Sollima raya prácticamente a la misma altura en esta continuación que prescinde de la idealista agente federal a la que daba vida Emily Blunt, pero incorpora a veteranos como Matthew Modine y Catherine Keener, el primero como secretario de defensa, y la segunda como su mano derecha. Contando de nuevo con el concurso del guionista Taylor Sheridan, Sicario: El día del soldado es más un thriller dramático que de acción, aunque las contadas secuencias de verdadera acción están muy bien planificadas. No obstante, el elemento más desolador que apunta la película es que dentro del tráfico de personas en la frontera con México se están colando también terroristas del ISSIS, lo que obliga a la DEA a romper toda regla moral. Así, ante un atentado en suelo estadounidense, el agente federal Matt Graver recurre de nuevo al sicario Alejandro Gillick, que propone como estrategia secuestrar a la hija adolescente de un narco.

     
   El combo de intérpretes que incluye el film es muy prestigioso, pero la función alcanza su mayor nivel cuando fija su mirada en Benicio del Toro, poniendo énfasis en su insaciable sed de venganza, en un dolor punzante que va más allá de la vida. Sin familia, asesinada por un capo del narcotráfico, y la plena consciencia de que en la frontera la vida no vale nada, le basta con entrecerrar los ojos, soltar varias frases de forma lacónica y prolongar los silencios para abrir en el espectador un abismo de lacerantes emociones.


   Sicario: El día del soldado está rodada con frialdad y tensión contenida, pues a pesar del aterrador comienzo con esa madre protegiendo inútilmente con su cuerpo a su hija frente a un terrorista islamista, no busca nunca el impacto efectista ni melodramático, un acierto del guionista a pesar de que el libreto es el elemento más débil del relato. Con una ondulante, por momentos tormentosa partitura de la violonchelista Hildur Guonadottir (colaboradora del recientemente fallecido Jóhan Jóhannsson), Stefano Sollima aproxima al espectador a un infierno donde no existen las coartadas morales, ni la compasión, ni el idealismo. Una guerra sin cuartel que sólo arroja perdedores. Buena peli.

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