sábado, 5 de marzo de 2022

CRÍTICA: "PREPARATIVOS PARA ESTAR JUNTOS UN PERIODO DE TIEMPO DESCONOCIDO" (Lili Horvát, 2020)

 

El laberinto del amor

“PREPARATIVOS PARA ESTAR JUNTOS UN PERIODO DE TIEMPO DESCONOCIDO” êêê

DIRECTOR: Lili Horvát.

INTÉRPRETES: Natasa Stork, Viktor Bodó, Benett Vilmányi, Zsolt Nagy, Péter Toth, Andor Lukáts, Attila Mokos.

GÉNERO: Intriga romántica / DURACIÓN: 95 minutos / PAÍS: Hungría / AÑO: 2020

     Segundo largometraje de la directora húngara Lili Horvát tras The Wesnesday Child (2015), sobre una pareja de jóvenes que viven en las afueras de Budapest realizando diversos trabajos no siempre legales. Se criaron juntos en un orfanato y tienen un hijo que sigue en la institución. El empeño de ella se centra en luchar desesperadamente por la custodia de su hijo. Su segunda y mejor película, Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido se presentó en la edición de 2020 del Festival de Valladolid alzándose con la Espiga de Oro a la mejor película, mejor dirección novel y mejor actriz. La película narra la historia de Marta (Natasa Stork), una competente neurocirujana húngara de 40 años que ejerce su profesión en los Estados Unidos. Un día, durante un congreso médico en Nueva York tiene un breve encuentro con un colega de profesión también húngaro, János (Viktor Bodó) y se citan en el Puente de la Libertad en Budapest un día y a una hora concreta. Pero él no aparece. Marta lo ha dejado todo para comenzar una nueva vida con el hombre que ama. Cuando lo encuentra, él afirma no haberla visto en su vida.

      Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido puede ser entendida como la historia o consecuencias de un flechazo, de un instantáneo amor fou, sin embargo, el relato va más allá cuando el hombre con el que había quedado en reunirse en el famoso Puente de la Libertad en Budapest no aparece, y cuando posteriormente se cruza con él, no la reconoce. El espectador (también la protagonista) comienza a sospechar que Marta se lo inventó todo, o tal vez, que el hombre está mintiendo. Estamos ante una premisa sugerente, no sólo eso, a partir de ahí, Horvát demuestra tener talento y buen pulso evitando que el relato derrape por el terreno del ridículo. Debe ser un deseo muy intenso el que siente Marta como para abandonar su acomodada vida en Nueva Jersey y trasladarse a su anquilosado país de origen movida por la ilusión de encontrarse de nuevo con el hombre por el que se siente profundamente atraída, sobre todo si pensamos en lo fugaz de aquel encuentro un mes atrás.

  Es, precisamente, su devastadora decepción cuando el tal János (neurocirujano como ella) le dijo que no la conocía de nada (momento en que Marta sufre un desmayo en la calle), cuando Marta decide visitar a un psicólogo y duda de de su propio estado mental sin estar segura ya de si aquel efímero affaire forma parte más de su irrefrenable deseo que de la realidad. Horvát, con indudable pericia, nos invita al itinerario de Marta por Budapest hasta lograr encontrar trabajo en el mismo hospital que trabaja János, estando más cerca de él profesionalmente y, más tarde, personalmente. Espiándole, preguntándose qué secretos esconde o si todo se debe a un trastorno emocional.

     Con la más que evidente influencia del cine de Krzysztof Kieslovski y una lección interpretativa de Natasa Stork, Lili Horvát nos propone una intrigante historia en donde más allá de toda lógica se encuentra el enigma del amor y la búsqueda desesperada de sus más puras esencias, reales o formando parte del universo de la fantasía. Porque el amor a veces nos confunde y nos arrastra por extraños derroteros, aparece y desaparece como una sombra inquieta por las húmedas calles de Budapest. Como un fantasma que duda en abrir su alma a otras condenas. Pero llega el momento de abrir las ventanas, de desnudarse y amarse en el frío suelo de un apartamento casi vacío y destartalado, del deseo carnal, de dejar atrás la hiriente fantasía y abrazar la realidad. En Preparativos para estar juntos… no resulta casual la profesión de los protagonistas, es en el apartado neuronal por donde discurre el caudal de los sentimientos, y el amor es un laberinto por donde transitan Marta y János pendientes de despejar la incógnita de si en verdad el amor existe, y si es así, ¿cuál es su misterio?


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