sábado, 13 de julio de 2019

"MUÑECO DIABÓLICO" (Lars Klevberg, 2019)


Nostalgia ochentera
“MUÑECO DIÁBOLICO” êê
(Lars Klevberg, 2019)

   
  Reboot del clásico de 1988 firmado por Tom Holland que nos presenta a Karen (Aubrey Plaza) una madre soltera que busca el regalo perfecto de cumpleaños para su hijo Andy (Gabriel Bateman). Como Karen trabaja en unos grandes almacenes elije el juguete de moda que le va a salir muy barato, pero después de regalárselo a Andy será cuando ambos descubran la naturaleza maligna que esconde en su interior el muñeco.

    
  Dirigida por Lars Klevberg (Polaroid), esta revisión de la mítica película ochentera resulta más divertida de lo que en un principio era de esperar, sobre todo porque infunde menos miedo que el film seminal. Eso sí, el artefacto no está concebido para que tengamos en cuenta su desconcertante trama, ni los diálogos simples salidos de personajes estúpidos ni el pedestre mensaje denuncia sobre los peligros de la tecnología. La nueva versión de Chucky es un robot, un juguete electrónico que se conecta a otros dispositivos como el móvil y copia comportamientos y diálogos humanos.


   El problema es que, eliminados de fábrica los sentimientos positivos, se convierte en un auténtico psicópata que nos regala algunas muertes más creativas e impactantes de lo que viene siendo habitual. Sobre todo cuando se da cuenta de que para conseguir algunas cosas no basta con pedirlas amablemente, y se hacen necesarias unas gotas de sangre. Y claro, la orgia sangrienta llega con el clímax final en un centro comercial, el oasis consumista en un mundo en decadencia.  

"KIKI, EL AMOR SE HACE" (Paco León, 2016)


 Múltiples formas de echar un Kiki
“KIKI, EL AMOR SE HACE”
(Paco León, 2016)


  Aceptable remake de la película australiana The Little Death (Josh Lawson, 2014), una comedia sobre el sexo, el amor, las relaciones de pareja y los tabúes en una narración de cinco historias, que sirve de base para que el actor y director Paco León narre las aventuras amorosas y curiosas filias sexuales que coinciden en un calenturiento verano madrileño.

   
  Elifilia, Somnofilia y Harpaxofilia son algunas de las particulares formas de obtener placer que descubren nuestros protagonistas, pero para disfrutarlas tendrán que decidir cómo integrarlas en sus vidas. Sus sentimientos, sus miedos y sobre todo, su sexualidad se transforman rompiendo tabúes, adentrándose en una etapa nueva, excitante y libre donde no se reniega del placer y del amor.


 Simpática y entretenida película que celebra la diversidad, la libre elección y el disfrute de los placeres de la vida aunque para el común de los mortales resulten excéntricos o muy particulares. Estamos ante una chispeante relato que con un atrevimiento contenido, jamás pierde el tono y abre un abanico de relaciones sentimentales con sus filias y fantasías sexuales a través de un planteamiento sutil, a veces ácido y siempre interesante. Paco León dirige con buen pulso una comedia coral en donde el erotismo se celebra como algo festivo, apasionante, nada trascendental y sin prejuicios. Huyendo de la escatología, con una acertada banda sonora y buenas interpretaciones que aciertan a definir las dudas, obsesiones y el deseo de amor de los personajes, Kiki, el amor se hace nos enseña además lo erótica que resulta la fruta… sobre todo el higo.



"TOY STORY 4" (Josh Cooley, 2019)


Un nuevo triunfo de Pixar
“TOY STORY 4” êêêê
(Josh Cooley, 2019)

     
   Tras dos cortometrajes de animación, Josh Cooley debuta en el largo con esta secuela de la ya mítica saga de Pixar, nueva entrega en la que Woody, que siempre ha cuidado de Andy y Bonnie como máxima prioridad, se encuentra con que Bonnie añade a Forky (un tenedor de plástico que estaba en la basura) como nuevo juguete de fabricación propia a su habitación. Así arranca una nueva aventura que servirá para que los viejos amigos le enseñen a Woody lo grande que puede ser el mundo para un juguete.

  
    Cada entrega de Toy Story es una gozada para todo tipo de público, más incluso para los adultos. Porque en esta saga además de la pericia de los técnicos para dotar iluminación, gestualidad, textura y movimientos a la función y los personajes, aquí lo que realmente importa son los mensajes que se difunden sobre valores eternos y universales teniendo como protagonistas al íntegro vaquero Woody y al simpático y siempre servicial astronauta Buzz Lightyear, los dos juguetes más populares del mundo gracias a sus buenos sentimientos.


    Aunque la tercera entrega parecía cerrar la historia, casi una década después, la saga resucita a Bo Beep, la atrevida muñeca de porcelana, que junto con Bonnie otorgan al relato un tono más femenino acorde con el espíritu de los nuevos tiempos. Toy Story 4 habla sobre la empatía, la amistad, la lealtad, la honradez, el sentido del deber y de pertenencia, de la generosidad y el compromiso. Una vez que Andy se ha hecho adulto y marchado a la universidad, Woody se encuentra arrinconado por Bonnie, pero no la guarda rencor. Por el contrario, asesora a Forky sobre su responsabilidad al convertirse en el nuevo juguete favorito. 


   En la función vemos al motorista Duke Caboon, a los siniestros muñecos ventrílocuos y a un Buzz Lightyear con menos presencia. Pero lo que importa es el sentido de la aventura y del descubrimiento. Si esto es una despedida definitiva, es una despedida a lo grande.