domingo, 3 de abril de 2016

“MIDNIGHT SPECIAL”, DOS TRÁILERS

   
   
      El siempre interesante Jeff Nichols, firmante de dos de los films más fascinantes de los últimos años; Talke Shelter (2011), película que ha influido en la reciente Calle Cloverfield 10 y que recogió merecidamente algunos premios en diversos festivales; y Mud (2012) cinta que merecía mayor difusión y en la que Matthew McConauguey realiza una interpretación memorable, nos presenta este año Midnight Special, uno de los estrenos más esperados del año. El film cuenta la historia de un padre, Roy (Michael Shanon, un actor fetiche del director) y su hijo de 8 años, Alton (Jaeden Lieberher) que son perseguidos por el gobierno cuando el niño desarrolla poderes especiales.

TRÁILER 1


TRÁILER 2


    Las críticas de la prensa especializada están siendo están siendo positivas para una película que parece rendir homenaje a los maestros Carpenter y Spielberg, tributo que suele ser muy recurrente en los últimos tiempos en directores jóvenes a los que dejó marcados de manera indeleble toda aquella generación de cineastas. Por ejemplo, el crítico David Rooney de The Hollywood Reporter opina: “Un thriller sobrenatural lleno de suspense y excelentes interpretaciones. La película es, a todos los niveles, un regreso fuera de lo común a la fascinante ciencia ficción para adultos”. Y el crítico español de la revista Fotogramas, Sergi Sánchez, escribe: “Insólita película. El modo en que Nichols dosifica la información te mantiene en vilo hasta que la dimensión más emocional de la historia gana terreno. Es un film que salta al vacío sin red, asumiendo sin miedo alguno las consecuencias”. Midnight Special tiene previsto su estreno en nuestro país el 20 de mayo de 2016 y los tráilers harán babear a más de un aficionados.

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "ROJO" (Krzysztof Kieslovski, 1994)

TRES COLORES: ROJO
(TROIS COULEURS: ROUGE)
Drama- Francia-Polonia-Suiza, 1994 - 101 Minutos.
DIRECTOR: KRZYSZTOF KIESLOWSKI.
INTÉRPRETES: IRÉNE JACOB, JEAN-LOUIS TRINTIGNANT, FREDÉRIQUE FEDER, JEAN-PIERRE LORIT.
   

    Krzysztof Kieslowski (Varsovia, 1941-Varsovia, 1996) se licenció en la escuela de cine de Lódz, cuando termina sus estudios es contratado para la televisión, un medio para el que realiza documentales y series de contenido dramático. Tras realizar una veintena de cortometrajes en 1976 rueda el largometraje La cicatriz, un film por el que empieza a ser reconocido en el extranjero y que junto con El aficionado (1979) le concede una cierta reputación. Su consagración internacional le llega con el díptico compuesto por No matarás (1987) y No amarás (1988) unas obras de naturaleza claramente católica. En La doble vida de Verónica (1991) película protagonizada por Iréne Jacob, nos narra la historia de dos mujeres idénticas que nacen el mismo día y en diferente lugar. La trilogía Tres colores: Azul (1993), Blanco (1993) y Rojo (1994), una coproducción entre Francia, Polonia y Suiza que simboliza los colores de la bandera francesa con el lema “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, pone un broche de oro en la personal filmografía de este autor, muerto desgraciadamente demasiado joven.
    
      
    Sinopsis: Valentine (Iréne Jacob) es una hermosa modelo que un día atropella accidentalmente a una perra, ésta pertenece a un juez retirado, excéntrico y solitario (Jean-Louis Tringtinant) que se pasa la vida escuchando de forma ilegal las conversaciones telefónicas de sus vecinos. Este pasatiempo delictivo y tan poco ético hace que Valentine se sienta indignada, pero a la vez experimenta una atracción morbosa hacia el juez. Una de las personas espiadas resulta ser Auguste (Jean-Pierre Lorit) que vive cerca de Valentine y que pronto la conocerá en un viaje a Inglaterra que va a cambiar sus vidas.
    
      
   Tercer capítulo del tríptico Tres Colores firmado por el director católico Kieslowski y que representa la fraternidad. Rojo es la mejor de las tres partes formadas como he apuntado anteriormente por Azul (la libertad) y Blanco (la igualdad), un lema que se puede leer en la fachada del palacio de justicia de París. Un lazo de terciopelo rojo para cerrar con evidente talento un paquete que guarda una de las mejores y más arriesgadas apuestas del cine de la última década, un proyecto a contracorriente de las tendencias de la época y que lejos de lo que algunos quisieron ver, frívolamente, como un fallido y pretencioso intento de volver al cine de "qualité" de los setenta, plasma con emoción todo un universo fílmico, el de un cineasta original, fiel a unos principios, en cuya esencia no caben fundamentos pueriles, intereses comerciales ni otras cuestiones baladíes.


     En Rojo, el teléfono se impone desde el principio como un elemento insustituible para combatir la soledad, sólo que ese artilugio tan necesario en los nuevos tiempos puede, en demasiadas ocasiones, aumentar la angustia y profundizar en la herida que abre la distancia, la melancolía y el aislamiento: "todo lo que quiero es paz", dice la protagonista a su novio por teléfono. Valentine llega a la casa del dueño de la perra para entregársela tras haber leído su dirección en el collar del animal, inmediatamente se da cuenta de lo que ocurre, ya que éste se encuentra espiando las conversaciones de sus vecinos, ella le dice que lo que hace es asqueroso, a lo que él responde que lo ha hecho durante toda la vida, Valentine le pregunta:
   
    -¿Qué era usted, un poli?
    -Peor, juez.
    
      
     A partir de ese momento empatizo de por vida con ese personaje decadente en el ocaso de toda existencia, él reniega de su profesión, le horroriza, al igual que a mí, que alguien de este mundo, situándose más allá del bien y del mal, pueda tener capacidad para decidir el destino de sus semejantes: <<a cuantas personas hubiese podido absolver, culpables o no. El simple hecho de poder decidir lo que es verdad o no, me parece una falta de modestia, un acto de vanidad>>. Kieslowski, en esta espléndida película, lleva hasta el límite su obsesión por el azar, las casualidades y las coincidencias; el libro que al caer al suelo queda abierto por una página que resulta crucial para Auguste, el disco que quiere comprar Valentine con tan mala suerte que el último ejemplar lo acaban de adquirir Auguste y su novia, con los cuales coincidieron en la bolera la misma noche... fascinación sobre los secretos que encierra la vida y que el director polaco utiliza como una introspección de los enigmas inexplicables del destino.


    Es el juez quien se denuncia a sí mismo a la policía, en un acto que más que honrarle le acerca a la joven modelo y hace que se intensifique su interés por él y su simpatía. Valentine, antes de partir hacia Inglaterra, ayuda con un gesto fraternal a la anciana a introducir una botella en el contenedor, los personajes de las otras dos partes de la trilogía sólo se la quedarán mirando. Puede que el final de la película, y consecuentemente de la trilogía, pueda resultar excesivamente sutil y condensado, mas yo lo juzgo totalmente acertado y original. Los protagonistas principales de los tres films han sufrido experiencias poco satisfactorias, cuando no amargas, contrarias al lema que sustenta la obra completa, ahora se abre una puerta con nuevas perspectivas para todos ellos.

sábado, 2 de abril de 2016

THE ARDENNES (D´Ardennen, Robin Pront, 2015)


   
Almas en la hoguera
        
   
      The Ardennes (Les Ardennes) supone la ópera primo del director belga Robin Pront con sólo 29 años. Un drama criminal que si bien parte de una premisa poco novedosa, puede presumir de unos personajes muy bien dibujados. Veamos: Cuando en un infructuoso asalto a una casa, Dave (Jeroen Perceval) se ve obligado a huir dejando tras de sí a su hermano Kenneth (Kevin Janssens) quien por no delatar a su hermano debe pasar cuatro años en la cárcel. Pasado ese tiempo, Kenneth desea que las cosas sigan como estaban, pero todo ha cambiado: Sylvie (Veerle Baetens) su novia, ya no quiere saber nada de él y Dave es abstemio y ha iniciado con ella una relación. Ambos sueñan con una vida banal, honesta y aburrida que en la que puedan disfrutar de su futura familia.


    Queda apuntado, la historia no resulta demasiado original, pero está contada de una forma que atrapa al espectador gracias al espléndido trabajo de sus tres protagonistas y a una fotografía atmosférica que logra que los escenarios luzcan como unos personajes más de la película. Cuando los dos hermanos coinciden en la pantalla, la tensión ambiental se dispara como si fuera el final de la cuenta atrás de una bomba de relojería. De lo que hablamos, amigo lector, es de una trama densa y relaciones imposibles en la que se masca el suspense y se adivina pronto que todo terminará en una explosión de violencia visceral y un giro final inesperado. Dave no sabe cómo contarle lo de su relación con Sylvie, de la que su hermano Kenneth, un tipo violento y de reacciones imprevisibles,  sigue enamorado, y todo se precipitará de la forma más trágica y terrible.

   
      Tal vez el guión esté necesitado de mayor solidez y diálogos más pulidos, pero Pront se inclina por la contención de los sentimientos y las emociones de los personajes (la asfixia de sus secretos, sus estúpidas reacciones) en favor de un suspense físico que se desarrolla en escenarios oscuros e inquietantes (tanto en el medio urbano como en los gélidos bosques de las Ardenas), dotando de un sugerente aspecto visual a un relato en donde los sentimientos apenas pueden aflorar porque la vida de los tres personajes protagonistas están marcadas con los dados del fatal destino. Un debut interesante. 

viernes, 1 de abril de 2016

TRÁILER DE "NIGHT FARE" (Julien Seri, 2015)



Taxi Driver Killer


      El director francés Julien Seri, que debutó en 2004 con la olvidable El retorno de los Yamakasi, los hijos del viento (2004) y en el año 2007 firmó el film de artes marciales Scorpion, que no he tenido la oportunidad de ver, nos sorprende ahora con un terrorífico thriller que narra la historia de dos jóvenes, Chris y Luc (Jonathan Howard y Jonathan Demurger) que tras salir de una fiesta regresan en taxi a la banlieu. Pasando de todo, bajan del coche sin pagar la carrera y salen huyendo. Pero la jugarreta les saldrá cara: el taxista empezará a perseguirlos, haciendo de la noche una pesadilla.

TRÁILER 1



TRÁILER 2


     Entendida como una versión de extrarradio de El diablo sobre ruedas (Steven Spielberg, 1971) la tensión va in crescendo hasta hacerse insoportable. Tal vez Night Fare no sea un modelo de originalidad, pero parte de una premisa atractiva y por qué no, realista: un taxista muy duro que se toma tan en serio su trabajo que se cabrea muchísimo cuando un par de imberbes no le pagan el servicio que les acaba de prestar. A cualquiera de nosotros nos cabrearía… no sé si tanto como para convertir la causa en la tabla de carnicero que el film nos propone en un cuarto de hora de violencia extrema, un festival gore delirante y frenético. 


    Excelente fotografía de Jacques Ballard y buen trabajo de Jess Liaudin en el papel de taxista con una interpretación imponente, muy física y acojonante. Una muestra más del buen hacer del cine francés en el género de terror que parece querer reverdecer los laureles de hace una década, misión para la cual esta excitante Night Fare pone la primera piedra. Un título que deberías subrayar en tu agenda cinéfila y pillar en dónde puedas, ya que ni siquiera tiene fecha de estreno en España aunque está prevista su proyección hoy en el “Fanter Film Festival” de Cáceres. Estás avisado.


jueves, 31 de marzo de 2016

“RALUCA”, UN THRILLER QUE LLEGA DE LA REPÚBLICA CHECA

     
    
     El director checo Zdenek Viktora (aka Zdenka Viktory) escribe y dirige esta historia que nos presenta a un ex policía, Filip Marold (Ene Dolanský) al que no le gusta que le recuerden algunas cosas de su pasado. Pero algunos lo hacen… trabaja como detective, se acuesta con su secretaria y espía a la gente por dinero. En un bar se encuentra con la exuberante Raluca (Malvìna Pachlová) y es entonces cuando su vida da un giro y las cosas se empiezan a complicar para él. No sabe si es el destino, una coincidencia o si alguien le ha puesto una trampa. El caso es que ni en sus sueños más salvajes podía imaginar las cosas que están a punto de suceder en una espiral que incluye sexo, asesinatos, revelaciones y un duro recordatorio sobre su maldito pasado.

       
    Raro es que podamos degustar alguna muestra de cine noir de una cinematografía tan poco profusa y desconocida como la checa. Por supuesto, Raluca no inventa la pólvora, su trama se nos antoja bastante predecible y desarrolla arquetipos muy trillados dentro del género: ex poli metido a detective que tuvo que abandonar deshonrosamente su profesión, traiciones y mafias con tentáculos en la policía, hermosa mujer fatal que nubla la razón… pero lo cierto es que la cinta está muy bien rodada, los intérpretes resultan convincentes y tenemos la oportunidad de descubrir a la bellísima actriz rumana Malvína Pachlová, una femme fatale magnética, una mantis embriagadora al acecho de su víctima. La apuesta resulta interesante a medida que avanza y vamos conociendo algunos datos y pistas del oscuro pasado de Filip, un feo y sucio asunto de lío de faldas con un asesinato horrible de por medio y un suicidio con sobredosis. Viktora utiliza el recurso de la voz en off en la tradición retrospectiva del noir, y la función, con clara resonancia a Instinto Básico, puede ser entendida como un homenaje  al escritor especialista Raymond Chandler  y su héroe literario Philip Marlowe, de ahí el parecido con el nombre del personaje protagonista, Filip Marold.

      
     Filip mantiene una relación con su secretaria, Marketa (Helena Dvoràkovà) que a la vez es la mujer de su mejor amigo, Bruno (David Dvotný) un policía al que pide informaciones, con el que juega a bádminton, comparte confesiones pero  que esconde un secreto letal para Filip. El sexo con Marketa es monótono, una parte más de su trabajo. Sin embargo, con la explosiva Raluca es distinto y conlleva la erótica del peligro por su relación con la mafia rumana; la conoció en un bar bailando salsa, quedó prendado de las curvas que se ajustaban a la perfección al vestido rojo carmesí y no supo ver que su destino estaba marcado en el abismo de su vertiginoso escote. Así, Filip cae rendido ante la escultural Raluca y mantiene con ella una tórrida relación sin llegar a imaginar el peligro que se cierne sobre él como un fantasma de su oscuro pasado. La atmósfera del film está muy conseguida gracias a la fotografía de Alex Hartl, los escenarios resultan muy atractivos y las escenas de violencia están rodadas con eficacia. La tragedia y el fatalismo envuelven el clímax final de un thriller erótico y placeres voyeuristas en donde Viktora demuestra un buen dominio del oficio y gusto por la estética. Raluca es una película digna de ajustadísimo metraje (80 minutos) que si bien no resalta por su originalidad nos hace pasar un rato entretenido.