martes, 9 de septiembre de 2014

LAS CHICAS DE “MAGIC CITY”


  “Magic City” es una serie de televisiva mezcla de thriller y drama que se emitió desde el 30 de marzo de 2012 hasta el 9 de agosto de 2013 a través de la cadena Starz. Creada por Mitch Glazer, estaba ambientada en 1959 en Miami, Florida, poco después de la Revolución Cubana, y nos cuenta la historia de Ike Evans (Jeffrey Dean Morgan), el dueño del hotel más glamouroso de Miami llamado “Miami Beach”. Evans se ve forzado a hacer tratos con el peligroso jefe de la mafia Ben Diamond (Danny Huston) para asegurar el éxito de su lujoso hotel.

ELENA SATINE


   La serie ha contado con la participación de de actores como James Caan, Jamie Harris, Patti Smith, Leland Oster, Rick Rossy y Sherilyn Fenn entre otros. El 20 de marzo de 2012, la cadena Starz anunció que  Magic City contaría con una segunda temporada. Finalmente la serie fue cancelada el 5 de agosto de 2013 debido a que no alcanzó la repercusión suficiente y pasó desapercibida para la crítica y el gran público, y además, siendo una serie de época, era cara de producir y no salía rentable.

CATALINA RODRÍGUEZ


   Sin ser una serie inolvidable, el invento contaba con un exuberante diseño de producción, una gran labor de ambientación, vestuarios y un reparto competente. El problema es que la historia generaba poca emoción y a nadie le importaba el destino final de unos personajes con pocas ganas de redimirse  y que pasaban por unos inadaptados en uno de los lugares más soleados de Norteamérica. Yo, por supuesto, me quedo con su pulcro look visual y la inmarcesible belleza de sus actrices (Olga Kurylenko, Jessica Marais, Elena Satine, Meredith Ostrom, Catalina Rodríguez…) que nos han regalado algunos de los más gloriosos desnudos de la historia de la televisión. Este post está dedicado a ellas, con la convicción de que será lo más perdurable de una serie que nunca llegó a encontrar a su público y resultó indiferente a la crítica especializada. Disfruten.

JESSICA MARAIS

OLGA KURYLENKO

MEREDITH OSTROM

lunes, 8 de septiembre de 2014

ATRACTIVO POLAR CON AROMA A SERIE B

L´AUTRE VIE DE RICHARD KEMP

   Ópera prima de Germinal Álvarez con un guión original del mismo director en colaboración con Nathalie Saugeon y Vanessa Lépinard, la trama se centra en la investigación que un inspector de policía, Richard Kemp (Jean-Hugues Anglade) hace sobre un asesino en serie que marcó el inicio de su carrera: el “Taladraoídos”, llamado así porque perfora los tímpanos de sus víctimas antes de deshacerse de ellas lanzándolas al mar. El asesino se le escapó hace tiempo desembocando en la muerte un policía, por lo que Kemp tiene mala conciencia desde entonces. La única testigo del caso, una atractiva psicóloga llamada  Hélène (Mélanie Thierry), no tarda en seducir al inspector. De repente, tras un misterioso acontecimiento, Kemp viaja en el tiempo hasta 1989, concretamente 20 años atrás, en la víspera del primer asesinato del Taladraoídos. Así, mientras intenta ayudar a su yo de 35 años a capturar al asesino, su presencia en un mundo al que no pertenece le convierte en el principal sospechoso. Hélène, que todavía no sabe quién es, se cruzará en su camino.


   Queda demostrado que un un presupuesto de 2´6 millones de euros es suficiente para que un novel director francés nos presente un thriller aseado, sugerente y, en cierto modo, original. L´autre vie de Richard Kemp, debut en el largometraje de Germinal Álvarez, es un estilizado polar que cuenta con buenas interpretaciones y una conseguida atmósfera que capta automáticamente la atención del espectador con su imposible mezcla entre el thriller y la ciencia ficción en un viaje en el tiempo que logra una magnífica ambientación de los años 80. Década a la que se ve impulsado nuestro protagonista tras el fracaso de una investigación que dejó tocada su vida profesional y emocional, la suya y la de Hélène, una deliciosa Mélanie Thierry que cumple con su papel de espejo de los sentimientos y frustraciones del afectado inspector.


   El film  proyecta momentos de tensión y una sensación de riesgo muy realista debido en gran parte al esfuerzo, la implicación y la empatía que desprenden los intérpretes, sobre todo en su edad madura, conscientes de que están ante una obra modesta que acaba elevándose más allá de sus exiguas pretensiones. Particularmente atractivas resultan las secuencias nocturnas rodadas en el nebuloso puerto, escenario en el que se juega de forma inquietante y compleja con el tiempo y el espacio y lugar de encuentro de la pareja protagonista. El desdoblamiento de Richard Kemp espiándose a sí mismo para evitar los futuros asesinatos y descubrir la identidad del asesino, nos hace valorar la contención de Jean-Hugues Anglade y sus generosos matices. L´autre vie de Richard Kemp se me antoja un debut prometedor, una cinta con esencias del mejor cine noir, una pequeña serie B que compromete al espectador con sus giros y turbador look visual.


domingo, 7 de septiembre de 2014

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "EL CAZADOR"

EL CAZADOR
(THE DEER HUNTER)
Drama Bélico - USA, 1978 - 180 Minutos.
DIRECTOR: MICHAEL CIMINO.
INTÉRPRETES: ROBERT DE NIRO, CHRISTOPHER WALKEN, JOHN SAVAGE, JOHN CAZALE, MERYL STREEP.

    Michael Cimino (Nueva York, 1941) cursa estudios de arquitectura y arte, contratado para trabajar en televisión escribe varios guiones, uno de ellos Harry, el fuerte (Ted Post, 1973) le ofrece la posibilidad de conocer a Clint Eastwood, quien a su vez le brinda todos los recursos para que debute en la dirección con un film titulado Un botín de 500.000 dólares (1974) sobrio policíaco protagonizado por la estrella californiana. Debido al éxito de El Cazador, Cimino rueda con grandes medios La puerta del cielo (1980) excelente pero incomprendido western que resulta un sonoro fracaso, y como consecuencia de ello se pasa algunos años sin dirigir, hasta que en 1985 realiza Manhattan Sur, uno de los mejores thrillers de los 80 cuyo escenario es Chinatown. El Siciliano (1986) es un irregular biopic sobre las andanzas del mítico bandido Salvatore Giuliano, que tampoco funciona comercialmente. Tras otros cuatro años de penitencia realiza 37 horas desesperadas (1990) protagonizada por Mickey Rourke, es un fallido remake del espléndido film de William Wyler Horas desesperadas (1955). Sunchaser (1996) la última película que vi firmada por él antes de sus problemas de identidad está protagonizada por Woody Harrelson y es un relato con un claro mensaje sobre la ecología y los orígenes tan desmitificador como toda su obra.
   
    Su mayor éxito lo alcanza Cimino con este impresionante fresco sobre el dolor y la pérdida de la inocencia, al narrar la historia de un grupo de amigos que se alistan para combatir en la Guerra de Vietnam, y con ello romper durante un tiempo su monotonía laboral y social buscando el riesgo, la acción y reafirmar así su virilidad. La película está dividida en dos partes; una primera en la que Michael (Robert De Niro), Nick (Christopher Walken) y Steven (John Savage), obreros siderúrgicos en Clairton (Pensylvania) pasan la vida trabajando en la acería y el tiempo libre cazando y tomando cervezas en el pub, una primera parte que finaliza con la preciosa boda de Steven bajo el rito ortodoxo; la segunda parte, metidos ya de lleno en el fragor de la guerra, nos volvemos a encontrar a los tres amigos que han sido hechos prisioneros por el viet-cong, quienes para pasar el rato y entretenerse les obligan a jugar a la ruleta rusa. Los amigos consiguen escapar, pero sólo Michael regresará sano y salvo. Steven, con las piernas machacadas, ha quedado invalido para toda la vida, y Nick, que ha perdido la razón y se ha convertido en jugador profesional de ruleta rusa, morirá sin que Michael pueda impedirlo.
    Aunque el cine ya estaba dando muestras de su preocupación por el tema con películas como Los visitantes (Elia Kazan, 1972) y El regreso (1978) un film de Hal Ashby que compitió por los Oscars en la misma edición que El Cazador, Cimino nos ofrece una mejor y más amplia panorámica sobre tan devastador y absurdo conflicto bélico, porque como se verá a lo largo de su obra posterior, es un cineasta especialmente sensibilizado con la problemática social y política de su país, de ahí que el tratamiento psicosocial de sus personajes sea meridianamente distinto al de otros films sobre la misma temática que se estrenaron en los años siguientes, es el caso de: Apocalipse Now (1979), Platoon (1986) o La chaqueta metálica (1987) -de Corazones de hierro podéis encontrar mi opinión en la crítica en este blog-. El film comienza mostrando la cotidianidad de un pueblo perdido de la América profunda, habitado en un alto índice por emigrantes rusos y en el que la industria siderúrgica se impone como medio laboral de subsistencia. En ese entorno, un grupo de amigos con el horizonte vital muy limitado y un poco hastiado del trabajo agotador y mecánico de la fábrica, se relajan cazando ciervos y cantando canciones en el bar donde generalmente se reúnen, un hábitat muy común en muchos pueblos de América, empero como se puede apreciar un poco desalentador y falto de emociones reales. Por eso, la ruptura material y emocional de su monótona existencia, alistándose en el ejército para acudir voluntarios a la guerra, puede representar -no saben lo equivocados que están- una prolongación de sus cacerías domingueras. La boda ortodoxa queda también enmarcada dentro de esa dinámica peculiar de la comunidad, y sirve -aunque pueda parecer pura recreación por su belleza- para acentuar más la tragedia que se avecina, de la que nadie es aún plenamente consciente, pues sus inimaginables consecuencias deben ser para ello vividas.

    Escenas de batallas, mecanismos de pulsión de la guerra, llamas de un infierno que envuelve la naturaleza salvaje, degradación del ser humano, llanto, derrota y locura. Cuando Michael regresa al pueblo comienza a percibir los síntomas normales por la traumática experiencia sufrida: incapacidad para comunicarse, dificultad para amar, falta de generosidad para ser amado, aislamiento... El horror de la guerra le ha vaciado, de manera magistral Cimino nos refleja su dolor, su soledad, ese autismo que le impide comunicarse, no se siente dispuesto para asistir a la fiesta que le tienen preparada para celebrar su regreso, ni para hacer el amor a la mujer que secretamente siempre ha deseado, el agotamiento físico y moral se lo impide. La amistad y el efecto que se desprende del inquebrantable compañerismo, valor constante en la filmografía del director de El siciliano, también está ejemplarmente identificada aquí; en una de las mas emotivas y violentas escenas del film, Michael no logra convencer a Nick para que vuelva con él y ve como su amigo se dispara en la cabeza. Pero es que Nick ya no le reconoce, hace tiempo que no forma parte de este mundo. Steven sí asiste en silla de ruedas al funeral de su amigo, en el cual todos homenajearán al fallecido cantando el “Good Bless América”. Puede parecer que sus hazañas han terminado, su difícil integración social, el insomnio, las pesadillas les demostrarán lo contrario. 

     A diferencia de otros films sobre el conflicto, en los que algunos personajes maldicen la hora que pisaron suelo vietnamita para formar parte de esa contienda descabellada a miles de kilómetros de su país, el estilo elocuente de Cimino, no necesita ningún subrayado para dejar claro que la espiral en que se han visto envueltos los amigos de Clairton ha dejado para siempre atomizadas sus vidas. La película ganó cinco Oscars de Hollywood incluido el de Mejor Película y abrió el camino para todo un alud de films sobre esa guerra -la mayoría execrables- que intentaron aprovechar su éxito. Señalar, como nota curiosa y dramática, que uno de los coprotagonistas del film, John Cazale -interesante actor que, además de en la presente, se encuentra en varias de mis películas favoritas: Tarde de perros, La conversación-  se encontraba enfermo de cáncer terminal durante el rodaje de la película. Estaba casado con Meryl Streep y sus escenas se tuvieron que ser filmadas al principio debido a su grave enfermedad, de la que moriría poco tiempo después. Para terminar, atención al tema musical central a cargo de The Shadows, aunque tristón y profundamente melancólico, maravilloso e inolvidable.