domingo, 29 de octubre de 2023

CRÍTICA: "CUANDO ACECHA LA MALDAD" (Demián Rugna, 2023)

 

Mejor Película en Sitges 2023

CUANDO ACECHA LA MALDAD(2023) êêê

DIRECTOR: Demián Rugna.

INTÉRPRETES: Ezequiel Rodríguez, Demián Solomón, Luis Ziembrovski, Federico Liss.

GÉNERO: Terror / DURACIÓN: 99 minutos / PAÍS: Argentina / AÑO: 2023

      De la filmografía del director argentino Demián Rugna sólo había tenido la oportunidad de ver una película, Aterrados (2017), un thriller de terror sobrenatural centrado en descubrir la entidad maléfica que está detrás de una sucesión de hechos inexplicables y aterradores. Causó buena impresión en la edición de Sitges 2018, todavía mejor ha sido la acogida de Cuando acecha la maldad, que guarda cierta relación con la cinta comentada y que ha ganado el premio a la Mejor Película en la reciente edición del Festival de Sitges.

      La acción tiene lugar en un pueblo perdido de alguna región de Argentina. Allí, dos hermanos, Pedro (Ezequiel Rodríguez) y Jimi (Demián Solomón) descubren en una casa cercana a un hombre infectado en un estado purulento (“un embichado”) que parece estar poseído por una fuerza maléfica y a punto de dar a luz un demonio. Desesperados por evitar la entrada del Mal en su pacífico mundo, los hermanos descubrirán la escalofriante verdad: será demasiado tarde.

     Demián Rugna sigue empeñado en convencernos de que el Mal es contagioso, y si el espectador se sumerge en su pútrido universo acabará persuadido. En su nueva propuesta, el director argentino no se corta y va un poco más allá en cuanto a la crudeza y violencia de algunas escenas rebosantes de hemoglobina, vísceras y toda clase de casquería. Pero Cuando acecha la maldad no es una simple tabla de carnicero, también se impone como una oscura metáfora sobre la propagación del Mal como una enfermedad infecciosa e invisible que se extiende hasta el último confín del mundo superando todas las barreras. Lo mejor de la función lo encontramos en el primer tramo, con los dos esforzados pero torpes hermanos entrando en la casa del “embichado”, una mole hinchada, llena de pústulas y supurante que ruega que le maten para que el demonio que le posee se propague hasta el infinito. Sin embargo, en el intento de deshacerse de la repugnante presencia demoníaca sólo conseguirán diseminar el Mal contagiando a todos los seres humanos y animales sin discriminación.    

      Cuando acecha la maldad se aleja de la fórmula convencional de las posesiones demoníacas adquiriendo una apariencia más brutal y espeluznante que se muestra especialmente incisiva y feroz en algunas escenas con niños y animales como contenedores de la más pura inocencia. Con influencias del gran Chicho Ibáñez Serrador, de maestros del giallo como Lucio Fulci y del terror extremo francés, Rugna nos invita a un terrorífico viaje de perdición durante el cual Pedro tratará de evitar que sus hijos sean “encarnados” por las entidades maléficas. No será fácil porque su presencia es ya omnipresente y su mujer, de la que está separado, intentará impedírselo. 

      Desde ese momento hasta el descalabrante final, se nos revelarán una serie de tenebrosas leyendas mitológicas que forman parte de la cultura popular y la aparición de otros personajes, que irrumpen de forma un tanto atropellada que pueden dotar de cierta inconsistencia al relato, si no atendemos a la dudosa coherencia de la trama, que puede contar a favor del espectador incapaz de adivinar sus giros y bifurcaciones. Estamos ante una película repleta de imágenes y situaciones repulsivas, y de personajes que toman decisiones impulsivas, tan viscerales como erráticas, inmersos en una atmósfera malsana y enfermiza que no saben que la lucha contra el Mal, que nunca descansa, sólo conduce a la más cruel derrota.

sábado, 21 de octubre de 2023

CRÍTICA: "ANATOMÍA DE UNA CAÍDA" (Justine Triet, 2023)

 

Una Palma de Oro merecidísima

ANATOMÍA DE UNA CAÍDAêêêê

DIRECTORA: Justine Triet

INTÉRPRETES: Sandra Hüller, Samuel Theis, Milo Machado Graner, Swann Arlaud.

GÉNERO: Thriller / DURACIÓN: 150 minutos / PAÍS: Francia / AÑO: 2023

     Ha sido una gran sorpresa que la directora francesa Justine Triet, que no había logrado emocionarme con ninguna de sus tres anteriores películas: La batalla de Solférino (2012), Los casos de Victoria (2016), El reflejo de Sibyl (2019), haya conseguido conmoverme y mantenerme concentrado en la pantalla casi sin pestañear durante los 150 minutos que dura la que sin duda es la más merecida Palma de Oro del Festival de Cannes desde que se alzara con el premio Parásitos en 2019.

     Anatomía de una caída nos relata la historia de Sandra (Sandra Hüller), una escritora alemana que vive con su marido, Samuel (Samuel Theis), también escritor, y con su hijo ciego, Daniel (Milo Machado Graner), en una casa situada en un paraje nevado de los Alpes franceses. Cuando Samuel fallece en extrañas circunstancias, la investigación no puede determinar si se trata de un accidente, un suicidio o un homicidio. Sandra es arrestada, puesta en libertad condicional y posteriormente juzgada por asesinato. Durante el proceso seremos testigos de su tumultuosa relación de la pareja y su ambigua personalidad, pero lo realmente importante es poner luz en la oscuridad para determinar si es culpable o inocente.

     Comienza la función y la cámara nos sitúa en el chalé donde el hijo invidente de la pareja trata de bañar a su perro Snoop (que tendrá un papel esencial en la trama). La madre, Sandra, está siendo entrevistada en el salón de la vivienda por una estudiante que prepara su tesis. El padre, Samuel, se encuentra en la buhardilla poniendo ininterrumpidamente una canción a todo volumen, la conversación entre las dos mujeres no puede continuar. La estudiante se marcha y Daniel sale a dar un paseo con Snoop. Al volver encuentra el cuerpo de su padre cerca de la casa con la cabeza reposando en un charco de sangre que contrasta con la blanca pureza de la nieve. Enseguida la casa se llena de policías, pronto se darán cuenta de que será un caso difícil porque no hay testigos directos. La acusación sólo puede sostenerse en indicios y conjeturas sin ninguna evidencia. Aún así, Sandra es juzgada por asesinato y durante el juicio sufrirá al comprobar cómo su intimidad es violada y salen a la luz los aspectos más sórdidos de su vida privada, sobre los que la acusación insiste de forma impenitente y despiadada. Anatomía de una caída es un musculoso thriller procedimental que hace que el espectador se sitúe en la desesperada situación de la enigmática Sandra, temiendo que el proceloso juicio, que se desarrolla con jurado y con su hijo invidente como único testigo indirecto, sólo arroje una verdad procesal, que no siempre se ajusta a la verdad de los hechos, imposible de probar con evidencias.

      En Anatomía de una caída también tendrá un papel importante Vincent, el abogado de Sandra a quien da oxígeno el atractivo Swann Arlaud, un personaje perspicaz y tranquilo que prepara el juicio minuciosamente advirtiendo a su defendida las punzantes aristas que utilizará el fiscal para explorar las zonas oscuras de su relación con Samuel, y que seguramente cruzarán todos los límites de la ética y la moral sembrando una duda que no desaparecerá nunca. En un Estado de Derecho no se debe condenar a nadie sin pruebas contundentes, y preferimos un culpable libre que un inocente en la cárcel. Aún recordamos el caso de la pobre y masacrada Dolores Vázquez. Con una soberbia actuación de Sandra Hüller, afligida y firme en su inocencia, y dulce y transparente en el amor inabarcable a su hijo, la directora Justine Triet edifica una admirable arquitectura narrativa siguiendo todas las pautas de los métodos legales, y que no es otra cosa que una disección a corazón abierto de los abismos de una pareja, de las infidelidades y reproches mutuos, de la lúgubre sombra de la culpa por el accidente del hijo, de la realidad manifiesta e hiriente de Samuel, que carece del talento para escribir que posee su mujer, de la inestabilidad, el bloqueo y la sensación de sentirse infravalorado, de la masculinidad asfixiante y tóxica que se impone para ocultar el fracaso de un proyecto personal y que casi siempre explota en un acto de cobardía.

domingo, 15 de octubre de 2023

CRÍTICA: "MEGALOMANIAC" (Karim Ouelhaj, 2022)

 

La herencia del Mal

“MEGALOMANIAC” êêê

DIRECTOR: Karim Ouelhaj.

INTÉRPRETES: Eline Schumacher, Benjamin Ramon, Pierre Nisse, Win Willaert, Olivier Picard, Raphaëlle Lubansu, Catherine Jandrain.

GÉNERO: Terror / DURACIÓN: 118 minutos / PAÍS: Bélgica / AÑO: 2022

    Proyectada en el Festival de Sitges de 2022, Megalomaniac se inspira en los pavorosos crímenes del conocido como el Carnicero de Mons, que aterrorizó Bélgica en los años 90. Las víctimas del asesino en serie fueron cinco mujeres que frecuentaban los alrededores de la estación de Mons, y sus restos aparecieron desmembrados en bolsas de basura bien visibles en los arcenes de carreteras. Aunque se barajaron varios sospechosos, el serial killer nunca fue detenido y desapareció sin dejar rastro.

    Dirigida por Karim Ouelhaj, la película toma ese hecho real como punto de partida para narrarnos que el apodado Carnicero de Mons tuvo descendencia, dos vástagos. Un hijo llamado Felix (Benjamin Ramon) que sigue los pasos de su padre y así mantener vivo el legado recreando miméticamente sus horribles crímenes en la misma zona; y una hija, Martha (Eline Schumacher), que probablemente sufra esquizofrenia y que trabaja de limpiadora en un taller donde es constantemente abusada por los trabajadores. Intenta llevar una vida normal, pero finalmente cae en el abismo sangriento de la tradición familiar.

    Tras una escena introductoria en la que asistimos a un doloroso y sanguinolento parto en el que el Carnicero y su hijo mayor dan la bienvenida a un nuevo miembro de la familia, un salto temporal nos sitúa en el presente para presentarnos a los hermanos Felix y Martha, que viven en un sucio y herrumbroso caserón gótico. Vemos al elegante, cadavérico e impenetrable Felix reproducir los asesinatos de su padre, y a su hermana Martha trabajando de limpiadora en una fábrica donde es vejada y violada continuamente por los empleados. Megalomaniac es una película que no gustará a los aficionados al terror mainstream, pero sí a los amantes de las historias extremas con un trasfondo psicológico y nihilista, con firma de autor y un tono de arte y ensayo. Martha se nos muestra introspectiva, sin apenas autoestima, subordinada a su hermano. Sufre terribles pesadillas y un tormento absoluto por los abusos a los que se ve sometida en el trabajo. Necesitada de afecto, de nada le sirven las visitas que recibe de una asistenta social. Su débil equilibrio se resiente cada vez más.

     Karim Ouelhaj nos muestra una exhibición de atrocidades definiendo con trazos bien marcados el perfil de unos personajes abominables, capturando con expresivos primeros planos los rostros de los agresores de Martha, que actúan de forma silente con desprecio a la víctima y total impunidad, y los bestiales crímenes de Felix, perpetrados con una violencia visceral, sin dejar testigos. La afilada y amenazante música compuesta por Gary Momboots y la atmósfera gótica creada por el iluminador François Schmitt dotan a la función de carácter onírico malsano, de fantasía pesadillesca, donde los demonios interiores de Martha están a la altura de una dinastía maldita, que parece existir para explorar nuestros miedos más primarios.

    Megalomaniac es ante todo una película esteticista tan sugerente como repugnante, una sucesión de lienzos del averno donde están representados la degradación y depredación humana, la locura y las más crudas aberraciones. Ouelhaj no se detiene mucho en las sangrientas hazañas de Felix, siempre parece interesarle más Martha, que de víctima pasará a fría vengadora, cansada de las burlas por su sobrepeso y la cosificación y abusos a los que es sometida por unos tipos sin escrúpulos, sentimientos ni alma. Una clara denuncia al patriarcado y el machismo salvaje. Finalmente, Martha, embarazada y acompañada de su hermano Felix, planea la venganza de sus violadores, incluido el cómplice que sólo observa, pero no hace nada para evitar las agresiones, haciéndoles llegar una invitación especial. Y es en ese final con aire de gran guignol, tan desmesurado e irreal cuando percibimos claramente el mensaje de que el Mal nace, se reproduce y jamás muere.