sábado, 11 de abril de 2026

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "REPULSIÓN" (Roman Polanski, 1965)

 

REPULSIÓN”

DIRECTOR: Roman Polanski.

INTÉRPRETES: Catherine Deneuve, Yvonne Furneaux, Ian Hendry, Patrick Wimark, John FArser, Valerie Taylor.

GÉNERO: Terror / DURACIÓN: 105 minutos / PAÍS: Reino Unido / AÑO: 1965

   Roman Polanski nos presentó en Repulsión (1965) una de las instrospecciones más brillantes de la psicología humana en el cine europeo de los años 60. Protagonizada por Catherine Deneuve dando oxígeno a Carol Ledoux, una joven y bella mujer belga que vive con su hermana Helen (Yvonne Furneaux) en un apartamento en Londres. Carol experimenta sentimientos de atracción y repulsión hacia los hombres; por eso para ella resulta tan incómoda la relación que mantiene su hermana con un hombre casado. Cuando la pareja se marcha de vacaciones, Carol sufre una progresiva desconexión de la realidad, sufre alucinaciones, su mente se desquicia y esto se convierte en el verdadero núcleo del relato.

   Desde sus primeros compases, Polanski construye una atmósfera opresiva a través de la repetición de los gestos cotidianos y una puesta en escena aparentemente sencilla, pero profundamente calculada. El apartamento donde transcurre gran parte de la acción deja de ser un espacio físico para transformarse en una extensión del deterioro mental de la protagonista. Grietas en las paredes, manos que emergen de la nada y sonidos amplificados convierten lo cotidiano en una pesadilla sensorial. Esta fusión entre espacio y psique anticipa elementos que el propio Polanski desarrollaría más tarde en su llamada “trilogía del apartamento”, junto con La semilla del diablo y El quimérico inquilino.

  Más allá del terror psicológico, Repulsión puede leerse como una reflexión sobre la represión sexual, la alienación urbana y la vulnerabilidad femenina en un entorno hostil. Polanski evita explicaciones claras sobre el pasado de Carol, lo que intensifica la ambigüedad de la función y obliga al espectador a enfrentarse a una experiencia inquietante, casi claustrofóbica.

   Aunque su ritmo pueda parecer pausado para el público actual, la película lo compensa con una tensión creciente que culmina con un desenlace tan perturbador como inevitable. Repulsión no busca asustar de manera convencional, sino proyectar una profunda desestabilización. El conflicto de Carol con los hombres (atracción/repulsión: ambivalencia afectiva hacia el objeto del deseo) puede tener su origen en la infancia. El elemento clave que suele señalarse es la famosa fotografía familiar que aparece en el final: mientras el resto posa con normalidad, la joven Carol mira fijamente a un hombre adulto (presumiblemente una figura paterna) con una expresión grave.

  Ese detalle ha llevado a muchos analistas a interpretar que pudo haber existido una experiencia traumática temprana, posiblemente relacionada con abusos o, al menos, con una vivencia turbadora de la sexualidad masculina. Pero Polanski refuerza esa ambigüedad evitando mostrar cualquier explicación directa. Y en este sentido, sigue siendo una obra maestra del horror psicológico, tan relevante hoy como en el momento de su estreno.


No hay comentarios:

Publicar un comentario