viernes, 18 de octubre de 2019

"ZOMBIELAND: MATA Y REMATA" (Ruben Fleischer, 2019)


Terroríficamente muertos
“ZOMBIELAND: MATA Y REMATA” êêê
(Ruben Fleischer, 2019)

    
   Tras aquel artefacto titulado Venom (2018) que cosechó un desprecio generalizado de la crítica especializada, el director Ruben Fleischer nos presenta esta secuela de Bienvenidos a Zombieland (2009) una película tan absurda como divertida, que con una mezcla de terror y comedia romántica funcionó muy bien taquilla. En esta contaminación titulada Zombieland: Mata y remata, el mismo grupo de protagonistas tendrán que viajar  desde la Casa Blanca hasta el corazón de Estados Unidos para enfrentarse a un nuevo tipo de muertos vivientes que han evolucionado desde lo sucedido hace algunos años, y encontrándose con algunos supervivientes humanos rezagados. Pero, como siempre, tendrán que soportar los inconvenientes de convivir entre ellos.

    
   Una década después, nos volvemos a encontrar al variopinto grupo de matazombis viajando en un monovolumen hasta la casa de Elvis Presley en Graceland (Menphis). Un frenético viaje por carretera en el que se encontrarán personajes tan histriónicos como Nevada (Rosario Dawson) una superviviente obsesionada con Elvis, y con Madison (Zoey Dutch) una chica muy cargante, con pocas neuronas y con una forma de expresarse muy pija. Las tensiones entre Tallahassee (Woody Harrelson), Wichita (Emma Stone), Little Rock (Abigail Breslin) y Columbus (Jesse Eisenberg)  llevaron a la ruptura del grupo en un paisaje postapocalíptico, pero ante la aparición de unos zombis más rápidos e implacables vuelven a hacer piña aunque nunca sabemos si abarán exterminándose entre ellos.
   
  
   Zombieland: Mata y remata ha perdido el factor sorpresa y aun así, en muchos momentos, resulta más dinámica y chispeante que el film seminal, es más gamberra, contiene algunos gags hilarantes y chistes políticamente incorrectos. Woody Harrelson está en su salsa muy desatado, y la función gana en consistencia bajo la base un guión con continuos guiños a la cultura pop, unos diálogos ácidos, carnicerías en slow-motion, y más escenas de pura acción, con atención a esa fantástica escena en los créditos finales. Una película tan entretenida como irreverente.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario