sábado, 10 de febrero de 2024

CRÍTICA: "DESCONOCIDOS" (Andrew Haigh, 2023)

 

Esta película me rompió el corazón

“DESCONOCIDOS” êêêê

(ALL OF US STRANGERS)

DIRECTOR: Andrew Haigh.

INTÉRPRETES: Andrew Scott, Paul Mescal, Jamie Bell, Claire Foy.

GÉNERO: Drama romántico / DURACIÓN: 105 minutos / PAÍS: Reino Unido / AÑO: 2023

    El director británico Andrew Haigh, el cineasta actual más interesante de temática queer, firmante de la también magnífica Weekend (2011), un drama romántico gay que nos muestra el amor espontáneo como una explosión de emociones reales entre dos desconocidos, nos presenta ahora Desconocidos (All Of Us Strangers), con la guarda una cierta conexión. La película nos muestra a Adam (Andrew Scott), un guionista de cine y televisión que vive en un edificio casi vacío de Londres y que un día tiene un encuentro con su único y misterioso vecino, Harry (Paul Mescal), lo que trastocará el ritmo de su vida cotidiana. A medida que va surgiendo una relación entre ellos, a Adam le preocupan los recuerdos del pasado y regresa una y otra vez a su ciudad natal y el hogar de su infancia, donde sus padres parecen estar vivos, tal y como lo estaban antes de morir en accidente de tráfico 30 años antes.

    Con un guión firmado también por Haigh que adapta la novela “Strangers” de Taichi Yamada, la historia nos recuerda que algunos traumas nos persiguen toda la vida, sobre todo si se han producido durante la infancia. Desconocidos, que discurre alternando la realidad con la fantasía, es una película que apunta directamente al corazón con una sensibilidad conmovedora, logrando momentos de intensa emoción y un lacerante dolor, por la orfandad del protagonista, la amargura de los recuerdos, la soledad y la dificultad de restañar las heridas en un lastimoso proceso de expiación de culpas a través de la pureza del amor.

     Los recuerdos son el oasis y el veneno, la tristeza y la sonrisa, la oscuridad y la belleza. Adam guarda como un tesoro un puñado de fotografías de sus padres. Se sumerge en la memoria y muestra sus sentimientos más profundos tratando de comprender por qué no tuvo el apoyo de sus progenitores cuando siendo un crío más lo necesitaba, cuando sufría bullying en el colegio por su orientación sexual y se encerraba en su habitación para desahogarse con un llanto desbordante. Así, Adam emprende un itinerario emocional en busca de respuestas y redención, alentado por la soledad y el dolor, hacia el que fue su hogar en la infancia para encontrarse allí con sus padres tal y como eran antes del fatal accidente que acabó con sus vidas. En sus conversaciones con ellos (que realmente nunca se produjeron y que nos remiten a la en música y escenarios a la década de los 80), asistimos a confesiones sinceras, sentimientos de vergüenza y arrepentimiento, aceptación de culpas, situaciones de ternura y piedad que pueden servir de bálsamo para un duelo que no tiene fin.  

    Adam, un cuarentón que ha vivido con la ausencia de sus padres desde los 11 años amarrado a los recuerdos, ha conocido a Harry, otro solitario carismático y desaliñado que es el único vecino de su bloque de apartamentos, entre ellos hay química, magia, y con él tiene encuentros sexuales, pero también un amigo en el que confiar y abrazar para calmar su aflicción, aunque también parece dueño de una tristeza intrínseca, de una soledad insondable. Las oníricas visitas de Adam a la ciudad y hogar de su infancia están llenas de detalles hirientes debido a la homofobia que reinaba en la época y cuando creció y pudo ser más libre se encontró con el espectro castrante del SIDA profundizando más en su angustia vital.

      En Desconocidos los sueños, el agitado oleaje de la memoria y la realidad se fusionan y desdibujan con las lágrimas de un hombre tierno, vulnerable y herido, que respira y transpira, solloza y sonríe a través del dolor. Nada quedó resuelto entonces y todo sigue igual ahora, pues de nada sirve salir del armario y desnudar el alma ante unos fantasmas… o tal vez sí, y la conciencia pueda por fin transitar por parajes apacibles. Contando con bellas transiciones y una energía casi celestial, estamos ante un excelente drama íntimo de aristas punzantes, nostalgia corrosiva y un romanticismo sobrecogedor.


domingo, 28 de enero de 2024

CRÍTICA: "FALLEN LEAVES" (Aki Kaurismäki, 2023)

 

El amor como terapia

“FALLEN LEAVES” êêêê

DIRECTOR: Aki Kaurismäki.

INTÉRPRETES: Alma Pöysti, Jussi Vatanen, Anna Karjalainen, Alina Tomnikov, Kaisa Karjalainen, Janne Hyytiäinen.

GÉNERO: Drama romántico / DURACIÓN: 81 minutos / PAÍS: Finlandia / AÑO: 2023

    Este cronista siempre ha tenido debilidad por los corazones solitarios, esas almas perdidas en busca de amor pero que sólo encuentran obstáculos. Eso es precisamente lo que nos cuenta el director finlandés Aki Kaurismäki en su última película Fallen Leaves: Ansa (Alma Pöysti), es una mujer soltera que vive en Helsinki y trabaja con un contrato de cero horas como reponedora en un supermercado. Una noche, en un karaoke se encuentra con el igualmente solitario obrero Holappa (Jussi Vatanen), que tiene un grave problema con la bebida. Contra todo pronóstico y tras algún malentendido intentan construir una relación, y como resultado, Holappa logra controlar su adicción al alcohol.

    Candidata firme al Oscar a la Mejor Película Internacional, Fallen Leaves (Hojas caídas), es una película más compleja de lo que se puede deducir de su escueta sinopsis, porque, como en todas las historias de amor, siempre hay que romper barreras y resistencias, sobreponerse a la desconfianza y el dolor, subrayar los detalles y matices, sentir la soledad y la tristeza, aunque sin elevar a la categoría de drama la condición de clase humilde y trabajadora. 

     La precariedad laboral en estos tiempos de guerras y pandemias hace que tanto Ansa como Holappa salten de un trabajo malo a otro peor en una ciudad de Helsinki que se nos aparece fría, gris y desangelada, se conocen una noche y quedan para ir al cine. La experiencia resulta satisfactoria para una primera cita. Están de acuerdo en repetir, pero él pierde su número de teléfono, y ella, sentada junto a al teléfono, comprueba que no hay nada más desolador que la espera de una llamada que nunca llega. Con un metraje ajustado de 80 minutos y diálogos parcos y medidos, Kaurismäki hace brillar el amor, el silencio y la quietud en las cosas más simples y bellas, sin dispositivos electrónicos, lejos de la confusión, el ruido y el vértigo de estos tiempos de desesperanza. Porque en esas hojas caídas del otoño hay más poesía y belleza que en cualquier paraíso tropical.

    Con un guión pulido hasta la esencia, Fallen Leaves rebosa humanidad en el retrato de dos seres tímidos y pobres que luchan por ganarse la vida, pero sobre todo para rellenar el vacío de su existencia, una inabarcable soledad. El amor es la fórmula, la medicina, la terapia y la razón de ser de dos náufragos que se atraen y necesitan para poder soportar la plúmbea rutina. Kaurismäki es un cineasta peculiar, su cine rebosa cinefilia, clasicismo, humor, ternura, melancolía, humanidad, y sus historias son atemporales sin pretender nunca resultar trascendental. Así, Fallen Leaves es la historia de dos extraños que se encuentran y se enamoran superando las adversidades y la miseria, la tiranía del mercado laboral e incluso sus propias torpezas. Deambulan por un microcosmos donde parece que el tiempo se ha parado, aunque en las viejas radios se escuchan noticias de la guerra entre Rusia y Ucrania. Ansa y Holappa seguirán siendo iguales pero juntos, compartieran el aburrimiento, pero sonreirán y se ayudarán en los malos momentos, sobrevivirán con escasos sueldos en trabajos eventuales, disfrutarán de días radiantes y se animarán en situaciones difíciles, irán al cine y al karaoke... porque, ¿qué sería de nuestras vidas si el amor no nos salvara de tanta indiferencia, dolor y mediocridad?


sábado, 13 de enero de 2024

CRÍTICA: "LA EXTORSIÓN" (Martino Zaidelis, 2023)

 

Corrupción sistémica

“LA EXTORSIÓN” êêê

DIRECTOR: Martino Zaidelis.

INTÉRPRETES: Guillermo Francella, Pablo Rago, Carlos Portaluppi, Andrea Frigerio, Alberto Ajaka, Mónica Villa, Guillermo Arengo.

GÉNERO: Thriller / DURACIÓN: 105 minutos / PAÍS: Argentina / AÑO: 2023

    Con experiencia en el campo de la televisión, La extorsión es el segundo largometraje del director argentino Martino Zaidelis tras la comedia Re Loca (2018), remake aseado de la película chilena de Nicolás López Sin filtro (2016), que tampoco era la gran cosa. En su nueva apuesta, Zaidelis nos presenta un thriller esquemático que sigue a Alejandro (Guillermo Francella), un experimentado piloto comercial que se ve obligado a colaborar con los servicios de inteligencia de su país, Argentina, para evitar ser sancionado por una grave falta que cometió durante las pruebas de reconocimiento médico de su trabajo. Él sospecha que el encargo que le hacen conlleva una actividad de carácter delictivo, y así se lo hace saber la policía. Sumido en una encrucijada entre las dos instituciones, Alejandro se ve envuelto en un submundo de intriga y extorsión que pone en riesgo su vida y la de su pareja.

     Había oído muy buenos comentarios sobre esta película, y la verdad, no he podido apreciar esa excelencia. Cierto que Guillermo Francella (y el resto del elenco) da el do de pecho como atribulado piloto de una aerolínea a punto de jubilarse que, sin querer, se ve envuelto en una trama de tráfico de divisas y que se siente acosado por todas las partes implicadas y abrumado por su mujer, una Andrea Frigerio en el papel de víctima indirecta y confundida por el extraño comportamiento de Alejandro.

    La película tiene interés planteada como un juego de ajedrez y como guerra de poderes entre un corrupto alto cargo del servicio de inteligencia a quien da vida Pablo Rago enfrentado a un honesto jefe de la policía aeroportuaria encarnado por Carlos Portaluppi, que quiere acabar con la actividad delictiva… y en el fuego cruzado de esa investigación, el pobre Alejandro, que sigue pilotando gracias a sus mentiras. No tomaremos en cuenta algunas situaciones que se adivinan inverosímiles porque cualquier licencia forzada puede encajar en una película de ficción, tal vez lo más frustrante es que a pesar de los giros argumentales nos sea tan fácil adivinar el previsible clímax final.  

    La extorsión contiene una narrativa con ritmo que va directa al grano desde el principio, un acierto para enganchar al espectador que ha desistido de poder ver varias obras maestras cada año y sólo conserva la esperanza de que al menos el artefacto resulte entretenido. La nueva criatura de Zaidelis cumple con esta premisa, sobre todo porque todas las vertientes técnicas y artísticas tienen la suficiente entidad para disfrutar de la experiencia, logrando crear intriga utilizando todas las claves tradicionales del thriller. Es en el primer tramo cuando el relato alcanza su máximo interés con el asesinato en plena calle de un piloto que andaba metido en la trama del tráfico de dinero. Esa exposición, su posterior desarrollo, dinamismo y tensión va decayendo en el segundo tramo con decisiones arbitrarias, situaciones atropelladas y alguna pueril ocurrencia cuando los recursos ingeniosos se van agotando. La moraleja es hacer creer que todo cambia para que todo siga igual porque la corrupción es inherente al ser humano. Así el cambio de la pegatina de la valija por otra distinta me hace pensar en el sabio refranero español que dice “son los mismos perros con distintos collares.”