sábado, 12 de abril de 2025

CRÍTICA: "CUANDO CAE EL OTOÑO" (François Ozon, 2024)

 

Un refugio para el otoño de nuestras vidas

 “CUANDO CAE EL OTOÑO”  êêê

DIRECTOR: François Ozon.

INTÉRPRETES: Hélène Vincent, Josiane Belasko, Ludivine Sagnier, Pierre Lottin, Garlan Erlos, Sophie Gillemin.

GÉNERO: Drama / DURACIÓN: 102 minutos / PAÍS: Francia / AÑO: 2024

     La última película del siempre interesante director francés François Ozon tiene como escenario uno de esos paisajes que tanto le gustaban al gran Claude Chabrol. La historia nos presenta a Michelle (Hélène Vincent), una abuela enérgica que pasa su jubilación en un pueblo de la campiña francesa, donde también reside Marie-Claude (Josiane Belasko), su mejor amiga. Emocionada con la visita de su hija Valérie (Ludivine Sagnier) y su nieto Lucas (Garlan Erlos), que llega con idea de dejarle al pequeño durante la semana de vacaciones escolares. Michelle cocina unas setas silvestres que resultan ser tóxicas. Todo lo que acontece después parece fruto del infortunio, pero la sombra de la duda crece cuando Michelle intime con el hijo de Marie-Claude, Vincent (Pierre Lottin), que acaba de salir de la cárcel.                          

     Con ese virtuosismo que tiene para transitar por las estancias más oscuras del alma humana, François Ozon demuestra nuevamente su ingenio en Cuando cae el otoño para crear una película aparentemente pequeña pero rebosante de lecturas, capas y pulsión emocional. Ahora fija si mirada en la vejez, los conflictos de la maternidad, el peso de lo vivido y los resentimientos que ensucian las relaciones familiares cuando el tiempo ha hecho estragos.

     La protagonista, Michelle, es una abuela jubilada de rostro sereno y voz determinante que lleva una vida tranquila en una casa rural rodeada de árboles con las hojas amarillentas por el inicio del otoño. Pero la visita de su hija Valérie, que sufrirá una intoxicación alimentaria y entonces se niega a dejar al nieto a su cuidado, romperá la aparente calma. Lo que al principio parece un accidente doméstico por la ingestión de setas tóxicas, va dejando entrever una red de tensiones y recelos que Ozon va desentrañando con paciencia y sutileza.  

     Así, alejándose de la postal rural, Ozon nos propone un retrato enigmático donde los lazos familiares, el resquemor y la culpa se entrelazan sin maniqueísmos ni coartadas morales. Michelle es tan inescrutable como humana, y el relato juega constantemente con nuestra percepción sobre sus actos y nos obliga a preguntarnos si es víctima de una hija ingrata o guarda un secreto más oscuro. La presencia de Josiane Belasko como la mejor amiga de Michelle, introduce un contrapunto de calidez, pero también de complicidad peligrosa. Su hijo Vincent, recién salido de la cárcel, se impone como el nexo de conflictos turbios soterrados, aportando un punto adicional de tensión a la trama cuando sucede un hecho trágico que la policía se encargará de investigar. El guión no subraya nada, nos invita sugerentemente a reflexionar, con diálogos parcos y punzantes y atronadores silencios, confiando en que el espectador capte los puntos de fuga en las interacciones de los personajes.  

    En el aspecto visual, Cuando cae el otoño es una película que rinde tributo a esa estación en todos los sentidos, con una iluminación ocre, los árboles desnudos y el suelo con una alfombra de hojas, dotando a la función de un tono melancólico que impregna cada plano. Esa reconocida atmósfera dota de armonía a un relato en donde todo parece estar a punto de apagarse, aunque aún es posible encontrar un lugar para la redención. Estamos ante una película que es una introspección sobre la edad otoñal -con sus luces y sombras- de los seres humanos, y al mismo tiempo una reflexión sobre el amor, los fantasmas del pasado, los desengaños y los vínculos que nos marcan para siempre. Como esas conversaciones que se tornan muy incómodas y que por ello mismo resultan inolvidables.

domingo, 6 de abril de 2025

CRÍTICA: CONFIDENCIAL (BLACK BAG) (Steven Soderbergh, 2025)

 

La fábrica Soderbergh

 “CONFIDENCIAL (BLACK BAG)”  êêê

DIRECTOR: Steven Soderbergh.

INTÉRPRETES: Michael Fassbender, Cate Blanchett, Regé-Jean Page, Naomie Harris, Marisa Abela, Pierce Brosnan.

GÉNERO: Espionaje / DURACIÓN: 99 minutos / PAÍS: EE.UU. / AÑO: 2025


    Steven Sodebergh, que hace series y películas como churros (tiene en cartelera en España la insustancial Presence), y sigue con su idilio con el cine digital, estrenará en este mes de abril esta aseada historia de espionaje con un guión del casi siempre interesante David Koepp sobre un matrimonio de espías en el que la amada esposa Kathryn (Kate Blanchett), del legendario agente de inteligencia George Woodhouse (Michael Fassbender), es sospechosa de traicionar a la nación, y a él no le quedará más remedio que enfrentarse a la prueba definitiva de la lealtad a su matrimonio o a su país.

     Confidencial (Black Bag) se impone como una película de espionaje que se beneficia de la tensión y complejidad que el Soderbergh más inspirado sabe crear con cierta habilidad. La trama, que gira en torno a la lealtad y la traición, se va convirtiendo en un laberinto de intrigas y secretos que mantienen la atención del espectador. La actuación de Michael Fassbender dando vida a un agente muy sagaz del Servicio de Inteligencia Británico en una prueba de fuego que le enfrenta al dilema de tener que elegir entre salvar su matrimonio o poner en peligro el país, es al mismo tiempo intensa y contenida, que es lo que la situación requiere, logrando transmitir la angustia y la problemática emocional del personaje.

     Soderbergh, con ese virtuosismo del que a veces hace gala para crear una atmósfera de suspense y tensión que capta la atención del público incluso en los momentos que el ritmo decae, se apoya en una narrativa bien estructurada. Confidencial (Black Bag) no figurará entre las grandes películas del género como El hombre que sabía demasiado, El espía que surgió del frío o El topo, pero la función tiene cierta solidez gracias en parte a la química, el atractivo y el carisma de la pareja protagonista y a la forma en la que el director, con un estilo a la vieja escuela, nos muestra el estado de ánimo y de desconfianza que se va creando en torno no sólo al matrimonio sino también entre el círculo de agentes de la agencia, y que en gran medida representa la paranoia, ansiedad e inseguridad de nuestras vidas en un mundo cada vez más cerca del abismo.


viernes, 4 de abril de 2025

CRÍTICA: "MARCO" (Aitor Arregi, Jon Garaño, 2024)

 

Un entrañable impostor

 “MARCO”  êêêê

DIRECTORES: Aitor Arregi, Jon Garaño.

INTÉRPRETES: Eduard Fernández, Nathalie Poza, Daniela Brown, Chani Martín, Vicente Vergara.

GÉNERO: Drama / DURACIÓN: 98 minutos / PAÍS: España / AÑO: 2024

     Los directores Aitor Arregi y Jon Garaño ficcionan la historia real de Enric Marco Batlle (Eduard Fernández), un sindicalista español que fue Secretario General del sindicato CNT en 1978 y presidente de la Amical de Mauthausen en España. Durante su etapa al frente de la asociación de deportados españoles de los campos de concentración del Tercer Reich, Marco dio un gran número de charlas principalmente en centros de enseñanza, sobre su pretendida vivencia como superviviente de uno de aquellos campos nazis. Más adelante, un historiador descubrió que había falseado datos de su biografía para aparecer como superviviente del campo de concentración de Flossenburg durante la Segunda Guerra Mundial.

     Los firmantes de la excelente La trinchera infinita, nos presentan la extraordinaria historia sobre un entrañable y para mí nada infausto impostor que, a pesar de sostener durante muchos años la farsa, logró, debido a su magnífica retórica, dar publicidad a la Amical de Mauthausen y que las penurias de los supervivientes de los campos de concentración fueran conocidas tanto en el ámbito de la enseñanza como a nivel institucional.

     Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Cataluña en aquel entonces, le entregó la Creu de Sant Jordi y llegó a ser Secretario General de la CNT, apoyándose en la falsedad de que fue amigo del líder anarquista Buenaventura Durruti. Enric Marco murió con 101 años en 2021 y aunque era un farsante, su engaño se debió más a sus enormes ansias de protagonismo que por ánimo de lucro. La impostura como forma de vida, pero también como escape de una vida vulgar y carente de un pasado notorio.

     Marco es un ejercicio de precisión y rigor que nos muestra la complejidad de la personalidad del protagonista y su habilidad para ocultar la gran mentira. La interpretación de Eduard Fernández dando oxígeno al carismático personaje es superlativa, capturando la esencia de un hombre que se inventó un pasado falso y lo mantuvo durante tres décadas. 

    Marco no es sólo una película sobre la farsa de un impostor, es también una aguda reflexión sobre los ángulos oscuros de la memoria histórica y los fundamentos de la verdad. En un momento en que la posverdad y la manipulación de la información es moneda corriente, esta película actúa como recordatorio sobre la importancia de la honestidad buceando por la naturaleza humana y la maraña de mentiras en la que uno se puede ver enredado para construir una identidad falsa o para huir de una mediocre existencia. Estamos ante una de las grandes películas españolas del pasado año por la que Eduard Fernández se alzó con el Goya al Mejor Actor Principal.