sábado, 30 de mayo de 2026

CRÍTICA: "OBSSESSION" (Curry Barker, 2025)

 

 Piensa bien en lo que deseas

“OBSSESSION”  êêêê

DIRECTOR: Curry Barker.

INTÉRPRETES: Michael Jhonston, Inde Navarrete, Cooper Tominson, Megan Lawless, Andy Richter, Haley Fitgerald, Chloe Breen.

GÉNERO: Terror / DURACIÓN: 100 minutos / PAÍS: EE.UU. / AÑO: 2025

   Obssession es una película de terror que toma como premisa una idea tan antigua como universal (el deseo de ser amado por alguien que no nos corresponde) y la transforma en una experiencia inquietante y sorprendentemente reflexiva. Ópera prima de Curry Barker, la función se mueve entre el horror sobrenatural y el thriller psicológico para examinar los límites entre el amor, la dependencia y la posesión.

    La historia gira en torno a Bear (Michael Jhonston) un chico tímido y emocionalmente dependiente que desea desesperadamente conquistar a Nikki (Inde Navarrete), pero incapaz de aceptar que sus sentimientos no son compartidos, utiliza un objeto mágico que altera la realidad y su deseo se cumple de forma literal. Sin embargo, lo que comienza como una fantasía romántica, pronto se transformará en una espiral de enfermiza, de posesión, violencia y pérdida de identidad. Así, el afecto deja de ser una elección y se convierte en una prisión. A partir de este planteamiento, la película explora cómo los deseos más íntimos pueden esconder impulsos egoístas que terminan destruyendo aquello que se desea proteger.

     Uno de los aspectos más sugerentes e interesantes de Obssession es su capacidad para generar inquietud sin depender de los recursos más habituales del género. Aunque nos encontramos con momentos de verdadera tensión y secuencias altamente impactantes, el verdadero terror nace de la evolución de sus personajes y de la manera en que la relación central se degrada progresivamente. Barker comprende que la pérdida de libertad emocional puede resultar más aterradora que cualquier criatura o amenaza sobrenatural.

   En un plano visual, la película apuesta por una atmósfera oscura y opresiva que refuerza la sensación de que algo está profundamente fuera de lugar. La puesta en escena evita el exceso y prefiere construir un malestar constante que se amplifica a medida que se desarrolla la trama. Esta contención beneficia especialmente a los momentos más perturbadores, que adquieren una fuerza mayor precisamente porque no están rodeados de artificios innecesarios. Las interpretaciones contribuyen de forma decisiva a que la premisa funcione. Los protagonistas consiguen transmitir la vulnerabilidad, el deseo y el miedo que exige la historia, permitiendo que el espectador se implique emocionalmente incluso cuando los acontecimientos se vuelven cada vez más extremos.

 Si bien algunos desarrollos narrativos podrían haberse explorado con mayor profundidad, Obssessión destaca por su ambición temática y por su voluntad de utilizar el terror para acercarnos a cierto tipo de problemas muy humanos. No estamos únicamente ante una historia sobre un deseo que sale mal; es ante todo una reflexión sobre la necesidad de aceptar los límites de los demás y de los peligros de confundir amor con control. El resultado es una película inteligente, rebosante de humor negro y lo bastante inquietante como para permanecer en la memoria mucho más allá de los créditos finales, una pesadilla romántica sobre las dinámicas tóxicas de las obsesiones amorosas que acaba convirtiéndose en una de las sorpresas más aplaudidas del cine te terror reciente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario