La modelo norteamericana Shelby Rose nació en Orlando
(California) y se crió en una familia católica conservadora (son cinco
hermanos) pero ella es muy liberal y sociable, tanto que comenzó en la
profesión de modelo con 18 años recién cumplidos. Tras mudarse a Nueva York, anduvo
saltando de un trabajo a otro en países como Alemania, Inglaterra, Suiza e
Italia, aunque mantuvo sus estudios en el Miami Dade College, donde le fue
concedido el título de relaciones públicas. Marcó un brusco punto de inflexión
en su carrera cuando, durante una temporada en China, obligó a su cuerpo a
adelgazar más de lo aconsejable, pues los agentes siempre la tildaban de gorda.
Recuperada psicológicamente, comenzó a amar su cuerpo y sus peligrosas curvas,
que es lo que le hubiéramos aconsejado otros.
Playmate del mes de noviembre de 2018,
reconoce que su decisión de posar desnuda para la revista Playboy fue toda una
sorpresa (desagradable para su familia) e impactante para todos los que la
conocen. A ella no le importó porque siempre está dispuesta a probar otras
cosas. Ahora, además de desfilar y posar dirige una cuenta para el cuidado de
la piel en una red social. También ha descubierto su pasión por el boxeo. Y nos
sorprende que su fuerza y su sensualidad sean las características que mejor
definen a esta magnética joven. Shelby cuenta que nunca ha salido con un chico
estadounidense, tiende a buscar hombres de otros lugares porque le encanta lo
diferente, la diversidad.
Yo soy español, por si te sirve, Shelby,
aunque sé que ti eso te dará igual. Tal vez no tanto si te digo que vivo
alejado del mundanal ruido. Y ya que la ciudad te parece cada vez más agresiva,
pues esto es un remanso de paz por si te quieres pasar por aquí a relajarte.
Sí, es una invitación formal, pero te llegarán tantas… Al parecer, nuestra
chica de la semana no tiene mucho tiempo para las redes sociales, ni siquiera
para Instagram, y por mucho que lo he intentado tampoco he podido averiguar su
edad, ni mucho menos se lo he preguntado porque siempre consideré esto como una
falta de educación hacia una dama. Da igual porque Shelby es de una belleza tan
perenne como inmarcesible. Queda ahí el misterio y el azul infinito de su
mirada.

















