Nacida en Daugavpils (Letonia) el 12 de agosto de 1991,
esta preciosa modelo de nombre refrescante es una de las favoritas del arriba
firmante. Como modelo profesional, Olga
de Mar es conocida por el amplio abanico de trabajos realizados para varias
compañías comerciales y agencias de publicidad. Antes de dedicarse a la
profesión de las pasarelas y los posados, su pasión eran los deportes y los
gimnasios. Pero un buen día, después de terminar la escuela, se mudó a Milán y
comenzó a trabajar de modelo a tiempo completo. Creció en su país de origen y
siempre cita a su madre como la inspiración que la ilumina en su carrera de
modelo.
Olga ha aparecido en multitud de anuncios y revistas
de moda y tendencias como Lucy´s Magazine, Harper´s Bazaar y Elle Magazine. Soltera,
ella tiene un espíritu inquieto, un lado salvaje que la obliga a ponerse retos:
escalar el Kilimanjaro o ir de safari a la gélida región de Letonia. Sin
embargo, Olga reconoce que cuando más sexy se siente es cuando es amada. Lo que
desde luego no se siente es una devorahombres, pues cuando la preguntan por su
fantasía sexy contesta: “dormir un par de días, levantarse a desayunar,
almorzar y cenar en la cama, todo esto acompañado de excelentes películas”.
Supe de Olga de Mar cuando fue elegida
Playmate del mes de octubre de 2018 en la revista Playboy e inmediatamente me
asomé al Instagram de esta hermosa mujer de 1´73 m de estatura. Ella cuenta con
124K de seguidores en esa red, pero, como siempre, lo que realmente me
encandiló fue su impresionante galería de vídeos y fotos. Y es que Olga ha
realizado sesiones de fotos en España, Alemania, Portugal e Italia, donde
reside actualmente. Cuando llegué aquí, confiesa, trabajé de camarera, ama de
llaves y en un velero. Puede desarrollar otros trabajos, pues habla siete
idiomas. No presume de ello, se considera humilde. “la gente espera que vista
con minivestidos exultantes, tacones de 14 cm y cabello moldeado. Pero yo no
soy ese tipo de personas”. ¿Qué tipo de persona eres? Soy gitana. Adiós, Olga,
seguiré tus huellas terrenales.






























