sábado, 12 de enero de 2019

LEIDY YALENA, COLOMBIA EN EL CORAZÓN



   Leidy Yalena Gutiérrez Arboleda es una bellísima modelo colombiana nacida en Medellín en 1987. Como mujer latina, tiene el carácter fuerte pero noble, generoso, cariñoso y detallista. Detesta la rutina y confiesa que su mayor locura ha sido hacer el amor en la playa al amanecer. Pero es una locura tan bendita. También comenta que su momento más sexy fue cuando tuvo la ocurrencia de untarse todo su cuerpo de chocolate para que su pareja se lo lavara con la lengua. Claro, acabó empachado… de amor.


   Con 1´60 m de estatura, 53 kg de peso, una hermosa cabellera negra y su piel canela, Leidy tiene 22K de seguidores en Instagram y subiendo. De Colombia para el mundo, ella es una belleza que impacta por sus posados y en las pasarelas, su carisma y su sensualidad resultan absolutamente magnéticas para los hombres, y es madre de dos princesitas.

   
   Estudiante de diseño además de modelo, posee su propia marca de trajes de baño llamada “Gutiswinwear”. Leidy se considera muy alegre, le gusta ayudar a los demás, le encanta el cine, disfrutar de una buena comida, se vacía cuando se enamora y es fiel en toda relación. Vive en México desde hace tres años porque fue el país que la acogió y abrió las puertas para poder desarrollar su carrera. Actualmente trabaja en su línea de bikinis y ha posado para varias revistas como Playboy y Revista H de México. Es en este país donde quiere vivir, porque está muy agradecida a los mexicanos, que le demuestran su cariño cada día.



lunes, 7 de enero de 2019

CRÍTICA: “FLEUVE NOIR (SIN DEJAR HUELLLAS)” (Erick Zonca, 2018)


Bajo sospecha

“FLEUVE NOIR (SIN DEJAR HUELLLAS” êêê
(Erick Zonca, 2018)
     

    El realizador francés Erick Zonca tuvo un gran éxito de crítica y público con el drama La vida soñada de los ángeles (1998), que representó su ópera prima. Pero su filmografía sólo constaba de dos títulos más, El pequeño ladrón (1999) y Julia (2008), cumplidos ya veinte años desde su debut. Tras una década sin ponerse detrás de las cámaras, vuelve a la pantalla grande con este thriller titulado Fleuve noir, que sin estrenarse aún en España ha sido traducido como Sin dejar huellas.

    
    Un film que basado en una novela del escritor israelí Dror Mishani, comienza cuando Dany, el hijo mayor de la familia Arnault, desaparece sin dejar rastro. Su madre, Solange (Sandrine Kiberlain), pide ayuda a la policía. El comandante François Visconti (Vincent Cassel), que ha sido abandonado por su mujer y tiene problemas con el alcohol, es asignado al caso. Todo indica que Dany ha escapado de un ambiente familiar opresivo, con un padre siempre ausente y una hermana con síndrome de down, pero una llamada anónima, abre otras hipótesis. Cuando el antiguo tutor de Dany, Yan Bellaile (Romain Duris) se entera de la desaparición de su ex alumno, le ofrece su ayuda al comandante. Visconti sospecha del obsesivo interés de Bellaile en la investigación.

    
   Zonca, en su regreso, nos plantea una investigación detectivesca en donde el primer sospechoso para el comandante Visconti es un profesor extremadamente interesado en el caso del chico desaparecido, pero debido a su caótica vida, su amargado carácter y su romance con el Whisky, nadie le cree. Tampoco yo como espectador, porque sé que eso es lo que quiere Zonca que creamos y pronto la investigación dará un giro. Sin embargo, el director francés gasta dos tercios del metraje en seguir la cometa de esa sospecha. Y mientras tanto, subtramas insustanciales que sirven de relleno como los problemas del policía con su hijo enredado en el trapicheo de drogas. También, por supuesto, algunos apuntes sobre la vida doméstica del profesor de lengua al que da vida Romain Duris, su relación con su mujer, Lola (Élodie Bouchez) y los escarceos del comandante con la madre del chaval desaparecido.


    La magnética interpretación de un Vincent Cassel envejecido, su desordenada vida y su permanente estado de embriaguez, se impone como lo más acertado de este thriller que transita por un siniestro laberinto dejando varias pistas falsas. Con una lograda atmósfera y forzando ese cliché que el cine francés en particular ha tratado en múltiples ocasiones (retrato del policía cínico, pasado de rosca, al que un fracaso sentimental ha sumido en la más absoluta miseria moral), Fleuve noir está dirigida con buen pulso por Zonca, que sabe que en la torturada mente y desastrada presencia del comandante encarnado por Cassel se encuentra lo más atractivo de una historia que despide al espectador con una confesión devastadora, que supondrá el golpe final en la herida existencial del comandante. Buena peli.

SHAUNA SEXTON, MODELO Y VETERINARIA


      

  
   La preciosa modelo norteamericana Shauna Sexton (20 de enero de 1996, Virginia Beach) además de ser popular en las redes sociales es veteriniaria y ganó fama al ser elegida Playmate del mes de mayo de 2018 en la publicación masculina Playboy. Aunque ella se dedica en cuerpo y alma a su profesión, un día probó la experiencia de tener una cuenta de Instagram y enseguida le llovieron los seguidores, casi 90.000 en la citada red. Gracias a su popularidad, varias agencias de modelos se interesaron en ella, entre otras la prestigiosa Next Modeling Management.


   Se rumoreó que era novia del actor y director Bn Affleck o que al menos había tenido una relación sentimental y algunas citas con él. Todo a raíz de que fueron visto cenando en un restaurante el día del 46 cumpleaños del actor, que dobla con creces la edad de Shauna. Antes de todo esto, la modelo había trabajado de recepcionista con 17 años y de camarera en un restaurante. Tras acabar sus estudios, comenzó a trabajar en un centro de especialidades y emergencias veterinarias. Uno de sus primeros reconocimientos  fue cuando resultó seleccionada como la “CoverGirl” del mes en la web de Writtalin en 2014.


   Como Playmate del mes en Playboy logró captar la atención de miles de lectores de la revista y seguidores en la red, que iniciaron una búsqueda frenética en la red, y aunque los medios la etiquetaron de mujer misteriosa como consecuencia del interés que despertó su idilio con Affleck (que dio por finiquitado su matrimonio con la actriz Jennifer Garner en 2015) y la forma clandestina en que se citaban para verse tras haber sido sorprendidos aquella primera vez, Shauna se muestra muy simpática en sus posados. En cualquier caso, nunca resulta agradable sentir el aliento de los paparazzi cada vez que pones un pie en la calle. Actualmente, Shauna reside en Los Ángeles y creemos que su relación con el director de The Town (Ciudad de ladrones) fue sólo flor de un par de días.