La modelo de glamour británica Elsie Hewitt (Londres, 6 de marzo de
1996) dio que hablar el pasado año cuando presentó una denuncia por maltrato
contra el actor Ryan Phillippe. Él, por supuesto, negó tales acusaciones en un
comunicado hecho público por su representante y alegó que lo que quería la
modelo y exnovia era conseguir así una buena tajada económica.
Con sólo 22
años, Elsie ya había conseguido contratos publicitarios con marcas tan
prestigiosas como Guess, y Phillippe, un actor mediocre y en decadencia a pesar
de tener 43 años. En cualquier caso, sólo nos interesaremos por Hewitt, y el
feo asunto tendrán que dirimirlo en un tribunal si es que no llegan a un
acuerdo. Tan sólo decir que ella pidió una indemnización de un millón de
dólares y las pruebas físicas de la supuesta agresión las vimos inmortalizadas
en unas fotografías que la modelo hizo públicas.
Elsie fue Playmate del mes de junio de 2017
en la revista masculina Playboy, yo supe de sus existencia a través de su
publicación, nada extraño porque son tantas las cicas que en la era de internet
se lanzan a conseguir fama y fortuna teniendo como vehículo –barato y
universal- de promoción las redes sociales, que lo lógico es que acabe uno
saturado y perdido. Con su carta impúber postadolescente ha logrado destacar en
este nuevo siglo de las frivolidades y
representa esa imagen de millennials que viven de su presencia en la red
viviendo lo que podríamos definir como un anonimato famoso.
Pero yo, que estudio a muchas de estas
pseudocelebridades con una curiosidad de entomólogo, encuentro en ella algo
diferente más allá del centelleo de la fama, tan efímera como deslumbrante. Con
una estatura de 1´78 cm y unas perfectas medidas de 86-61-89, por su belleza,
naturalidad y sencillez, Hewitt debería ser mucho más conocida, y eso que tiene
casi medio millón de seguidores en Instagram aunque en Twitter cuenta con sólo
7.000 followers. Actualmente vive en Los Ángeles, y está acostumbrada a causar
un poco de confusión, ella es una amalgama de calidez y atractivo sexual. Elsie
es autoconsciente y precoz, se comporta como una joven que ha vivido ya muchas
aventuras. No usa apenas maquillaje, asiste a clases de interpretación y para
ella posar desnuda es sólo la belleza de la imagen. Amén.







































