martes, 10 de julio de 2018

"OCEAN´S 8" (Gary Ross, 2018)


"OCEAN´S 8"  êê
(Gary Ross, 2018)
    
   
   Secuela femenina de la saga creada por Steven Soderberg que en esta ocasión dirige Gary Ross (Los juegos del hambre, Los hombres libres de Jones) para contarnos que ahora las reinas del robo son mujeres. Veamos: Debbie Ocean (Sandra Bullock) acaba de salir de la cárcel y ya tiene en mente el robo del siglo en Nueva York junto a su mano derecha, Lou (Cate Blanchett). Su objetivo será hacerse con un valioso collar Cartier que llevará Daphne Kluger (Ann Hataway) durante la Gala MET, un importante evento benéfico anual que marca el inicio de la temporada en la industria, y que es conocida por la asistencia de una multitud de estrellas y celebridades. Para llevar a cabo su plan, Debbie y Lou reclutarán a Nine Ball (Rihanna), Amita (Mindy Kaling), Constance (Awkwafina), Rose (Helena Bonham Carter) y Tammy (Sarah Poulson). Pero las sospechas de un agente de seguros, John Frazier (James Corden) pondrán en riesgo el meticuloso plan trazado por la banda de atracadores.


    Debbie, como hermana de Danny Ocean, personaje que interpretara George Clooney, y teniendo a su lado a Lou, que asume el rol que jugara Brad Pitt en su día, son dos chicas guerreras al mando de una cuadrilla de habilidosas féminas que ahora no tienen como objetivo un casino sino un colgante Cartier valorado en 150 millones de dólares, una carísima joya rebosante de pedruscos que sirve de gancho para que entre en juego una fantástica Ann Hataway.


    La función y el catálogo de actrices más o menos exuberantes sólo tienen como coartada subirse a la ola de visibilidad femenina que nos invade (cosa que me importa un carajo) sin aportar novedades a una fórmula ya muy gastada tras la trilogía firmada por Soderberg. Con un guión ñoño, hay decenas de películas de ladrones de guante blanco mejor que este film de Ross, qué sólo puede presumir de sofisticación para adornar a una pasarela de actrices veteranas (y amantes del botox) y otras más jóvenes y lozanas con las dotes interpretativas justitas. Un previsible happy end clausura una película francamente olvidable. 


sábado, 7 de julio de 2018

LADA KRAVCHENKO, LA MUSA QUE SURGIÓ DEL FRÍO



  La modelo rusa Lada Kravchenko (Moscú, 29 de junio de 1990) posee un rostro dulce y unos ojos verdes extasiantes que proyectan una mirada serena. Comenzó tarde en el mundo de la moda porque, si hablamos de modelos de alta escuela y tomamos como ejemplo a Victoria´s Secret, comprobamos que muchas de sus modelos comienzan a prepararse entre los 14 y 18 años. Lada dio ese paso a los 21 en su ciudad natal, participando en espectáculos locales como La Semana de la Moda. 


     Fue en 2010 cuando firmó un contrato con la agencia Eskimo Model Management y se marchó al extranjero. Actualmente vive en Nueva York, pero antes trabajó en Hong Kong, donde adquirió una experiencia muy útil. Su vida profesional en los países del Este fue muy activa: sesiones fotográficas, espectáculos, desfiles, shows… 


   La hermosa modelo también pasó unos meses por Milán, hasta asentarse en los Estados Unidos,  pendiente siempre de llegar a esa cima que en esto de la moda siempre es París. Sin embargo, lo que le llegó fue la llamada de Playboy, y la revista erótica masculina la convirtió en la Playmate del mes de mayo de 2017.

     
   Una vez que la oferta fue aceptada por Lada, pudimos admirar su radiante belleza en toda su plenitud. Pero ella es una modelo humilde, extraña, tiene algo que te hace soñar con otros mundos. Tal vez sea su molde de belleza clásica e intimidante, su mirada melancólica, sus lúcidas reflexiones cuando dice “nadie vive una vida perfecta” porque está convencida de que eso no existe, que todo tiene sus punzantes aristas y que hay que aprovechar el momento porque el tren de la vida pasa a velocidad vertiginosa por todas las estaciones. Con 28 años cumplidos es realista, y sabe que la vida de una modelo es tan efímera como la felicidad.


martes, 3 de julio de 2018

CRÍTICA: "SICARIO: EL DÍA DEL SOLDADO" (Stefano Sollima, 2018)

Digna continuación
SICARIO: EL DÍA DEL SLDADOêêê
DIRECTOR: STEFANO SOLLIMA.
INTÉRPRETES: JOSH BROLIN, BENICIO DEL TORO, MATTHEW MODINE, CATHERINE KEENER, ISABELA MONER.
GÉNERO: TERROR / EE.UU. / 2018 / DURACIÓN: 126 MINUTOS.


    Sigo la carrera del director italiano Stefano Sollima desde su ópera prima A.C.A.B: Al Cops Are Bastards (2012) un contundente relato sobre tres policías antidisturbios en su rutina diaria en contacto con la violencia. Una interesante película que ni siquiera llegó a estrenarse en nuestro país. Tras dirigir la excelente serie de televisión Gomorra, que comenzó a emitirse en 2014 y está basada en la magistral novela de Roberto Saviano, dirigió la que para este cronista es hasta ahora su mejor film, Suburra (2015) que nos muestra cómo la vida política, empresarial y criminal se retroalimentan formando una maraña bien trenzada de chantajes, amenazas, corrupción y asesinatos. 

  
  Secuela de la película dirigida con nervio por el director canadiense Denis Villeneuve en 2015, vemos como la guerra contra el narcotráfico se ha intensificado en la frontera que separa los Estados Unidos con México a medida que han comenzado a traficar con terroristas. Para hacer frente a esta guerra, el agente federal Matt Graver (Josh Brolin) vuelve a formar equipo con el volátil sicario Alejandro Gillick (Benicio del Toro).

    
   Sicario no está, al menos para quien esto firma, entre las mejores películas de mi adorado Denis Villeneuve, pero sí fue un artefacto entretenido y musculoso tanto en su vertiente de drama como de acción. Sollima raya prácticamente a la misma altura en esta continuación que prescinde de la idealista agente federal a la que daba vida Emily Blunt, pero incorpora a veteranos como Matthew Modine y Catherine Keener, el primero como secretario de defensa, y la segunda como su mano derecha. Contando de nuevo con el concurso del guionista Taylor Sheridan, Sicario: El día del soldado es más un thriller dramático que de acción, aunque las contadas secuencias de verdadera acción están muy bien planificadas. No obstante, el elemento más desolador que apunta la película es que dentro del tráfico de personas en la frontera con México se están colando también terroristas del ISSIS, lo que obliga a la DEA a romper toda regla moral. Así, ante un atentado en suelo estadounidense, el agente federal Matt Graver recurre de nuevo al sicario Alejandro Gillick, que propone como estrategia secuestrar a la hija adolescente de un narco.

     
   El combo de intérpretes que incluye el film es muy prestigioso, pero la función alcanza su mayor nivel cuando fija su mirada en Benicio del Toro, poniendo énfasis en su insaciable sed de venganza, en un dolor punzante que va más allá de la vida. Sin familia, asesinada por un capo del narcotráfico, y la plena consciencia de que en la frontera la vida no vale nada, le basta con entrecerrar los ojos, soltar varias frases de forma lacónica y prolongar los silencios para abrir en el espectador un abismo de lacerantes emociones.


   Sicario: El día del soldado está rodada con frialdad y tensión contenida, pues a pesar del aterrador comienzo con esa madre protegiendo inútilmente con su cuerpo a su hija frente a un terrorista islamista, no busca nunca el impacto efectista ni melodramático, un acierto del guionista a pesar de que el libreto es el elemento más débil del relato. Con una ondulante, por momentos tormentosa partitura de la violonchelista Hildur Guonadottir (colaboradora del recientemente fallecido Jóhan Jóhannsson), Stefano Sollima aproxima al espectador a un infierno donde no existen las coartadas morales, ni la compasión, ni el idealismo. Una guerra sin cuartel que sólo arroja perdedores. Buena peli.