Todavía no me he recuperado
de la pena porque ella fue una de las grandes musas de los 90 y una presencia
recurrente para amenizar mis solitarias noches de desvelo. Anna Nicole Smith (28 de diciembre de 1967, Houston, Texas) murió
el 8 de febrero de 2007 a los 39 años de edad ahogada en su propio vómito tras
haber ingerido una sobredosis de metadona y otras sustancias en su habitación
del hotel y casino Seminole Hard Rock Café en Fort Lauderdale (Florida). Es de
imaginar que en su amargo final tuvo mucho que ver dos impactantes y diferentes
acontecimientos vividos poco antes de su muerte: el 7 de septiembre de 2006 dio
a luz a su hija Dannielynn Birkhead, y cuatro días más tarde encontraron muerto
a su hijo Daniel, tras una combinación letal de medicamentos. Tenía 20 años.
La modelo y actriz estadounidense,
conocida por ser una de las más célebres Playmate de la historia de la revista
Playboy, fue abandonada por su padre cuando era una niña y fue criada por su
madre y su tía. De pequeña, Anna Nicole solía decir que le gustaría ser “la
nueva Marilyn Monroe”, algo que no está mal como ambición imposible. Al final
de su adolescencia comenzó a trabajar de camarera y otros trabajos mal pagados
mientras ejercía de bailarina erótica bajo distintos pseudónimos.
La oportunidad le llegó a los 25 años
cuando fue Playmate del mes de marzo de 1992 con el nombre de Vicky Smith, y
estaba cantado, se convirtió inmediatamente en una de las mujeres más deseadas
de los Estados Unidos y del mundo. De hecho, la firma Guess la eligió para
sustituir a Claudia Schiffer para sus campañas publicitarias. Su segunda
aparición en la revista masculina tuvo lugar un en mayo del mismo año. Alta (1´80
cm), rubia, con un físico exuberante y exhibiendo un peinado parecido, fue
considerada la nueva Marilyn Monroe aunque todos sabíamos que su imagen no
perduraría igual en el tiempo. Un año más tarde fue elegida Playmate del año y
pasó a ser conocida como Anna Nicole Smith.
Su matrimonio con el magnate del petróleo James
Howard Marshall duró muy poco (1994-1995), aunque se cree que ya había contraído
matrimonio en 1986 con un compañero de trabajo en una cadena de restaurantes, con
el que tuvo el citado hijo que murió de sobredosis en 2006. En el cine, Anna
Nicole Smith participó en varias películas absolutamente zarrapastrosas como la
secuela Agárrame como puedas 33 1/3: El insulto final (1994), el
vomitivo thriller To the Limit (1995), el bodrio de acción titulado Infierno
de cristal (1996) o el pestiño de ciencia ficción Illegal Aliens (2007). En
el año 2012 se realizó un documental sobre su última película titulado Addicted
to Fame (David Giancola). Su trágica muerte, tras un cóctel explosivo
de metadona y medicamentos fue un auténtico mazazo para los erotómanos de todo
el mundo, que recordamos cómo su cuerpo fue embalsamado y enterrado junto al de
su hijo Daniel en Las Bahamas. Sigue descansando en paz, querida Anna Nicole,
no sabes cuánto te añoramos.




































