Segunda película de John Francis y Jonathan Goldstein que debutaron en el año 2015 con
la comedia Vacaciones, que con un mediocre reparto narra la aventura de un
padre de familia que quiere dar una sorpresa a su mujer e hijos viajando a
través de todo el país para visitar el parque de atracciones favorito de las
familias estadounidenses. Insistiendo en el mismo género,nos presentan ahora Noche de juegos, comedia que
sigue la historia de un grupo de amigos encabezados por el matrimonio compuesto
por Max (Jason Bateman) y Annie (Rachel McAdams) que se reúnen
periódicamente para pasar una noche de juegos, y de pronto se ven envueltos en
una trama criminal tratando de resolver el misterio de un secuestro.
Dentro de la actual corriente de comedias ¿negras?
de adultos “Peter Pan”, Noche de juegos no es de lo peor
aunque no inventa nada y enseguida escuchamos los ecos referenciales de la
excelente The Game (David Fincher, 1997), pero sin llegar al paroxismo
ilusionista y dramático de aquella. Aquí de lo que hablamos es de exprimir la
tradición tan típicamente norteamericana de los juegos en familia para meter
con calzador una intriga criminal que se tiene que resolver a modo de Cluedo
siguiendo una serie de pistas y múltiples giros argumentales. Comedia de enredos que a modo de muñeca
matrioska esconde un enredo dentro de otro enredo, pero que nos regala algunos
gags divertidos debido a su narrativa tramposa y manipuladora.
Será bueno recordar que el debut del actor John Krasinski como director tuvo lugar
en el año 2009 con la comedia Entrevistas breves con hombres repulsivos,
film presentado en el Festival de Sundance que no se llegó a estrenar en España
y que adapta la novela homónima del malogrado escritor David Foster Wallace. Más
conocido fue su segundo trabajo detrás de la cámara, Los Hollar (2016) que con
el mismo director de protagonista nos presenta a un aspirante a artistaque tiene que dejar su cómoda vida en Nueva
York y alejarse de su preciosa novia para ayudar a salir adelante a su familia
pues su madre debe someterse a una operación cerebral. Además, John Krasinski
ha participado como actor en una veintena de películas.
Un lugar tranquilo nos presenta a Evelyn (Emily Blunt) y Lee (Krasinski), un matrimonio con tres
hijos que viven en una granja aislada de toda civilización al norte de Nueva
York. Esta familia ha sobrevivido durante meses en un mundo invadido y
amenazado por letales criaturas extraterrestres que se guían por el sonido para
cazar a sus presas. En un contexto en el que una palabra puede significar la
muerte, los Abbott viven silenciosamente andando descalzos y comunicándose por
el lenguaje de señas.
En su triplete artístico (actor, director
y uno de los tres guionistas) John Krasinski nos regala una de las mejores películas
fantásticas de los últimos años, un relato que en cualquier caso trasciende el género
para convertirse en un homenaje a este mágico invento llamado cine en su
dimensión más primigenia, cuando la fuerza de la imagen lo era todo. No son
necesarias las palabras para mostrar la angustia existencial y haciendo bueno
el popular axioma “una imagen vale más que mil palabras”, el cineasta
desarrolla un fastuoso ejercicio de estilo para abonar los últimos ritos del
apocalipsis, los estertores de una civilización decadente sumida en la más
terrible pesadilla; un mundo en silencio y la presencia tangible de un terror
que acecha sin descanso.
El mínimo ruido puede resultar mortal
para los protagonistas de un relato que parece centrar su interés en el
instante en que la tragedia se cierna sobre esa familia porque el silencio
sepulcral sea dinamitado. Esa simple premisa lo condiciona todo y obliga a la
familia (cuya madre, espléndida Emily Blunt, está en avanzado estado de
gestación) a vivir en permanente estado de alerta, pero como se demostrará,
nadie está nunca a salvo en ninguna parte, tal vez bajo el ruidoso refugio de
una cascada. Con una excelente puesta en
escena y un prodigioso diseño de sonido, Un
lugar tranquilo arranca de un modo tan sinuoso como sugerente, un perfecto
ejercicio de síntesis narrativa con el poder de estremecernos, amplificar el
horror y activar nuestra empatía hacia esa familia.
A los seres humanos se nos hace difícil
vivir sin la palabra hablada, incluso en un paraje distópico en donde hasta el
mínimo susurro te puede costar la vida. Algo que nos tendría que hacer
reflexionar sobre el estado de las cosas en una sociedad miedosa como la
nuestra, en donde cada vez se impone más la autocensura y la asquerosa corrección
política. Con los ecos siempre audibles de maestros como John Carpenter, Tobe
Hooper y Shyamalan, Krasinski utiliza los ingredientes justos para planificar
con maestría escenas como la de criatura incursionando en el sótano de la casa,
una escalofriante secuencia rodada con virtuosismo en donde la ansiedad alcanza
el paroxismo.
Si la fusión de terror y
ciencia ficción funciona de manera majestuosa, lo mejor lo encontramos en el
enternecedor lazo que une a los miembros de la familia, en el soporte de su
amor indestructible, en el agónico tiempo de pedir perdón, expiar los pecados y
abandonar el peso de la culpa. Ya un clásico del género, una gran película de
culto instantáneo.
No podía dejar de pasar la ocasión de
dedicarle un post a la bellísima modelo de origen polaco Joanna Krupa (Varsovia, 23 de abril de 1979) que cuenta con la
nacionalidad estadounidense porque a la edad de cinco años se trasladó con su
familia a Chicago (Illinois). Educada en la religión católica, tiene una
hermana llamada Marta que también es modelo.
Joanna es famosa por haber participado en
varios realitys como Dancing Whith the
Stars, Polands Next Top Model y The Real Housewives of Miami, y también
ha aparecido en revistas como FHM, Stuff, Teeze y Maxim, siendo nombrada en
ésta última la modelo de traje de baño más sexy del mundo. Pero Krupa apareció
dos veces en la portada de la revista masculina Playboy y trabajó como modelo
de ropa interior para la prestigiosa firma Frederick´s of Hollywood.
A Joanna le gusta diversificar su trabajo,
y en el año 2010 participa como jueza en el programa de la televisión polaca
Next Top Model, realizando un papel similar al que hizo la modelo Tyra Banks en
la televisión norteamericana. Con respecto a su vida personal, diremos que está
casada con el hombre de negocios Romain Zago, boda que se celebró el 13 de
junio de 2010 y cuyo gasto ascendió a un millón de dólares.
Concienciada con las causas sociales y
la defensa de los animales, ha mostrado su apoyo a Human Society of América y
PETA. En cuanto a su participación en el 7º Arte recuerdo haberla visto en
bodrio de artes marciales titulado La maldición del dragón (2004), en
la olvidable comedia Un problema canino (2006) y en el
drama musical Ripple Effect (2007), también ha realizado cameos en El
planeta de los simios (2001) y Scary Movie 4 (2006). Con su 1´70 m
de estatura, sus ojos azules verdosos y su hermoso cabello rubio, Joanna Krupa
ocupara siempre un lugar preferente en el Olimpo de las modelos más
inspiradoras de las dos últimas décadas.