martes, 2 de enero de 2018

YOVANNA VENTURA, CON SABOR LATINO, POR SUPUESTO


   Lo más bonito que vas a ver hoy es este post, de modo que paso enseguida a presentarte a Yovanna Ventura (Miami, 24 de diciembre de 1995) una modelo cuyos padres son de la República Dominicana y que obtuvo reconocimiento público cuando se la relacionó con el pánfilo de Justin Bieber. Con millones de seguidores en Instagram (la última vez que me asomé iba por 5`3 millones), red social en la que comparte fotos  en las que destaca sus atributos femeninos, además de vídeos con planes de entrenamiento y dietas, con lo que sus seguidores están encantados y la aman.

     
   En la mayoría de las fotos que nos muestra la hermosa modelo suele destacar su trasero, potente y duro a causa del entrenamiento diario. Yovanna siempre se muestra encantada de haber sido bendecida con ese físico (¿cómo no?), moldeado a base de ejercicios en el gimnasio y una dieta consistente en alimentos saludables. Pero es lo que hay, y ella misma dice que si una chica quiere tener tan prodigiosa y escultural anatomía, tendrá que entrenar fuerte y seguir una alimentación sana y nutritiva… pero nosotros pensamos que no será suficiente con una rutina de gimnasio y una dieta para obtener una figura así, que es la genética el elemento esencial.


    Yovanna habla inglés y español, pero no creemos que su amistad con el antipático  y creído Bieber le haya servido al mediocre cantante canadiense para ser más humilde y romántico. Lo cierto es que gracias a sus millones de suscriptores y su pasión por los gimnasios Yovanna Ventura se está construyendo una carrera como modelo. A mí, como español, me gusta su exotismo y su gracia a la hora de posar con la mayor naturalidad.

     
   Lo cierto es que Yovanna está encantada motivando a otras chicas para que alcancen sus objetivos fitness. Le gusta decir: “Chicas, que cualquiera puede conseguir llegar a la meta trabajando duro y con dedicación”. Ella se considera una chica sencilla y práctica, según nos dice, está muy lejos de ser una mujer superficial o mezquina. Del tonto de Bieber dice que no está enamorada, que sólo es un amigo (lo sabemos porque Bieber ha pasado la Nochevieja con Selena Gómez), y no es ningún secreto que, para hacerse un hueco, muchas personas, se arriman al árbol que más sombra da… o al sol que más calienta, y esta joven de ascendencia latina sabe muy bien con quién dejarse ver para proyectarse. Así, nos dicen que ha firmado un buen contrato con una importante agencia de modelos. ¡Suerte! 



LAS MEJORES PELÍCULAS DE 2017 (II)




6- “DETROIT” (Kathryn Bigelow)

      Cinco años después de La noche más oscura, Kathryn Bigelow nos presenta la que hasta la fecha es su mejor película. Detroit es una historia basada en hechos reales que nos sitúa durante los disturbios raciales que sucedieron en la ciudad de Detroit (Michigan) durante el verano de 1967. Todo comenzó con una redada de la policía en un bar nocturno sin licencia, y que acabó convirtiéndose en una de las revueltas de los Estados Unidos. Soberbio film  en el que pasamos por alto el tono bufo de algunos personajes (los policías) que Bigelow utiliza para dar énfasis a su hiriente denuncia contra el racismo, un problema viscoso que manca la conciencia de la sociedad norteamericana. Detroit es un relato duro, con terroríficos momentos de tensión que pueden romper los nervios y el equilibrio emocional del espectador. Una película necesaria.

7-    BRAWL IN CELL BLOCK 99 (S. Craig Zahler)

    
    Excepcional Segundo largometraje del director de la estupenda Bone Tomahawk (2015) que nos narra cómo Bradley (Vince Vaughn) un exboxeador cuyo matrimonio está a punto de romperse y además es despedido de su trabajo como mecánico de coches. Debido a esta mala racha decide que lo mejor es trabajar un amigo que trafica con drogas. Siendo verdad que esta nueva situación mejora su vida, al poco tiempo, al poco tiempo se ve envuelto en un tiroteo que enfrenta a sus aliados con la policía y él acaba dando con sus huesos en la cárcel. Magnífico retrato el que logra Craig Zahler sobre un tipo tan rudo y letal como honesto, que se ve enfangado en un tiroteo por obra y gracia de sus estúpidos compinches y termina en prisión. Estamos ante un festival de violencia seca tan sanguinolenta como estrambótica en donde un genial Vince Vaughn se muestra indestructible enfrentándose a una banda de narcos mexicanos. Atención a la estimulante y perversa presencia de un cirujano asiático con muy macabras intenciones.

8-    “DÉJAME SALIR” (JORDAN PEELE)


La normalidad parece presidir la relación del joven afroamericano Chris (Daniel Kaluuya) con su novia Rose (Allison Williams). Forman una pareja interracial muy enamorada, algo que a nadie debería extrañar en nuestros días, pero por si acaso él le comenta a su novia que se lo tenía que haber comentado a sus padres. Y es que Rose ha invitado a Chris a pasar un fin de semana en la casa de campo familiar para que conozca a sus futuros suegros, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford). Al principio, Chris piensa que el comportamiento excesivamente complaciente de los padres de su novia se debe a la cortesía y el nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de señales y comportamientos cada vez más inquietantes le llevan a descubrir una verdad inconcebible. Sería obsceno por mi parte desbrozar detalles interesantes de la trama de esta espléndida película impidiendo así que sea el espectador quien se deleite descubriendo sus múltiples hallazgos. Porque doy fe de que serán testigos de una experiencia cinematográfica diferente, una mezcla de terror y comedia mordaz que se impone como una contundente denuncia social sobre uno de los más ignominiosos estigmas de una sociedad en donde la xenofobia se muestra tan permeable que empapa cualquier sistema de trasmisión cultural, social y tradicional. Antes del desquiciado e impredecible clímax final, todo el mundo ha comprendido el maquiavélico mensaje que el director ha querido alojar  en la mente del espectador, pero es tan aterrador y produce tanta vergüenza que una indescriptible mueca queda congelada en nuestros rostros mucho tiempo después. Una película que glorifica este maravilloso arte llamado cine. 

9-     “BABY DRIVER” (Edgar Wright)


    Era presumible que el director inglés Edgar Wright fuera llamado a firmar una película que marcara época. Ese día ha llegado. Baby Driver sigue a Baby (Ansel Elgort) un joven y talentoso conductor con cara de bueno y especializado en fugas que depende de su banda sonora personal para ser el mejor en lo suyo. Cuando conoce a la chica de sus sueños, Debora (Lily James) ve una oportunidad de abandonar su vida criminal y realizar una huida limpia. Pero después de ser forzado a trabajar para un jefe de una banda criminal, Doc (Kevin Spacey) deberá dar la cara cuando un golpe fallido amenaza su vida, su amor y su libertad.      Simplemente, la sensación del verano, o como dirían los puristas, el auténtico sleeper de la temporada. Un film de acción pura y dura que se apoya en un sólido libreto del propio Wright y que no ofrece ningún respiro al espectador con secuencias adrenalínicas de persecuciones de coche. Pero Baby Driver va mucho más allá y la acción queda integrada en el ritmo de la banda sonora en una fusión perfecta. Con gran devoción por Walter Hill (al que el film regala una dedicatoria) cuyo estilo visual y narrativo empapa toda la cinta, así como por el universo Tarantino y las esencias románticas de sus amores a quemarropa, Baby Driver es una genial miscelánea rebosante de alicientes y una estética apabullante que cautivará a los amantes de la velocidad, el idilio teen con resonancias ochenteras y los aficionados a la buena música.
  
10-“BAD DAY FOR THE CUT” (Chris Baugh)

     
   Nadie hubiera dicho que el director de aquella olvidable bobada titulada Mi perro favorito (2000) nos iba a sorprender con esta obra de madurez titulada Bad Day for the Cut. Pero así es, Chris Baugh sigue en su película a un granjero irlandés de mediana edad (Nigel O`Neill) que todavía vive en casa con su madre, y que se verá envuelto en una espiral de violencia y venganza cuando ella sea asesinada. Tremendo estudio de la lógica de la venganza y sus devastadoras consecuencias. O`Neill luce espléndido en su duelo actoral con la Susan Lynch, la villana de la función, y forma una encantadora pareja  con Józef Pawlowski, que intenta rescatar a su hermana de la mafia local de la prostitución. La historia, con un guión muy bien estructurado, nos ayuda a comprender las verdaderas razones de las acciones que llevan a cabo los personajes y cómo cada uno de ellos actúa según su moral. Un thriller a la vieja usanza que muestra las aristas punzantes de todos los personajes.

lunes, 1 de enero de 2018

LAS MEJORES PELÍCULAS DE 2017 (I)


1-    "HOUNDS OF LOVE" (Ben Young)

    Prodigiosa ópera prima del director australiano Ben Young cuya acción nos sitúa en la ciudad australiana de Perth en 1987, lugar en donde una pareja de psicópatas, John White y Evelyn (Stephen Curry y Emma Booth) secuestran a adolescentes para abusar de ellas y después asesinarlas. Una  noche, cuando Vicki (Ashleigh Cummings) es secuestrada por la psicótica pareja tras haber discutido con su madre, se da cuenta de que sólo tendrá la oportunidad de sobrevivir si es capaz de generar un conflicto entre ellos, algo que cree factible al observar la inestable dinámica de su relación. Con un uso sublime del slow motion (cámara superlenta), el fuera de campo, un espléndido look visual y un control mágico de la narrativa, Ben Young consigue crear momentos desasosegantes al mismo tiempo que desarrolla un hiperrealista y escalofriante estudio de personajes en el cruce de un fatal destino.

2-   "BLADE RUNNER 2049" (DENIS VILLENEUVE)

    
   Dennis Villeneuve (Prisioneros, Sicario, La llegada) tenía ante sí un reto muy complicado debido a la condición de clásico de la película original y el culto que millones de aficionados profesamos a la cinta ochentera. El director canadiense no solamente sale airoso sino que, al igual que hiciera Coppola con El Padrino II, logra la hazaña de firmar una obra maestra basada en otra obra maestra. Si algo se demostrará indeleble en esta magistral secuela es su poder sugestivo, su hipnótica dimensión sensorial, capaz de generar sensaciones de una poesía estremecedora. Con la impresionante y turbadora luz que confiere a la función Roger Deakins, un director de fotografía con una natural pericia para crear atmósferas inimaginables y dibujar postales de una belleza sobrecogedora, Villeneuve se deleita en el perturbador cosmos visual  para otorgar trascendencia al silencio, y dotar de un aroma épico y crepuscular la búsqueda de Deckard, un lánguido recorrido que K inicia viéndose salpicado por fogonazos de violencia, y que desembocará en un viejo hotel de Las Vegas en donde los espectros de mitos imperecederos (hologramas de Elvis Presley y Marilyn Monroe) alumbran los recuerdos de un mundo en el que tal vez lo mejor ya ha sido vivido y sólo queda esperar el fin.

3-    "EN REALIDAD, NUNCA ESTUVISTE AQUÍ" (LYNNE RAMSAY)

   
    A pesar de contar con esta escueta y brillante filmografía, siempre enmarcada dentro del más rabioso cine independiente, Lynne Ramsay logra llegar a un público más amplio con este contundente thriller titulado En realidad, nunca estuviste aquí que consiguió alzarse con los premios al Mejor Actor para Joaquin Phoenix y al Mejor Guión en el pasado Festival de Cannes. Veamos: Joe (Joaquin Phoenix) ex marine y antiguo veterano de guerra es un tipo solitario que dedica su tiempo a salvar mujeres que son explotadas sexualmente. No se permite ni amigos ni amantes y se gana la vida cobrando por rescatar jóvenes de las garras de los tratantes de blancas. Un día recibe la llamada del senador Williams (Alessandro Nivola) que le pide que rescate a su hija, Nina (Ekaterina Samsonov) que ha sido secuestrada por una red de tráfico sexual. El espectador presume que la tormentosa corriente existencial de Joe sólo puede arrastrarle hacia una catarata de violencia infernal, y que el origen de sus traumas, demonios interiores y pulsiones autodestructivas (explicados de manera modélica a través de incisivos flash backs) quedarán abiertos en canal por la lógica de una venganza demoledora. Cuando caen los títulos de crédito, mis ojos brillan como ídolos de jade. Gran película.

4-    "DUNKERQUE" (CHRISTOPHER NOLAN)

    
   Dunkerque nos narra un acontecimiento muy conocido por los aficionados a la historia: En plena Segunda Guerra Mundial, cientos de miles de soldados británicos, franceses y belgas se encuentran rodeados por las fuerzas enemigas en la ciudad francesa de Dunkerque. Atrapados en la playa con el mar a sus espaldas, se enfrentan a un callejón sin salida mientras sienten en el cuello el aliento del ejército alemán. Conocida como Operación Dinamo o el Milagro de Dunkerque, tuvo lugar una complicada evacuación del destacamento aliado en territorio francés a finales de mayo de 1940. La operación permitió el rescate de más de 200.000 soldados británicos y cerca de 140.000 franceses y belgas. La tensa espera en el espigón, en la playa, retrata a un ejército derrotado y sin esperanzas, y aunque la empatía y la solidaridad se acaban imponiendo al latente drama, sabemos que muchos de esos soldados quedarán tarados de por vida, inmersos en las más atroces pesadillas. Sin dotar a la función de elementos enfáticos, con una punzante, electrizante y asfixiante banda sonora a cargo de Hans Zimmer, que se eleva como su mejor trabajo hasta la fecha, Nolan convierte en héroes a unos simples supervivientes dotando al relato de desasosiego, hondura y sinceridad, soldados que serían cruciales para la victoria final de los aliados en una guerra que entonces estaba en sus inicios. La mejor película bélica desde Salvar al soldado Ryan.

5-    "TOWER" (Keith Maitland)


   Tower es una interesante película documental que fusiona imágenes reales con imágenes animadas para situarnos justo el día 1 de agosto de 1966. Ese caluroso día, Charles Whitman, un ex marine de 25 años, mató a 15 personas e hirió a otras tantas en el campus de la Universidad de Texas en Austin. Pertrechado en el mirador de la famosa Torre del Reloj del centro universitario y armado con un arsenal, disparó indiscriminadamente con un rifle de precisión a todas las personas que asomaban por la mira telescópica. Previamente había asesinado a su madre y a su esposa (para que, según él, no sintieran vergüenza ante lo que iba a hacer), así como a tres personas dentro de la torre. Algunos de los heridos murieron posteriormente y Whitman fue abatido por los agentes de policía Ramiro Martínez y Houston McCoy. Después del terrible episodio, todos los involucrados perdieron el contacto, eran otros tiempos, pero la herida sigue abierta hoy, y Tower sólo puede servir de catarsis y desahogo… de consuelo purificador que hace aflorar las lágrimas al rememorar la estancia en un infierno sobrevenido en un ya lejano día de verano. Una película espléndida.