lunes, 18 de septiembre de 2017

ALEJANDRA DÍAZ, LA BOMBA CHILENA


   Con un 1´70 de estatura y 57 kilos de peso, la modelo de glamour o Show Woman Alejandra Díaz (Santiago, 13 de septiembre de 1983) presume de una infartantes medidas (94-63-94) que la llevaron a ser Miss Axe Playboy Chile en 2008, apareciendo también en la edición argentina de la citada revista masculina en marzo de 2009. Según nos cuentan, su carrera como modelo comenzó a la temprana edad de 14 años.


    Como méritos profesionales (poco importantes, todo hay que decirlo) leemos que ha trabajado como modelo y actriz en Morandé con Compañía (ni idea de lo que es eso) y en la revista de Ernesto Belloni (vaya usted a saber…) y fue Reina del diario La Cuarta en 2008 y 2009. Al parecer fue modelo en el programa televisivo chileno Show de Goles… y apostó a que su equipo favorito, la U de Chile, ganaría. Perdió y tuvo que hacer una performance con polea mojada.

    
   Nos dicen que también fue ganadora del concurso “Miss Viva Chile”. Alejandra reflexiona: “Mi ventaja es que no monto escándalos para salir en televisión, ni me involucro en líos con futbolistas, peleas, etc., cosas que te hacen quedar como una mujer tonta, sin aptitudes, que no resalta por su trabajo u otras cualidades. A mí más bien me interesa que conozcan por mi trabajo de modelo y de Show Woman”. Pero…


     
  Luego nos enteramos de que en 2015 que fue detenida por un delito agravado de hurto en un supermercado de Maipú: llevaba en el carro de la compra productos valorados en más del doble de lo que pagó en la caja. Se dijo que estaba conchabada con la cajera. Cómo acabó la historia tampoco nos interesa mucho… aunque dicen que pasó unas horas en el calabozo y la magistrada ordenó que se investigara un suceso que no estaba nada claro, dejándola en libertad hasta ver si se resolvía el caso. Adicta al gimnasio y a las pastas, reconoce como placer culpable el chocolate y las tortas. Por supuesto, se ha puesto tetas, algo más que evidente por lo desorbitado de su firme pechonalidad. En fin, ya sabéis que estas letras son sólo una excusa para dar lustre a lo que realmente importa de este post… las superimágenes de la lozanía de Alejandra.



domingo, 17 de septiembre de 2017

CRÍTICA: "LA NIEBLA Y LA DONCELLA" (Andrés Koppel, 2017)


"LA NIEBLA Y LA DONCELLA" êê

   El director tinerfeño Andrés Koppel tenía ya una acreditada experiencia como guionista antes de firmar el libreto de La niebla y la doncella, película basada en la novela homónima de Lorenzo Silva. Por ejemplo, coescribió junto a Juan Carlos Fresnadillo el guión de Intacto (2001), colaboró en la escritura de aquél errático remake italiano de Atrapado en el tiempo titulado Un día sin fin (Giulio Manfredonia, 2004) y figura junto a Luis Larranz como autor del libreto del aceptable film bélico Zona hostil (Adolfo Martínez, 2017).


    La niebla y la doncella (título que recuerda a la estremecedora obra del dramaturgo Ariel Dorfman  La muerte y la doncella que llevó al cine de manera sublime Polanski en 1994) nos presenta al sargento Ruben Bevilacqua (Quim Gutiérrez) y la cabo Virginia Chamorro (Aura Garrido) dos investigadores de la Guardia Civil que tienen el encargo de resolver un complicado caso que comenzó dos años atrás, cuando un político local fue el sospechoso del asesinato de un joven, cuyo cuerpo apareció degollado en la isla de la Gomera, aunque finalmente fue absuelto. Nuevas pistas llegan  a la mesa del sargento, que se embarca en un viaje a la isla junto a su compañera, donde se verán envueltos en una maraña de corrupción y amores prohibidos, que pondrá a prueba su fortaleza profesional y sus emociones.  


     No engañaré a mis lectores afirmando que La niebla y la doncella es una película redonda, está muy lejos de ello, tampoco creo, como algunos aseguran, que la criatura de Koppel sea absolutamente detestable. Cierto que para ser una ópera prima la función resulta excesivamente academicista, de una rigidez metodista innecesaria sobre todo a la hora de construir arquetipos que forman parte del expediente canónico del thriller y el cine negro. El director debutante asume pocos riesgos y aunque revela que conoce los códigos del género los aplica de manera muy plana, sin efervescencia, sin chispa, sin la frescura que parece alumbrar ese comienzo con la persecución en coche por una desierta y neblinosa carretera de la Gomera. Brillante como introducción.
    

   Existe un error importante en la selección del elenco protagonista porque uno no se imagina a Quim Guitérrez metido en la piel del suboficial Bevilacqua, que al igual que las guapas Aura Garrido y Verónica Echegui parecen sacados del catálogo de moda de unos grandes almacenes. Pero el gran error de esta película de clásico tono detectivesco es que a medida que avanza el metraje la narrativa se emponzoña de manera abstrusa e incomprensible, tal vez la peor derivada de un guión confuso rebosante de diálogos poco trabajados, personajes poco definidos (Roberto Álamo está muy desaprovechado)  y escenas mal planificadas.

   
  La niebla y la doncella abre demasiadas batallas (corrupción policial, presiones políticas, tráfico de drogas, pistas que no conducen a nada, vídeos sexuales, prostitución, infidelidades…) que sólo sirven para embarullar el relato y que en su función de subterfugios de manual son ensamblados desmañadamente en la función, restando claridad e incluso coherencia a la intriga. Con una aceptable factura técnica y unos planos soberbios de los paisajes de la Gomera gracias a la notable iluminación de Álvaro Gutiérrez, a la película le sobra verborrea y se ve castigada por la saturación de nombres, datos y personajes irrelevantes que no aportan nada a la trama. Esperemos que Koppel encuentre más luz en sus próximos proyectos… si estos llegan, aunque uno se queda con la sensación de oportunidad perdida que tal vez hubiera mejorado si el guión estuviera firmado por Lorenzo Silva, pues la única adaptación cinematográfica interesante de una novela suya partió de un libreto propio, me refiero a La flaqueza del bolchevique (Manuel Martín Cuenca, 2003).

jueves, 14 de septiembre de 2017

TRÁILER DE “CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS” (2018)

     

   Con la batuta de nuevo a cargo del director británico James Foley, el 9 de febrero de 2018 está previsto el estreno mundial de Cincuenta sombras liberadas, adaptación de la última novela de la trilogía escrita por E. L. James y que en su versión cinematográfica siempre ha tenido como protagonistas a Jamie Dornan y Dakota Johnson.


     La película narra cómo Christian Grey (Dornan) accederá a los propósitos de Anastasia (Johnson) con tal de mantenerla a su lado. Fusionando sus vidas como si fueran una sola, Grey ha demostrado que quiere poner el mundo a los pies de la joven sin saber si será suficiente. A pesar de su necesidad extrema de protegerla, existen un par de detalles que pueden ser un obstáculo para ellos. A Grey le molesta que ella mantenga la idea de seguir trabajando para la editorial de Seattle. Y además está el tenebroso pasado de Grey, un fantasma que amenaza con destruir para siempre sus vínculos y cambiar su relación de manera irreversible. ¿Tendrá su relación la suficiente fortaleza para superar la fatalidad y el destino que les espera después del largo camino recorrido?


  Acompañando a la pareja protagonista, en el reparto aparecen nombres como Rita Ora, Luke Grimes, Max Martini, Faty Masterson y Eric Johnson, que ya aparecieron en las anteriores entregas. Por supuesto, el guión está de nuevo escrito por Niall Leonard, el film está iluminado por John Schwartzman y la música corre a cargo de Denny Elfman.