miércoles, 19 de julio de 2017

LIBBY POWELL, REINA DEL FITNESS


     La modelo australiana de Instagram Libby Powell (14 de diciembre de 1992) comenzó a subir fotos y vídeos a esa red social allá por el año 2012, cuando se ganaba la vida de camarera. Reina del fitness en su país y con un cuerpo 10, se tuvo que retirar de los objetivos y flashes tras quedar embarazada fruto de su relación con el boxeador Chris Botwell. Dio a luz una niña que la convirtió en una madre feliz.


     Instructora de aerobic, pronto se marcó como objetivo principal recuperar su perfecta figura cuanto antes. Recordada por sus sesiones de fotos para la revista Zoo y publicaciones especializadas de fitness, enloquece a sus seguidores de Instagram, en donde cuenta con más de un millón de ellos.

   
    Nacida en la ciudad australiana de Brighton, basa su rutina en ejercicios físicos y una dieta saludable, de ahí que haya esculpido  su envidiable anatomía con una gran disciplina y una vida sin excesos. Su escultural, tonificado y torneado cuerpo es un gran reclamo para la publicidad y las revistas de fitness, pero también para el mundo de la moda.  Libby arrasa con sus fantásticos selfies y sirve de inspiración a muchas mujeres que se inician en esta actividad deportiva para moldear sus cuerpos.


martes, 18 de julio de 2017

POR FIN... EL TRÁILER DE “LEATHERFACE” (2017)


   Un auténtico subidón para los aficionados al terror puro el poder degustar por fin el esperado tráiler de Leatherface que han pergeñado los franceses Julien Maury y Alexandre Bustillo. La historia de los orígenes de Leatherface (o Cara de Cuero) narra cómo un joven, Jackson (Sam Strike) logra escapar de un psiquiátrico junto a otros cuatro compañeros. El grupo decide secuestrar en su huida a una joven enfermera, a la que arrastrarán a un infernal viaje en el que verán todo tipo de horrores mientras intentan escapar de Hal Hartman (Stephen Dorff), un Ranger de Texas que busca venganza.


   Con un guión escrito por Seth M. Sherwood, una música está compuesta por John Frizzell y la iluminación a cargo de Antoine Sanier. El reparto está compuesto por Stephen Dorff, Lili Taylor, Angela Bettis, Sam Strike, Nicole Andrews, Sam Coleman y Simona Williams entre otros. 


    El estreno en los Estados Unidos está previsto para el próximo mes de octubre, en España aún no tiene confirmada fecha de estreno. En fin, muy buena pinta tiene esta precuela de La matanza de Texas centrada en los años de adolescencia de su protagonista. Ansiosos estamos.

domingo, 16 de julio de 2017

CRÍTICA: "LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS" (Matt Reeves, 2017)



“LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS” êêêê
   
   
   Estamos ante el brillante capítulo final que cierra esta moderna trilogía de la saga El Planeta de los Simios que como la anterior entrega, El amanecer del Planeta de los Simios (2014), vuelve a contar con la batuta de Matt Reeves detrás de la cámara, y que recordemos se inició con El origen del Planeta de los Simios (Rupert Wyatt, (2011). No será necesario apuntar que el cauce emprendido por la saga, rebosante de trascendentalismo, grandilocuencia y dilemas morales le ha sentado muy bien al invento que va mucho más del mero entretenimiento.

   
   Vayamos con la trama: César (Andy Serkis) jura que no comenzó la guerra. Pero él y su nación de simios genéticamente evolucionados se ven obligados a luchar en un conflicto a muerte contra los humanos que quedan en el mundo. César volverá a contar con sus fieles seguidores Rocket (Terry Notary), Maurice ((Karin Konoval) y Luca (Michael Adamthwaite), juntos harán frente al despiadado Coronel (Woody Herrelson) que lidera la raza humana. Después de que los simios sufran incontables bajas, César y el Coronel libran una épica batalla que determinará el destino de ambas especies y el futuro del planeta.


      Mezcla cine bélico, drama, acción y aventura, La Guerra del Planeta de los Simios se impone como un broche de oro para clausurar la resucitada saga, cuyo film seminal se remonta al año 1968. El tono enfático de la función está presente en el modo excesivo en que Matt Reeves homenajea a la magistral Apocalypse Now (incluso el personaje al que da vida Woody Harrelson es un trasunto del Coronel Kurtz interpretado por Marlon Brando) para sumergirnos en los horrores de la guerra que para los humanos siempre es un infierno reconocible. No es que la función esté repleta de set pieces de acción pero es una maravilla ver cómo el CGI, los efectos especiales resultan cada vez más realistas, hasta el punto de que los simios se nos presentan más expresivos que los humanos. En las pocas secuencias de acción están muy conseguidos los movimientos de masas y Andy Serkis se agiganta dentro de esa segunda piel digitalizada y en la técnica de captura de movimiento.

   
    Por supuesto toda la trama gira en torno a una cuestión de supervivencia y, es ahí, en las relaciones entre César y el grupo de confianza que le acompaña, donde la función alcanza su máximo interés; la tristeza del líder carismático que rebosa odio, rencor y culpa que hacen aflorar un deseo de venganza tan trágicamente humano. 


    Porque de lo que se trata una vez más es de preguntarse si existen soluciones más allá de las que aportan las maquinarias de guerra para buscar un punto de entendimiento cuyo fin sea la supervivencia. Una filosofía que basa su efecto en la moral suprema de aceptar la diferencia y crear así una cohabitación soportable, pacífica, en donde reine el respeto y la dignidad.


   La Guerra del Planeta de los Simios es un film lleno de buenas ideas para la reflexión y sugerentes detalles (increíbles postales de los simios cruzando el puente de la catarata, a caballo por la playa, espacios nevados y cenagosos, la huida del campo de trabajo forzado) que requieren sentido de la planificación tanto en las batallas a campo abierto como en los momentos intimistas en los que los rostros de César y sus fieles denotan la preocupación y el miedo a un holocausto simio, nota dramática en un futuro distópico. Brillan los simios por encima de los humanos porque los queremos más, nos parecen más humanos, racionales y sentimentales, tanto como para instituirlos en símbolos contra el fanatismo ideológico y contra la represión que sólo persiguen sociedades sumisas y cobardes. El fin de una hermosa trilogía.