domingo, 18 de diciembre de 2016

CRÍTICA: "ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS" (2016)

Producto fast-food para incondicionales de la saga
"ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARSêê
Director: Gareth Edwards
Intérpretes: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker, Donnie Yen.
Género: Ciencia ficción / EEUU / 2016  Duración: 133 MINUTOS.   

      
     En 1977 George Lucas como guionista y director creó una de las aventuras galácticas más exitosas de todos los tiempos, La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza (Star Wars). Fui testigo de ello cuando asistí al estreno siendo un tierno infante y enseguida capté que lo que acababa de visionar se convertiría con el tiempo en la piedra Rosetta de un universo de leyenda, un clásico, un film de culto cuyo universo y folclore iba a marcar un punto de inflexión en la historia del cine de ciencia ficción y odiseas espaciales.


    Todo esto era evidente por el alborozo de un público que llenaba a reventar la sala… pero esas sensaciones nadie las hubiera detectado en mí; el artefacto soltaba humo, humo a plagio de La fortaleza escondida de Akira Kurosawa, humo a “El Señor de los Anillos” de Tolkien y “Dune” de Herbert, y sobre todo humo a copia en ocasiones mimética del cómic francés “Valerian”, por lo que aquello de la imaginación desbordante quedó en entredicho. He de reconocer que nunca he sido fan de esta saga tan agobiante a pesar de que la ciencia ficción se encuentra entre mis géneros favoritos, y tal vez mi desconexión se debiera a lo pueril del relato y a ese refrito.

      
     Tras el embrollo de secuelas y precuelas, nos llega ahora esta Rogue One: Una historia de Star Wars dirigida por Gareth Edwards (Monsters, Godzilla), el primero de los tres spin-offs previstos de la franquicia. El film nos presenta a la recluta rebelde Jyn Erso (Felicity Jones) que está punto de experimentar su mayor desafío hasta le fecha. La senadora y líder secreta de la Alianza Rebelde, Mon Mothma (Genevieve O´Reilly) le ha confiado una importante misión: robar los planos de la Estrella de la Muerte, la poderosa arma del Imperio Galáctico que tiene a Orson Krennic (Ben Mendelsohn) como director de seguridad, un arma secreta y brutal capaz de hacer saltar por los aires planetas enteros en un pestañeo. La joven cabecilla contará entre otras con la ayuda del capitán Cassian Andor (Diego Luna).


     Insisto, como he confesado en múltiples ocasiones que no formo parte de los enfervorecidos feligreses que con empeño cumplen con todos los sacramentos de la infantil liturgia, resultaba difícil que este episodio pudiera hacer de mí un exaltado creyente, entre otras cuestiones porque considero que la saga está ya muy sobreexplotada, porque siempre me cuentan lo mismo con ínfimas variaciones y los personajes aportan cada vez menos carisma. No nos engañemos, Rogue One y los dos spin-offs que nos esperan en años venideros sólo tienen sentido como fuente de recursos e ingresos para seguir explotando la gallina de oro y ofrecer así a su inmensa legión de fanáticos frikis la metadona que necesitan hasta la próxima entrega. Con la premisa de recuperar los planos de la Estrella de la Muerte (que la princesa Leia escondió en el interior del R2-D2) este episodio suelto actúa como espejo de otras entregas de la saga sin que aporte ninguna novedad relevante. Da igual porque ahora que la franquicia es propiedad de Disney, el estreno de aventura tan simplona y vacía de verdadero contenido se convertirá en todo un acontecimiento excelsamente manufacturado y promocionado.

      
     No será con el ensamblaje virtual de personajes míticos como Peter Cushing o Carrie Fisher, ni con la efímera presencia de Darth Vader, R2-D2 y C-3PO como este esqueje cortado de la planta madre logrará captar la atención de un público que no sienta como suyo un universo ajeno en el que las reminiscencias bélicas a obras maestras como Apocalypse Now están bien presentes, y en donde los personajes son sólo peones al servicio de otros legendarios e inmarcesibles que están ya instalados en el Olimpo de los dioses.

    
      La mezcla de razas y nacionalidades en el elenco que nos presenta la nueva entrega es sólo un apunte más que intenta dotar de un toque políticamente correcto y actual las derivadas de un mundo globalizado, y será un puñado de héroes de distinto origen quienes arriesgarán sus vidas en una misión suicida ante la amenaza que supone esa letal estación de nombre tan siniestro. Con un diseño de producción a la altura del presupuesto, esmerados efectos visuales y hartazgo de CGI, a la función le sobra cháchara filosófica y política y le falta vértigo e intriga, con una banda sonora orquestal ideada para dar énfasis a cada plano, a cada secuencia y discurso rimbombante, el grupo de valientes trata en todo momento de hacernos creer que su misión lejos de ser un juego va en serio, pero todo es en vano, nada de lo que sucede resulta memorable o auténtico, y Rogue One es sólo una pieza más de una maquinaria perfectamente controlada que escupe dólares.

viernes, 16 de diciembre de 2016

NADINE VELÁZQUEZ EN “EL VUELO” Y “MI NOMBRE ES EARL”

      
    
     Todos caímos rendidos y enamorados tras la aparición de la actriz norteamericana Nadine Velázquez (Chicago, 20 de noviembre de 1978) en El Vuelo (The Flight, Robert Zemeckis, 2012) aunque ya era conocida por su participación en la serie televisiva de la NBC Mi nombre es Earl (My Name is Earl) que se emitió desde 2005 a 2009 con 96 episodios.


      Aunque nacida en Chicago, Nadine es de ascendencia puertorriqueña, y se graduó en Marketing en la Notre Dame High School for Girl. Velázquez ha aparecido en la portada de revistas masculinas como Stuff y Maxim, así como en el puesto 39 de la lista de las 100 mujeres más sexys del mundo. Esta preciosa actriz mide 1´65 m, fue jurado en el concurso de Miss Universo 2008 y debutó en el cine con un papel en el zarrapastroso film de acción protagonizado por Lawrence Fishburne titulado Biker Boyz (2003).


NADINE EN “EL VUELO” (THE FLIGHT, Robert Zemeckis, 2012)
         
     Si tengo que citar las dos actuaciones que más me han gustado de esta bellísima actriz son las ya citadas de El Vuelo, en la que daba vida a la azafata Katarina Márquez y que nos cuenta cómo tras un aterrizaje de emergencia realizado con unas habilidosas y arriesgadas maniobras aéreas, el capitán Whip Whitaker (Denzel Washington) logra salvar la vida de centenares de personas aunque cuatro pasajeros y dos componentes de la tripulación mueren en el aterrizaje forzoso a campo abierto. Whip es agasajado como un héroe nacional por haber evitado una tragedia de grandes proporciones. Sin embargo, cuando se pone en marcha la investigación para determinar las causas de la avería que ha dado lugar al accidente, se descubre también que, probablemente, fue el piloto quien puso la vida de los pasajeros en peligro debido a su alcoholismo.


NADINE ENMI NOMBRE ES EARL” (MY NAME IS EARL)

      La segunda interpretación que más me gusta resaltar de Nadine Velázquez es su papel dando oxígeno a Catalina Aruca en la serie Mi nombre es Earl, que está protagonizada por Jason Lee, un tipo con una vida llena de decisiones erróneas, pero que un día le toca la lotería y cuando todo parece que va a cambiar, es atropellado por un coche y el billete premiado desaparece volando. Tras restablecerse en el hospital, recupera el billete y está decidido a enmendar todas las cosas malas que ha hecho.

En fin, espero que el post resulte atractivo para los muchos fans de Nadine, y para todos aquellos para quien hasta ahora desconocían su existencia. 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

GÉNESIS RODRÍGUEZ, LOZANA E INALCANZABLE BELLEZA

      

   Hija del antaño famoso cantante venezolano José Luis Rodríguez “El Puma” y de Carolina Pérez, una modelo cubana, Génesis Rodríguez nació en Miami (Florida) el 29 de julio de 1987. Conocida sobre todo por sus pales en telenovelas del canal Telemundo como Prisionera, Dame chocolate y Doña Bárbara, Génesis habla fluidamente inglés y español, y desde muy joven fue alumna de escuelas de interpretación tan prestigiosas como el Instituto de Teatro y Cine Lee Strasberg en Nueva York, pues ya a temprana edad estaba decidida a dedicarse a la interpretación.
     

                           
     
     Sus padres, al observar su determinación por el arte la ayudaron mucho inscribiéndola en programas de formación intensos. En Miami, Génesis continuó su formación dramática y actuó como invitada especial en la serie de televisión Bravo Top Chef. Fue en el año 2012 cuando protagonizó junto a Will Farrell la comedia Casa de mi padre (Matt Piedmont) un truño en el que sólo sobresalía su inalcanzable belleza. En ese mismo año intervino en el irregular thriller Al borde del abismo (Asger Leth) junto a un puñado de buenos actores encabezados por Sam Worthington. Tuvo el placer de conocer y trabajar con el recordado actor Paul Walker en último film por él interpretado antes de su desgraciado fallecimiento, Horas desesperadas (Eric Heisserer, 2013), un flojo thriller que sitúa su acción en una Nueva Orleans devastada por el huracán Katrina.



                
  
     En el año 2013 también participó en la sonrojante comedia Por la cara (Seth Gordon) y en el film de acción El último desafío junto a Arnold Schwarzenegger. En 2014 intervino en el film ¿de terror? Tusk (Kevin Smith) fallido film interpretado por Justing Long. La mejor película en la que ha intervenido hasta la fecha Génesis Rodríguez lleva por título Una noche para sobrevivir (Jaume Collet-Serra, 2015) un resultón thriller protagonizado por Liam Neeson. El último film que he visto con ella en el reparto es Yoga Hosers (2016) nuevo truño firmado por el antes prestigioso Kevin Smith. Eso sí, Génesis siempre aparece hermosísima, siendo el único aliciente de la mayoría de tostones en donde ha intervenido.