Sí, también yo tengo muchas ganas de ver las nuevas
aventuras del equipo en su travesía por los confines del cosmos. Los Guardianes
de las galaxias deberán luchar por mantener unida a su nueva familia mientras
intentarán desentrañar el misterio del verdadero linaje de Peter Quill. Los viejos
enemigos se convierten en nuevos aliados y los personajes favoritos de los fans
provenientes de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestro héroe mientras el
universo Marvel sigue expandiéndose.
Al igual que su predecesora, esta secuela está dirigida por James Gunn, muy contento por las
críticas positivas recibidas tras la primera entrega. Con un guión del propio
Gunn y de Dan Abnett y Andy Lanning, Guardianes de las Galaxias Vol. 2 está protagonizada por Chris Pratt y
Zoe Saldana pero también tienen papeles estelares Bradley Cooper, Vin Diesel y
Michael Rooker. El film tiene previsto su estreno el 28 de abril de 2017. Ya queda
menos.
Floja secuela de
la más aseada Jack Reacher (2012), sobre la serie de novelas escritas por Lee
Child en la que el ya veterano Edward
Zwick no presenta nada reseñable al contar la historia del expolicía
militar Jack Reacher (Tom Cruise)
que regresa a su antigua base militar en Virginia tras un altercado con las
fuerzas de la ley. Durante todo este tiempo ha estado en contacto con la
comandante Susan Turner (Cobie
Smulders), pero el exmilitar, que normalmente investiga crímenes que han
ocurrido en extrañas circunstancias, se verá acusado de un crimen que no ha
cometido, al igual que Susan. Reacher tiene como objetivo liberar a su
compañera y descubrir la verdad de lo que está pasando, pues todo apunta a una
trama de corrupción en la institución militar.
Plano y previsible guión escrito por el propio Zwick y Richard Genk para
un espectáculo hardboiled rodado sin
pizca de ingenio ni sorpresas. A Tom Cruise, que en la peli tiene 40 años
cuando ya tiene cumplidos los 54, se le ve fuera de forma y luce una barriguita
ciencióloga, por lo que ese personaje que vive fuera del sistema y apartado de
la sociedad, que no tiene trabajo y nunca deja rastro de su itinerario recorriendo el
país para impartir justicia desde el más absoluto individualismo, no se hace
creíble. Mucho menos
cuando entra en acción en las peleas cuerpo a cuerpo con personajes más jóvenes
y en mejor forma.
Cruise sigue manteniendo cierto carisma y un
halo de melancolía en su mirada, algo evidente en la escena final cuando se
despide de su falsa hija (Danika Yarosh). Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás es una película arrítmica en su desarrollo,
apenas genera tensión ni contiene grandes secuencias de acción más allá de la
huida de prisión o el clímax final por las calles de Nueva Orleans, escenas en
las que apreciamos cierta habilidad en la labor de montaje para una función que
parece fuera de tiempo y que debería hacer reflexionar a Cruise por el futuro
de su alicaída carrera, pues el traje de action hero le queda ya muy ajustado.
BONO REGALO: COBIE SMULDERS MUY SEXY EN LA SERIE "CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE" (2005)
Recuerdo
haber visto una resultona película firmada por Achim Bornhak en 2007, Das Wilde Leben, basada en la
autobiografía de Uschi Obermaier, famosa modelo de los años 60 y 70 que tuvo
relaciones sexuales con muchos famosos, entre ellos Mick Jagger y Keith
Richards, y que vivió intensamente esos años de convulsión social. La película,
protagonizada de manera correcta por la bella Natalia Avelon, retrata con
amargura y desencanto una vida en la que gozó de una amplia libertad que acabó
convirtiéndose en una maldición y en un páramo de soledad.
¿Ha firmado AKIZ un nuevo film de culto?
Con ese estimulante precedente me puse
cómodo para ver su segundo largometraje Der Nachtmahr que, entre el cine
fantástico y el drama psicológico nos narra la historia de Tina (Carolyn Genzkow) una chica de 17 años que tiene todo lo que
se puede desear: forma parte de una familia adinerada, vive en un casoplón, es
popular entre sus amigas y muy atractiva. Pero un día, tras una fiesta, sufre
terribles pesadillas muy reales en las que se le aparece una extraña y horrible
criatura. Ella está convencida de que lo que le sucede es verdad pero ni sus
padres ni sus amigos la creen.
Achim Bornhak aka AKIZ nos propone un
interesante relato armado con múltiples referencias (E.T., Donnie
Darko, Spring Breakers, It Follows) pero al que dota de aristas
y un sello personal que sitúa la acción muy cerca de la experiencia pscotrópica
visual y acústica. Der Nachtmahr, el título hace referencia al cuadro “La
pesadilla” de Heinrich Füssli, comienza cuando Tina, acompañada de dos amigas
se dirige en coche a una fiesta rave en la piscina de una propiedad. Una de las
amigas hace una foto a Tina con la cámara del móvil que luego transforma en una
criatura deforme. A ella la broma le hace poca gracia, y tras tomar un cóctel
de alcohol y drogas sintéticas, se siente indispuesta. Tras abandonar la rave
tiene una terrible visión en la que es atropellada por un coche a toda
velocidad. Cuando llega a casa, escucha unos extraños ruidos que provienen de
la cocina. Lo que allí descubre es el inicio de una pesadilla que va a marcar
de forma definitiva su existencia.
El comienzo, en el que aparecen unas adolescentes en bikini dirigiéndose
a una rave ambientada con estruendosa música electrónica, flashes
fluorescentes y en la que todo el mundo baila y toma drogas de diseño, parece
tener una conexión fluida con la magnífica Spring
Breakers de Harmony Korine. Todos pensamos en ello. Sin embargo, AKIZ
desvía con ingenio la trama hacia el terror psicológico con la inclusión de una
presencia monstruosa (nunca explica cómo ha llegado, de dónde o el porqué de su
aparición) que la protagonista no sabe si es real o la consecuencia de las
alucinaciones que padece. A partir de entonces, vivirá en un estado permanente
de confusión y pesadilla que el director se niega a explicar racionalmente.
Para
AKIZ no importa la lógica o la verdad del misterio si con ello se consigue
suspender eternamente en el tiempo el enigma. Hay quien puede imaginar que el
film es una metáfora sobre la anorexia (atención a la voracidad de la criatura
y la delgadez de la joven Tina), hay quien pensará que la joven está muerta y
deambula por el magma de un peculiar purgatorio, o si todo es debido a un
estado alterado del cerebro producido por las drogas y el alcohol, pero también
cabe la posibilidad de que realmente exista tan amorfa y entrañable criatura y
que esté ahí para dar sentido a la existencia de Tina, que poco a poco ha ido
difuminando la percepción de la realidad.
Der Nachtmahr puede hacerse un hueco
entre esos films de culto que intentan romper la baraja a base de ingenio y
creatividad tanto en el apartado visual como narrativo, y si hay algo que
merece la pena subrayar es la actuación de Carolyn Genzkow dibujando un amplio
arco dramático que fluctúa entre la confusión y el miedo hasta la conformidad
con una realidad de la que no es posible huir ni negar. AKIZ resuelve de manera
prodigiosa algunos momentos como la primera aparición de la criatura o la
llegada de la policía a la casa de Tina, en un ejercicio de imaginación y
síntesis que dice mucho de su talento.