viernes, 1 de julio de 2016

jueves, 30 de junio de 2016

TRÁILER “NERVE” (Henry Joost y Ariel Schulman, 2016)

     
    
    La trama de Nerve se centra en Vee (Emma Roberts) una estudiante de secundaria que se ve inmersa en un juego online de “Verdad o acción” (truth or dare) y se da cuenta de que el juego sabe cosas de ella. La tienta con los premios que más desea y la empareja con Ian (Dave Franco) su chico ideal. Al principio todo parece genial: los fans de Vee e Ian les animan mientras ellos superan retos más y más arriesgados. Pero todo da un giro inesperado cuando lo que empiezan a jugarse es la vida. ¿Hasta dónde se verá Vee capaz de llegar?


      Se hace necesario señalar quiénes se encuentran detrás de las cámaras de este inquietante thriller en el que la protagonista se verá manipulada por una comunidad anónima de observadores, no son otros que Henry Joost y Ariel Schulman, firmantes de aquel aplaudido documental titulado Catfish (2010) sobre un joven fotógrafo de Nueva York que es contactado por una niña de Michigan y viaja hasta allí para conocerla.


     La pareja también firmaron las entregas 3 y 4 de Paranormal Activity (2011 y 2012). Para este año tienen previsto otro estreno interesante: Viral (2016) que narra la vida de una joven que reside en una urbanización de los suburbios junto a sus padres y su hermana y ve cómo su vida cambia completamente cuando un virus letal comienza a extenderse por el vecindario. Nerve, que se estrenará en nuestro país el próximo 12 de agosto, cuenta con un guión de Jeanne Ryan y Jessica Sharzer, la música está compuesta por Rob Simonsen y la fotografía corre a cargo de Michael Simmonds. Por último, subrayar que la pareja Roberts/Franco estará acompañada en la función por Juliette Lewis.



LA BELLA EMMA ROBERTS, PROTAGONISTA DE "NERVE"


miércoles, 29 de junio de 2016

CRAWL (Paul China, 2011)


                          CRAWL êêê
     

   Ópera prima y única película dirigida hasta el momento por el director australiano Paul China, Crawl tuvo una recepción muy discreta en el Festival de Sitges a pesar de ser un film interesante en algunos aspectos. La trama nos presenta al sórdido propietario de un bar de mala muerte, Slim (Paul Holmes) que contrata a un asesino a sueldo, El Croata (George Shevtsov) para que elimina al dueño de un taller que le debe dinero. Tras un accidente en el que muere su prometido, una inocente camarera del bar de Slim, Marilyn Burns (Georgina Haig) se convierte en presa del mismo asesino. Ahora, prisionera en su propio hogar, la joven deberá tomar medidas desesperadas para mantenerse con vida.


     Con claras reminiscencias al cine de Alfred Hitchcock, John Carpenter y los hermanos Coen y su ópera prima Sangre Fácil (Blood Simple, 1984), Crawl se impone como un ejercicio de estilo y aprendizaje, una obra más valiosa por sus formas que por un contenido aletargado que estira innecesariamente algunas secuencias de forma estéril, con un suspense que inicialmente pone énfasis en las miradas, los gestos, los silencios, los ruidos, las cortinas mecidas por la brisa y puertas que oscilan para crear una tensión que se adivina vacua y que conduce irremediablemente a golpes de violencia seca y brutal. Sin apenas diálogos, con un ritmo pausado y recursos narrativos muy simples, China condensa sensaciones, estética, atmósfera y pulsión sin acabar de rematar la faena, sin la clarividencia contundente de las obras que dejan poso.


     Aun así, la película merece una oportunidad, los intérpretes cumplen dignamente con su papel y la magnífica fotografía de Brian J. Breheny se impone como un elemento vital de la función, creando una ambiente que mantiene el interés del espectador y logra camuflar algunos agujeros del guión dotando a la acción de un tono de suspense clásico, con lentos y elegantes movimientos de cámara que nos sumergen lentamente en una tensa calma  quebrada por explosiones sangrientas y viscerales.

    
     Impecable en el aspecto visual, rácana vertiente narrativa, Crawl nos presenta a un villano con similitudes con el personaje … al que da oxígeno Javier Bardem en No es país para viejos (No Country for Old Men, Ethan y Joel Coen, 2007) y nos muestra la belleza inmarcesible de Georgina Haig, máximos protagonistas de una historia en la que no falta el humor negro y que contiene algunas escenas muy bien planificadas, como esa en la que el asesino llega a la casa de la joven camarera que espera inquieta a su novio y que denota un fluido trabajo de cámara, o esa otra que protagoniza la otra camarera, Lauren Dillon, acercándose a gatas hacia su pervertido jefe para sufrir los fuertes cachetes en el trasero que éste le propina. Todo para culminar un viaje a la mente trastornada de un psicópata tan excéntrico como expeditivo.