jueves, 12 de mayo de 2016

ACTRICES QUE ME ENAMORAN: HALEY BENNETT

     
    
     La actriz y cantante Haley Bennett nació en Fort Myers (Florida) el 7 de enero de 1988. Tras terminar la secundaria, se trasladó con su madre a Los Ángeles, en donde logró introducirse en el mundillo artístico y pronto consiguió el papel de la ídolo pop Cora Corman en la comedia romántica musical Tú la letra, yo la música (Marc Lawrence, 2007). Debut en el que trabajó al lado de Drew Barrymore y Hugh Grant y que le permitió demostrar su talento vocal. En 2008 participó en la comedia teen College (Deb Hagan), en el fallido film de terror The haunting of Molly Hartley (Mickey Liddell) y en la comedia romántica Una pareja de tres (Theodore Saphiro) junto a Owen Wilson y Jennifer Aniston.



     A Haley le gusta componer canciones y escribir poesías, con las que llena un cuaderno tras otro. Actualmente trabaja con la compositora y música Shaley Scott en lo que será su álbum debut. Aunque en su filmografía no encontramos, hasta la fecha ningún título excelente, ha trabajado a las órdenes de Joe Dante en la irregular Miedos 3D (2009). También la hemos podido ver junto a Juno Temple en el film de Gregg Araki Kaboom (2010) sobre el despertar sexual de un grupo de jóvenes. Ha trabajado junto a Ashley Greene en la película de terror titulada Kristy (Oliver Blackburn, 2014), un pestiño absolutamente indigesto.



    Entre las películas más conocidas en las que ha intervenido está Tusk (2014) una auténtica rareza dirigida por Kevin Smith. The Equalizer (Antoine Fuqua, 2014) un artefacto de acción al servicio de Denzel Washington. Su mejor film hasta la fecha es Hardcore Henry (2015), una cinta de ciencia ficción de nacionalidad rusa dirigida por Ilya Naishuller y rodada íntegramente por una cámara subjetiva. Tiene previsto el estreno de la última paja mental de Terrence Malick, Weightless, y de la versión que de Los siete magníficos ha realizado Antoine Fuqua, otra vez junto a Denzel Washington. Sólo me queda reconocer que estoy enamorado de Haley Bennett, que me gusta su voz, su mirada furtiva, su escultural figura que se eleva hasta 1´73 m, su piel blanca rebosante de pecas, que adornan su pecho y su espalda como las estrellas el cielo en una noche clara. Espero que este post sirva para que mis lectores la conozcan un poco más.

miércoles, 11 de mayo de 2016

TRÁILER DE “THE WOODS”, LO NUEVO DE ADAM WINGARD


    Disponemos ya del tráiler del último trabajo de la pareja Adam Wingard y Simon Barrett, que tanto nos ha hecho disfrutar con títulos como Tú eres el siguiente (2011) y The Guest (2014). A la espera de la adaptación que tienen entre manos del Anime Death Note (Tetsuo Araki, 2006) esta vez con actores reales, el tándem nos tienen preparado ya un nuevo trabajo que se estrenará en verano, The Woods, que por lo que proyecta el tráiler, tiene muy buena pinta.


     The Woods narra la historia de un grupo de jóvenes que se van de acampada al bosque. Una vez allí, descubrirán que no están solos y que sus vidas están en peligro. El reparto está compuesto por actores desconocidos para el gran público como James Allen McCune, Callie Hernández, Brandon Scott, Valorie Curry, Corbin Reid y Wes Robinson. Aunque pensamos que tampoco son necesarias varias estrellas en el elenco para que resulte eficaz un artefacto así. El estreno está previsto para el 16 de septiembre en los Estados Unidos, en nuestro país aún no existe fecha de estreno.

martes, 10 de mayo de 2016

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: “HARDCORE, UN MUNDO OCULTO” (1979)

  
    
   El reputado guionista y competente realizador Paul Schrader fue una de las figuras más representativas del Nuevo Hollywood. Nació y se crió en una familia y una comunidad, Grand Rapids (Michigan)  estrictamente religiosa, exactamente dentro de la vertiente del Cristianismo Protestante llamada Calvinismo. De hecho, Schrader no vio una película hasta que cumplió 18 años. Una educación tan castrante y represiva que influyó de manera decisiva en la temática de muchos de sus guiones y películas. Por mi parte, le agradeceré siempre los libretos de films magníficos como Yakuza (Sydney Pollack, 1974) y El expreso de Corea (John Flynn, 1977), y sobre todo de Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976) y Toro Salvaje (1980). En relación con lo que comentaba anteriormente sobre el peso de su educación en su obra, Schrader comento tras el estreno de la espléndida Posibilidad de escape (1992), que había hecho una película religiosa sobre un traficante.


       Hardcore, un mundo oculto sigue a Jake VanDorn (George C, Scott) que vive precisamente en la comunidad donde nació el director, Gran Rapids, una tranquila ciudad con fuerte arraigo religioso y en donde posee un próspero negocio de la industria maderera. La armonía de su entorno se romperá cuando su hija Kristen (Ilah Davis) desaparezca durante un viaje a California para una convención de las juventudes calvinistas. Desesperado, contrata a un detective privado, Andy Mast (Peter Boyle) para que la encuentre. No tardará en tener noticias, pues aunque Mast no sabe exactamente su paradero, le muestra una película pornográfica en donde aparece Kristen. Jake, hastiado de la indolencia de la policía y la peculiar personalidad del detective, decide, con la ayuda de Niki (Season Hubley) una joven que también se dedica al porno y la prostitución, sumergirse en ese mundo oculto para encontrar a su hija.


    Devoto cumplidor de los preceptos de la Iglesia Reformista Holandesa, Jake VanDorn (interpretado de manera solvente por George C. Scott) inicia la jornada con una reunión familiar navideña en torno a una opípara comida. Es puntilloso en las labores de su negocio y revisa personalmente hasta el mínimo detalle, cree en la gracia de Dios y en su justicia. Pero su fe se empieza a tambalear cuando su hija es captada por  una red de pornografía. Es entonces cuando inicia el descenso a un infierno que jamás, en los dominios de su tranquila comunidad, hubiese imaginado que existiese. Uno de los mayores aciertos de Hardcore es precisamente la habilidad del director para explorar el contraste entre la pacífica y arcaica vida rural de donde procede el protagonista, y el submundo del porno duro en ciudades californianas donde los sex-shop, las salas de cine X y los locales de sexo en vivo florecen como hongos.

    
     A Jake VanDorn no le queda otra alternativa que sumergirse en la cruda y sórdida realidad de un territorio peligroso del que se siente distante y que le asquea, explorar la cara más sucia, deprimente y violenta del cacareado sueño americano, que no es otra cosa que un vertedero humano en donde los sueños rotos, la prostitución, las drogas, la violencia y los abusos forman parte de la rutina del paisaje urbano.

    
     VanDorn cambia la seriedad de su traje por un atuendo acorde con ese submundo y decide hacerse pasar por un productor de películas porno, labor que le obliga a realizar castings, asistir a rodajes cutres e incluso a visionar películas snuff que representan el último círculo de un infierno que arde en consonancia con su ira. Cree que Dios le está poniendo ante una prueba que no sabe si superará. Todo es mucho más comprensible para el cínico y descreído detective al que da vida Peter Boyle, acostumbrado a ver toda clase de perversiones e inmundicias y tratar con una fauna urbana de lo más variopinta. Con una excelente puesta en escena y marcando de un modo eficaz las pautas del sombrío itinerario del protagonista, que se inicia en Gran Rapids y pasa por Burbank, San Diego, San Francisco y Los Ángeles, con la única misión de encontrar a su hija y sin otra opción que romper todas las limitaciones impuestas por su religión.


    Hardcore es un film pesimista sobre los designios de la condición humana que logra transmitir un mensaje moralista entre dos realidades: la de la vida en Grand Rapids, una sociedad cerrada, temerosa de Dios, retrograda y anclada en el tiempo, y la de una gran urbe como Los Ángeles, abonada al hedonismo y a toda clase de vicios y perversiones. De lo que finalmente huye la hija es de su padre, de una educación opresiva que limita sus ansias de libertad. El sufriente padre, lo comprenderá en su penosa travesía de un camino de expiación personal que alcanza su punto de ebullición cuando visiona la película porno en la que aparece su hija. Joel Schumacher dirigió en 1992 la interesantísima película Asesinato en 8mm, que aunque no podemos considerar un plagio, se impone como una película deudora del presente film.