martes, 19 de abril de 2016

UNA PRODUCCIÓN EXTREMEÑA, GANA EL PREMIO DEL PÚBLICO DEL 10º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE POLICÍACO DE LIEJA

      
     Garantía Personal, ópera prima de Rodrigo Rivas, arranca su carrera internacional con la Insignia de Cristal – Premio del Público del 10º Festival Internacional de Cine Policíaco de Lieja, celebrado entre el 14 y el 17 de abril en la ciudad belga.


    El film extremeño, que competía dentro de la Sección Oficial con producciones como Cien años de perdón (España), KM 72 (Venezuela), Don´t be bad (Italia) o Intersection (Estados Unidos), consigue el voto del público en un festival en el que ganaron la Insignia de Cristal a Mejor Películas otros films del género como Grupo 7, de Alberto Rodríguez, o Séptimo, de Patxi Amezcua. En 2013 y 2014 respectivamente.


    Garantía Personal es un thriller neo-noir protagonizado por Belén López (Mar de Plástico, Embarazados, 15 años y un día), Roberto Enríquez (Vis a Vis, Gordos, Los Borgia) y Valentín Paredes (Sangre de mayo). Completan el reparto Raquel Infante (Mar de Plástico, El secreto de Puente Viejo) y los extremeños Carlos Tristancho (Pepi, Luci, Bom y otras Chicas del montón), Juan Carlos Tirado y Pablo Bigeriego.


    Una producción de Derivas Films y Estudios Auriga, participada por Canal Extremadura TV, con el apoyo de la Junta de Extremadura y la colaboración de la Diputación de Cáceres y los Ayuntamientos de Plasencia y Hervás, rodada íntegramente en localizaciones naturales del norte de Extremadura. 



SINOPSIS 

Garantía Personal está ambientada en un contexto de provincias con una crisis económica y social galopante, en donde cada personaje llevará hasta el límite la defensa de sus intereses. La protagonista es Mara (Belén López), una mujer madura que empujada por las circunstancias tendrá que defenderse a cara de perro de sus acreedores y salvaguardar aquello por los que ha luchado toda la vida.

"THE NEON DEMON", PRIMER TRÁILER


 
 Ya está disponible el primer tráiler de The Neon Demon, el esperado nuevo film de Nicolas Winding Refn (Pusher, Drive) que nos narra la historia de una aspirante a modelo (Ellen Fanning) se ve atrapada en un mundo de belleza y muerte. Poco más se sabe, en palabras de su director “la trama se desarrolla en Miami y contiene mucho sexo”. La leyenda del film reza: “The Wicked Die Young” (Los malvados mueren jóvenes).


     Tras el fiasco de Sólo Dios perdona (2013) una obra fallida, delirante y sin sentido más allá del grotesco autohomenaje, estoy ansioso de poder visionar esta nueva propuesta de un cineasta tan fascinante como irregular al que sigo desde sus inicios con su brutal y magnética ópera prima, Pusher: un paseo por el abismo (1996) de la que aún guardo una flamante copia en vhs. Además de Elle Fanning, The Neon Demon está protagonizada por Keanu Reeves, Christina Hendricks y Jena Malone y tiene previsto su concurso en la Sección Oficial de Largometrajes del 69 Festival de Cannes que se celebrará del 11 al 22 de mayo.

viernes, 15 de abril de 2016

LOS MEJORES FILMS DE CULTO: “MALDITA GENERACIÓN” (1995)

“THE DOOM GENERATION” (Gregg Araki, 1995)

    
     El director nacido en Los Ángeles, Gregg Araki, uno de los popes del cine independiente en la década de los 90 formando parte de aquella corriente conocida como New Queer Cinema, cuyos argumentos están centrados en personas homosexuales, firmó en 1995 esta comedia negra rebosante de violencia y erotismo titulada The Doom Gneration, argumentos por los que tuvo una lamentable distribución y una exigua carrera comercial. La última película estrenada por el realizador de padre japonés y madre estadounidense, lleva por título Pájaro blanco de la tormenta de la nieve (2014), que protagonizada por Shailene Woodley, nos narra la vida de una joven de 17 años cuya vida cambia cuando su madre desaparece sin dejar rastro. Un film muy alejado de las constantes temáticas y estilísticas que guiaron su cine en los 90. Hasta la fecha, su película su película más prestigiosa a nivel crítico y de público es Oscura inocencia (2004), un fascinante film protagonizado por Joseph Gordon-Levitt.

   
   Maldita Generación narra la historia de Amy Blue (Rose McGowan), Jordan White (James Duval) y Xavier Red (Johnathon Schaech) que conforman un trío de jóvenes embarcados en una espiral de crímenes y sexo que acaba teniendo incluso cobertura televisiva. El film, definido por Araki como “una película criminal heterosexual” tiene algunos paralelismos con Asesinos Natos (Natural Born Killers, Oliver Stone, 1994) y, como queda apuntado, cuenta la aventura (y el ménage à trois) de dos adolescentes y un vagabundo punk veinteañero.

      
    Con ínfulas de película subversiva, The Doom Generation es una de las películas más incomprendidas y malditas de los 90, tal vez por el escupitajo que representa sobre el establishment y los ritos de una sociedad decadente, represiva y caótica esa fuga psicogénica que emprenden los protagonistas, que se ven envueltos en situaciones absurdas y delirantes de violencia visceral y sexo crudo, y en donde no faltan múltiples referencias cinéfilas y culturales. Con ciertas reminiscencias tarantinianas, Araki crea una road movie trepidante dando el protagonismo a unos marginados como hiperbólicos dibujos de la juventud rebelde, apática y sin horizontes de la época, cuyo triángulo sexual, más que amoroso, suma atractivo a un viaje a ninguna parte marcado por el desasosiego y,  no podía ser de otro modo, la fatalidad.

   
     Segunda película de la Trilogía del Apocalipsis formada además por Totally F***ed Up (1993) sobre un grupo de homosexuales marginales, y Nowhere (1997) sobre el impacto de las drogas en unos jóvenes, Maldita Generación, a pesar de cierta incongruencia narrativa y su pretenciosidad transgresora, luce un magnífico aspecto visual rebosante de colores saturados, una bella fotografía que amplifica las escenas de mayor violencia, como esa del asesinato de uno de los personajes principales, rodada de forma tan repulsiva como luminosa por un Araki que juega con la ambigüedad de los dos personajes protagonistas masculinos y una dinámica maldita de las emociones, en donde no faltan evocaciones satánicas (la cuenta a pagar siempre es 6.66) y ciertas licencias autocomplacientes (la masturbación en el baño de uno de los personajes). Rose McGowan en su primera aparición importante y maravilloso cameo de Parker Posey. Un título nada despreciable que vale la pena recuperar y que puede servir como acercamiento a este cineasta tan peculiar.