sábado, 10 de octubre de 2015

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "EL FUEGO DE LA VENGANZA"

EL FUEGO DE LA VENGANZA (2004)
(MAN ON FIRE)
Thriller - USA, 2004 - 145 Minutos.
DIRECTOR: TONY SCOTT.
INTÉRPRETES: DENZEL WASHINGTON, DAKOTA FANNING, RADHA MITCHELL, MARC ANTHONY, GIANCARLO GIANNINI, CHRISTOPHER WALKEN.

     Tres eran las poderosa razones que alimentaban mi deseo de ver esta película y ninguna de ellas me falló. Una santísima trinidad compuesta por su director: Tony Scott (Revenge, Marea roja, Amor a quemarropa, Spy Game); su guionista, Brian Helgeland (L. A. Confinential, Deuda de sangre, Mystic River); y su protagonista, Denzel Washington (Malcom X, Philadelphia, Día de entrenamiento). De Tony Scott se ha dicho siempre que es el malo de los hermanos Scott -el bueno por lo visto es Ridley- pero uno observa que en cada visionado, algunas de sus películas, fundamentalmente la violenta y exótica Revenge (1990), la gamberra y lacerante El último Boy Scout (1991) y la esteticista Amor a quemarropa (1993) van ganando muchos enteros con el paso del tiempo, para gozo y disfrute de los que siempre creímos en él. De Brian Helgeland sólo decir que es, sin duda, el guionista más brillante del actual panorama hollywoodiense, leer sus libretos es ya toda una delicia. Y Denzel Washington es, en mi opinión, junto a Forest Whitaker, el mejor actor afroamericano de las últimas décadas, magistral e inolvidable su interpretación en la conseguida Día de entrenamiento.

   
      La segunda colaboración de Washington con Scott -la primera fue en Marea roja- nos presenta a un ex-marine, Creasy (Denzel Washington) que, metido a guardaespaldas, es contratado por un antiguo colega (Christopher Walken) para que cuide de una niña de nueve años (Dakota Fanning) hija de una adinerada familia compuesta por el rico empresario hispano (Marc Anthony) y su esposa americana (Radha Mitchell). Entre el protector y su protegida se abre una relación especial, pues los demonios que asaltan al alcohólico y redimido guardaespaldas se hacen más llevaderos con la ayuda de la dulce cría. Por eso, cuando la secuestran, su único empeño será encontrarla.
 
     
    Man on fire (Hombre en llamas) es el acertado título original de esta bella historia de amistad, venganza y redención basada en la novela “El Protector” de A. J. Quinnell publicada en España por Planeta. Y me da igual lo que piensen los demás críticos, que sigan con sus desafectos hacia la obra de Scott y sus ñoños conceptos de la ética cinematográfica. Me importa un huevo, El fuego de la venganza es la mejor película de su director hasta la fecha de su estreno, que la dirige con pulso enérgico y su habitual virtuosismo para rodar espectaculares escenas de acción. El asunto que el film relata es peliagudo, un juego nada inocente, porque en América Latina funciona, desde hace tiempo, una práctica llamada secuestro-exprés, que consiste en que bandas de delincuentes organizadas secuestran a miembros de familias ricas para a continuación pedir un rescate rápido. Unas bandas que, generalmente, están conectadas con policías corruptos, por lo que no es aconsejable acudir a ellos por si también están metidos en el ajo, además, la mayoría de las veces no vale la pena pagar el rescate porque el secuestrado ya está muerto.


    Dividida en dos partes bien diferenciadas, la nueva película del director británico desarrolla, en primer lugar, la peculiar relación que entablan el guardaespaldas y su pequeña protegida, fijando la atención en la complejidad emocional del ex-marine tarado por su pasado y que busca en la biblia el oasis para su salvación. Una primera hora en que Scott sobreabunda en los encantos de una espléndida Dakota Fanning, a los que acaba rendido el duro Washington, preparándonos para la furia incontinente y brutal que nos depara la segunda parte del film, donde el ángel de la guarda se convertirá, como diría Abel Ferrara, en ángel de venganza, atravesando la línea de fuego que separa la línea del mal y la corrupción


      “Mátalos a todos”, le dice la desolada madre al herido protector, y el ángel exterminador cegado por las ansias de justicia y venganza, iniciará un camino sin retorno por los parajes tormentosos del ojo por ojo, de la tortura, la muerte y la destrucción. Con un estilo anfetamínico, hiper-excitado, asistimos a una festividad de la muerte engalanada de simbología católica, un baño de sangre que extiende su mancha por suburbios infectos y mansiones horteras con piscinas, todo bajo el mismo cielo, bajo el mismo sol que alumbra la inextricable obra de Dios y el fracaso de la civilización.

    “La iglesia dice que hay que perdonar”... y responde Creasy: “el perdón es entre ellos y Dios, yo les facilito la entrevista”. Vean, si pueden, esta magistral película.



MUERTE DE TONY SCOTT

      El 19 de agosto de 2012, aproximadamente a las 12:30 PM, Scott se suicidó saltando desde el puente Vincent Thomas en el Puerto de San Pedro del distrito de Los Ángeles, California. Los investigadores de la policía del Puerto de Los Ángeles encontraron información de contacto en una nota dejada en su automóvil, estacionado en el puente, y una nota en su oficina para su familia. Algunos testigos dijeron que él no dudó antes de saltar. Su cuerpo fue recuperado del agua por la policía del Puerto de Los Ángeles. El 22 de agosto, el forense portavoz del condado, Ed Winters, dijo que en las dos notas que Scott dejó, no hizo mención de problemas de salud y no explicó por qué se suicidó.
   
         El 22 de octubre de 2012, la oficina forense del condado de Los Ángeles, anunció que la causa de la muerte fue de "heridas múltiples con objetos contundentes", con sólo los niveles terapéuticos la mirtazapina y eszopiclona en su sistema en el momento de la muerte oficial, el forense también confirmó que Scott "no tenía serias condiciones médicas subyacentes" y no sufría de cáncer.

(Fuente: Wikipedia)

viernes, 9 de octubre de 2015

JOYAS DEL CINE ERÓTICO: "ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO" (1977)


     Última película de Luis Buñuel a partir de una novela de Pierre Louys con un libreto coescrito junto a su guionista habitual Jean-Claude Carriére. El genio sordo de Calanda consigue una de sus películas más celebradas al narrar la historia de un hombre maduro, Mathieu (Fernando Rey) que en el trayecto en tren de Sevilla a Madrid, cuenta a sus compañeros de vagón el relato de sus infortunios amorosos con la bailarina Conchita (Carole Bouquet/Ángela Molina), una joven española residente en París con la que inicia una extraña relación sexual que acaba por obsesionarle debido a su manifiesta incapacidad para consumarla. Conchita, que sólo parece pretenderlo por su dinero, juega con la obsesión de Mathieu, haciéndole pasar del deseo a la frustración y del amor al odio más furibundo.


      
       Ante la incapacidad de María Schneider, primera opción muy apetecida por Buñuel para dar vida a Conchita, de conseguir el tono interpretativo requerido por el realizador, se decidió hacer nuevos ensayos con otras dos actrices, Carole Bouquet y Ángela Molina. A resultas de ello, el director de Los Olvidados quedó prendado de las dos sin querer prescindir de ninguna, por lo que se optó por utilizar a la actriz francesa y a la española para que interpretasen al mismo personaje, Algo insólito, que sólo podía pergeñar una mente privilegiada como la de nuestro director más prestigioso… Y un placer para el otoñal Fernando Rey, que pudo compartir escenas con dos competentes y hermosas actrices en un drama psicológico –con tintes de comedia negra- que refleja las obsesiones, el incontenible deseo y la frustración sexual.


     El hecho de haber utilizado a dos actrices para el mismo personaje, le ofrece el suficiente juego a Buñuel para alternar dos personalidades distintas en las que se combinan la frialdad y la pasión, la carnalidad natural y la delicadeza, la sensualidad y la equidistancia. En Ese oscuro objeto del deseo, Buñuel incide en un tema recurrente en su obra como es el enamoramiento de un hombre y una mujer de edades muy distintas, una cuestión sobre la que siempre ha querido indagar de manera perturbadora. Y está el sexo, como motor de todo lo humano, como suplicio, como arma poderosa para vencer voluntades, para conseguir siervos y firmar la capitulación, como oscuro objeto del deseo que nos arrastra a la perdición. Un film magistral 

miércoles, 7 de octubre de 2015

EL DESNUDO COMO ARTE: HELGA LOVEKATY


     La modelo erótica rusa Helga Lovekaty (San Petersburgo, 07 de abril de 1992) posee uno de los cuerpos más deseados por los internautas de todo el mundo. Aunque es de una zona tan fría como la región de Leningrado su piel, de natural blanca, luce bronceada por el sol de las playas mediterráneas. Tiene el cabello castaño, los ojos marrones y una graciosa nariz respingona. Sus otros atributos físicos también están a la vista; una preciosa muñeca rusa. Helga suele deleitarnos con poses sencillas y espontáneas, ya sea posando desnuda, en bikini o en lencería. La primera vez que vi algunas fotos y vídeos de esta mujer me quedé ojiplático y me enamoré instantáneamente, dejándome con la duda de si en verdad me había topado con la modelo más bella del mundo. Aunque, como me conozco, sé que lo mismo pensaré con de la próxima modelo que me enamore.  


     Y es que Helga Lovekaty representa la perfección, tanto que parece un deseo generado con un ordenador, pero me aseguran que es real: mide 1´73 cm de estatura, pesa 52 kg repartidos en una escultural figura (90-60-92) que captó a la perfección el objetivo del fotógrafo Alekxander Mavrin para la web Bella da Semana. Ella practica deportes (pesas, natación, snowboard) para mantenerse en forma y confiesa ser muy tímida, una timidez que tiene que dejar de lado a la hora mostrarse como su madre la trajo al mundo en sesiones fotográficas que captan su inmarcesible belleza y en grabaciones que nos enseñan sus encantos 100 % naturales.

        
     Con sus posados se ha marcado el objetivo de conseguir su primer millón (¿de euros? ¿De dólares?), y nos comenta que la mujer debe ser sexy de manera natural, pues es lo que hace ella para que sus poses no parezcan nunca impostadas. Seguro que muchos hombres (bueno, también algunas mujeres) sueñan con conquistar a Helga… y soñar es barato y no tiene nada malo. Por lo pronto aquí tenéis su cuenta de instagram, @helga_model, que cuenta ya con un millón de seguidores. También podéis seguirla en Twitter por si os apetece decirle algunas cosas bonitas aunque no entiende ni papas de español. Como despedida, me recuerda: “haz el amor y no la guerra”. Sí, jajajaja, John Lennon estaría muy satisfecho con mi sección.