miércoles, 23 de septiembre de 2015

MICAELA SCHÄFER, BELLA Y PROVOCADORA ARTISTA MULTIDISCIPLINAR


     La actriz, modelo erótica, presentadora de televisión, DJ y cantante alemana Micaela Schäfer nació el 01 de noviembre de 1983 en Leipzig, aunque a muy temprana edad se trasladó a Berlín. De niña asistió a clases de ballet y abandonó los estudios secundarios para estudiar técnico auxiliar de farmacia antes de comenzar su carrera como modelo. En esta profesión consiguió asentarse consiguiendo ser la Chica de Alemania del Este 2004, la Señorita Venus 2005, el rostro Campari 2005 y la Chica Maxim 2006. Ese mismo año acabó octava en la primera temporada del reality Next Top Model.


      A partir de entonces sus apariciones en televisión fueron constantes en reality shows como Gran Hermano, Experimento Cenicienta, Das Supertalent, Das Perfekte Dinner. Participó como actriz de reparto en series televisivas alemanas como R. I. S. -Die Sprache der toten, Der Kriminalist y Anna und die liebe. En 2012, Micaela partipó en la sexta temporada del concurso “Soy una celebridad, sácame de aquí!”, en donde quedó en cuarta posición. En su labor de cantante, Schäfer lanzó la canción “La vida apenas es un juego”, en colaboración con Loona, y en 2011 saca el tema “Subway to Paradise”, junto a la modelo Franziska Czurratis. Un dúo que ya se conocía anteriormente con el nombre de La Mica & the Franzi en el concurso Das Supertalent.


     En 2012, en su segunda colaboración con Loona, Micaela lanzó el tema “So Much Love”. Como DJ, es conocida con el nombre de La Mica, pegándole fuerte al house y el techno, sesiones que a veces realiza totalmente desnuda. Schäfer ha posado desnuda para revistas como Playboy, Maxim, Men´s Health y FHM. También ha desfilado para la Semana de la Moda de Berlín, y su presencia ha sido demandada en diferentes ferias porno ya que colabora en la sección de marketing del portal erótico Fundorado. En 2012 colabora en el concurso Celebrity Boxing del canal por cable ProSieben, donde perdió ante la también cantante y actriz Indira Weis. Los aficionados al cine de terror la pueden ver actuar en la película de serie B Seed 2: The New Breed (Marcel Walz, 2014). Con una galería impresionante de fotos y vídeos diseminados por toda la red, no estaría mal que quienes se queden prendados de ella le echen un vistazo a su instagram. Micaela tiene 31 años, mide 1´75 cm, pesa 61 kg  y tiene una vida muy agitada.

martes, 22 de septiembre de 2015

EL CINE OLVIDADO: "LA PISTOLA DE MI HERMANO"


LA PISTOLA DE MI HERMANO
Drama Juvenil - España, 1997 - 84 Minutos.
DIRECTOR: RAY LORIGA.
INTÉRPRETES: NICO BIDASOLO, DANIEL GONZÁLEZ, ANDRÉS GERTRUDIX, KARRA ELEJALDE, ANNA GALIENA, VIGGO MORTENSEN, CHRISTINA ROSENVINGE.

    El escritor-director Ray Loriga (Madrid, 1967) había publicado seis libros en esa época, los tres primeros -Lo peor de todo, Héroes, Días extraños- con un marcado acento autobiográfico, línea temática que se ha visto rota por la pura ficción de sus tres últimas novelas, Caídos del cielo, Tokio ya no nos quiere y Trífero. Colaborador de Pedro Almodóvar en el guión de Carne trémula (1997), en La pistola de mi hermano, que ha supuesto su debut como realizador, Loriga adapta “Caídos del cielo”, una de sus más exitosas novelas. Por cierto, Loriga es el firmante del estupendo libreto de la última película de Carlos Saura, El séptimo día, basada en los trágicos sucesos de Puerto Hurraco. A Ray Loriga  -alguien por quien siento debilidad y de quien ni mucho menos me separa un abismo generacional- me unen inequívocamente multitud de afinidades, inquietudes y referencias tanto estéticas como culturales, que en lo literario van de Joseph Conrad a James G. Ballard, de Margarite Duras a Sylvia Plath, y en lo cinematográfico pasan entre otros por Robert Bresson, Jean-Luc Godard, Takeshi Kitano y Dennis Hooper. Cinéfago confeso, el autor declara que nunca pensó en dirigir una película, pero antes el éxito de la novela y como se venía hablando de que querían comprar los derechos, llegó un día en que se la ofrecieron a él, y a pesar del miedo, pudo más la pasión y aceptó dirigirla. Al situarse detrás de la cámara el director no dejó pasar la oportunidad de trabajar en un campo que realmente le apasiona. Tuvieron que pasar diez años para que el escritor se situara de nuevo detrás de las cámaras para rodar el biopic sobre Santa Teresa de Jesús titulado Teresa: el cuerpo de Cristo (2007). En el año 2013 rodó en Estados Unidos el drama No way out con Paz Vega, Héctor Echavarría y Estela Warren, un film del que no sabemos absolutamente nada. 
      
      Caído del cielo es un tema musical de Neil Young y a la vez es también el título en español del film de Dennis Hooper, Out of the blue (1980) que Loriga ha tomado prestado. Si en la película del director maldito norteamericano se puede entender como un manifiesto generacional de cierta juventud de los 80 -una década en la los punkis ejercieron una clara influencia-, La pistola de mi hermano pude ser equívocamente interpretada como un retrato de la juventud de los 90. Pero en verdad no encuentro demasiada analogía entre los jóvenes desarraigados protagonistas de la película, con su rara idiosincrasia de pasión contenida, minimalismo conceptual y lenguaje tan lacónico como glacial, con los chicos Nike forever que a todos nos rodean.

    
       
     No, en La pistola de mi hermano el realizador logra expresar a la perfección su peculiar cosmos literario, pero nos enfrenta a una juventud que no existe, a la adolescencia soñada, aquella que todos imaginamos un día como escape de la rutina algunos años antes de ponernos a trabajar en los fábricas, talleres y oficinas. Con formato de road-movie, nuestros héroes recorren carreteras sin indicadores, llegan a ciudades sin nombres, viajan hacia el mar como oasis en medio de la nada. Destellos oníricos para un estilo afligido de trasfondo existencial y una original estética postmoderna, la propuesta de Ray Loriga es, como consecuencia, a la vez que arriesgada, hermosa. La luminosa fotografía de José Luis Alcaine consigue captar la esencia y el tono tristón de la historia, que aún siendo de género, es extrañamente exótica e inclasificable, y a pesar de las muchas influencias, o tal vez debido a ellas, la personal cosmovisión del director se nos muestra muy atractiva, al enfrentarnos a personajes que huyen -antes que nada- de sí mismos, y nos hace evocar todos los sueños que un día quedaron rotos por el destino. 



lunes, 21 de septiembre de 2015

LAS MUSAS DEL DESTAPE: BLANCA ESTRADA


     La actriz asturiana Blanca Estrada (1950), una de las insustituibles musas de mi adolescencia, fue una de las presencias más bellas de aquel cine del destape también conocido por el calificativo de Clasificado “S”. Prima de la genuina reina del destape de la Transición y los shows pseudoprnográficos, Susana Estrada, tras su llegada a Madrid acompañada de su novio, comenzó su carrera profesional como azafata del mítico concurso de televisión 1, 2, 3… responda otra vez en 1973. Una vez suspendido el programa, el legendario Valerio Lazarov la fichó como presentadora para su nuevo programa de televisión, ¡Señoras y señores! (1974).


      Es a partir de entonces cuando da el salto al cine con el boom del desnudo cinematográfico en una España que salía del oscuro túnel de una larga y amarga dictadura. Su debut cinematográfico se produjo de la mano de Eugenio Martín en el resultón film de terror Una vela para el diablo (1973). Después vendrían títulos como Odio mi cuerpo (León Klimovsky, 1974), una película mezcla de ciencia-ficción y terror. El libro del buen amor (Tomás Aznar, 1975) un film muy flojo que adapta la popular obra del Arcipreste de Hita y donde comparte protagonismo con Patxi Andión. Sábado, Chicas, motel ¡qué lío aquel! (José Luis Merino, 1976) horrible película de temática pseudoerótica protagonizada por Ágata Lys. También Francisco Lara Palop contó con su concurso para que apareciera en la infumable comedia Historia de “S” (1979) formando pareja con Alfredo Landa.


         Sus mejores actuaciones las logra al lado Jacinto Molina/Paul Naschy, tanto en la labor de director en El Caminante (1979) sobre un misterioso hombre que recorre los caminos cometiendo todo tipo de robos y asesinatos y en Los Cántabros (Paul Naschy, 1980) un film de aventuras que recrea la historia real de Corocotta; y compartiendo protagonismo en El Francotirador (Carlos Puerto, 1977), en donde Jacinto Molina da vida a un hombre desolado que quiere matar a Franco (de ahí el juego de palabras del título) tras ver cómo su pequeña hija ha sido atropellada sin ser auxiliada por uno de los coches escoltas del dictador. Chumy Chumez elige a Blanca para un papel en la comedia Dios bendiga cada rincón de esta casa (1977) junto a Lola Gaos; y Gabriel Iglesias para otra olvidable comedia titulada Un cero a la izquierda (1980) al lado de María Isbert.



          En 1982 vuelve a la televisión para colaborar con Chicho Ibáñez Serrador en la nueva etapa de Historias para no dormir en un episodio titulado El fin empezó ayer, junto a Manuel Tejada. Blanca Estrada vive actualmente en Málaga, y poco nos importa su vida personal (sobre la que se podrían contar jugosas anécdotas y detalles dolorosos) mientras podamos seguir disfrutando del recuerdo de aquella chica de cara angelical llegada de La Felguera a la capital con la intención de comerse el mundo y que revolucionó las hormonas de millones de adolescentes con sus apariciones en el cine y en revistas como Interviú, Fotogramas y Playlady, donde lucía su anatomía con todo esplendor. Las fotos que ilustran este post nos ayudarán a rememorar sensaciones de una época irrepetible.