viernes, 24 de abril de 2015

ALEXANDRA TYLER, EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

         
         
           Nacida el 21 el 9 de mayo de 1994 en Sacramento (California), la modelo erótica Alexandra Tyler es una de las más agradables sorpresas del presente año. Con su 1´75 cm de altura, 59 kg de peso, su pelo castaño y aviesos ojos azules, se muestra siempre muy agradable en las distancias cortas y suele resultar muy atractiva en su espontánea gestualidad. Un atractivo sensual tal vez como reminiscencia de sus años de cheerleader cuando de adolescente animaba al equipo de su ciudad, con su uniforme, zapatillas de deporte y cola de caballo.


          Fue su madre quien la animó a convertirse en modelo, y varios años más tarde comenzó a aparecer en campañas publicitarias para marcas como L´Oreal y Volcom, hasta que fue elegida Playmate del pasado mes de abril de la revista Playboy llamando  la atención de medio mundo. Ella procede de una extensa familia y es la mayor de cinco hermanos con los que mantiene una relación espléndida. Se considera muy hogareña y dedica mucho tiempo a cuidar de su salud y ser todo lo feliz posible. Algo para lo que le sirve de ayuda el yoga, aunque también practica spinning todos los días y le encanta el contacto con la naturaleza.



           Un día, recibió un correo de Playboy en el que le invitaban, tras ver su instagram, a que hiciera una prueba con ellos. El correo resultó un engaño, pero tras ponerse en contacto con el editor de la revista y, ahora sí, ver su instagram, la invitaron a probar y el resto es historia. Es maravillosa esa sesión fotográfica en la que aparece como una desmelenada rockera con su chupa de cuero, o con esa camiseta rota que le otorga un aire rebelde y romántico. Alex, como la llaman su familia y amigos, está orgullosa de  ser mujer y de posar desnuda mostrando sus atributos, lucha por el empoderamiento de la mujer y advierte de que para ir en la dirección correcta se necesita tener una mente muy abierta, la mansión Playboy es su casa y su sueño es continuar su carrera como modelo y convertirse en Chica Guess. Pues, hala, suerte.
      


miércoles, 22 de abril de 2015

MIS PELÍCULAS FAVORITAS: "LA MIRADA DE ULISES"

LA MIRADA DE ULISES
(LE REGARD D’ULYSSE)
Drama - Grecia-Francia-Italia, 1995 - 177 Minutos.
DIRECTOR: THEO ANGELOPOULOS.
INTÉRPRETES: HARVEY KEITEL, MAIA MORGENSTERN, ERLAND JOSEPHSON, THANASSIS VENGOS.


          El director ateniense Theo Angelopoulos está considerado un maestro del cine griego, emigró a París para, entre otras cosas, estudiar cine en el Centro de Estudios Cinematográficos de la capital francesa. Tras realizar un prestigioso cortometraje y después del golpe de los coroneles rueda su primer largo, Anaparastassi (1970), en el que muestra ya su peculiar estilo donde la cámara se convierte en instrumento estático para su mirada eterna y contemplativa. A pesar de que sus films obtienen premios en varios certámenes europeos, su obra sigue siendo para minorías y desgraciadamente en nuestro país pocos títulos de este autor han sido estrenado  comercialmente. Sí lo fue La eternidad y un día (1998) ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes que ha contado de nuevo con el fervor de la crítica especializada... y con la indiferencia general del público.
    
     
       A (Harvey Keitel) es un director de cine griego exiliado en Estados Unidos que regresa a su tierra después de varias décadas de ausencia. La excusa es la proyección de una de sus películas, aunque a él lo que más le interesa es encontrar tres rollos de negativos de películas que unos hermanos habían rodado a principios de siglo, y que se encuentran en la filmoteca de un Sarajevo en pleno conflicto bélico. Necesita estos  rollos pues está preparando un documental sobre estos hermanos que fueron pioneros del cine griego y viajaron por los países balcánicos con las primeras luces del siglo filmando a gente corriente, es decir, trabajadores, artesanos, etc.

         
        
       Resulta La mirada de Ulises, como toda la obra de Angelopoulos, difícil de sintonizar con el gran público, sobre todo con los amantes del cine de acción, sin embargo es un relato hermoso, emocionante, lleno de sensibilidad y sincero, de gran lirismo y tristeza, de imágenes fijas hasta las lágrimas. Así, A va cruzando países como pasajes de una Europa de posguerra, irreconocible, de ídolos caídos y símbolos rotos, de ciudades míseras y desoladas. Angelopoulos logra captar la percepción nostálgica de este recorrido apasionante, un mundo sin luz, devastado y gris, personas desastradas con historias de dolor y jirones de sufrimiento, luto en la nieve, soledades compartidas, noches de insomnio y la quietud rota por los disparos de una guerra cainita. Tiene el cineasta exiliado conciencia de que sus recuerdos se ahogan en un pozo de amargura existencial, goza fugazmente del amor y busca en medio del caos y la destrucción imágenes que le devuelvan la fe y la esperanza, la primera mirada inocente y limpia, imposible ya de contaminar. 


        Los larguísimos planos-secuencia, habituales en Angelopoulos, emotivos y de gran belleza, requieren la complicidad del espectador, recoger el momento para insistir en la memoria. Poco más de setenta planos son suficientes para crear una obra épica sobre el peregrinaje de un hombre que necesita encontrar un destello de luz diáfana para preguntarse si está todo perdido. Magistral, Angelopoulos no sólo tiene mi respeto también mi absoluta admiración. A destacar la soberbia actuación de Harvey Keitel, uno de los mejores intérpretes de las cuatro últimas décadas. La película obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes’95 y el Fipresci de la Crítica Internacional.  


lunes, 20 de abril de 2015

¡¡¡JENNIFER LÓPEZ, EL CULO ES LA ESTRELLA!!!


La maestra y el psicópata
OBSESIÓN  ê
DIRECTOR: ROB COHEN.
INTÉRPRETES: JENNIFER LÓPEZ, RAY GUZMÁN, JOHN CORBETT, IAN NELSON, KRISTIN CHENOWETH.
GÉNERO: THRILLER / ESPAÑA / 2015  DURACIÓN: 91 MINUTOS.   
       

      
      Ni aun con la presencia de Jennifer López, puede desprenderse Obsesión del molesto tufo a telefilm de lujo absolutamente previsible y sin otro aliciente que ver a la diva pop latina como icono erótico de una función que recrea situaciones absurdas, y en donde un tema tan serio como el acoso sexual parece quedar en un segundo plano en detrimento de un suspense de baja tensión que en la onda reminiscente de Atracción Fatal acaba suscitando la vena jocosa del espectador. Veamos: Tras separarse de su marido a causa de su infidelidad, Claire (Jennifer López) una hermosa y madurita profesora de literatura que vive con su hijo adolescente, conoce a Noah (Ray Guzmán), un atractivo joven que se ha mudado al barrio para cuidar a su anciano y enfermo tío. Claire no tardará en descubrir que detrás de la amable sonrisa de Noah se esconde un psicópata que se obsesionará con ella poniendo en peligro su vida y la de su familia.
     

      
       Dirigida por Rob Cohen, Obsesión es un truño importante, como casi todas las películas protagonizadas por esta actriz mediocre que responde por el nombre de Jennifer López, y que, no nos engañemos, también es una cantante regular. El problema es que aquí tiene como pareja a otro actor irrelevante, el tal Ray Guzmán, al que nunca nos acabamos de creer en la piel de ese psicópata al estilo de doctor Jekyll y mister Hyde… pero que tiene un buen culo que hace juego con el de nuestra adorada, por ese mismo motivo, JLo. La película carece de fuerza dramática porque todo se intuye y anticipa de manera burda, lo que dice mucho de un guión carente de sutilezas y construido con los retales de otras películas como la ya mencionada que protagonizaron Michael Douglas y Sharon Stone, o aquel film interpretado por Julia Roberts titulado Durmiendo con su enemigo (Joseph Ruben, 1991) o Nunca más (Michael Apted, 2002) una cinta que también tenía como protagonista a nuestra más deseada diosa latina. Lo único positivo que tiene la función se reduce a las fugaces visiones de la exuberante anatomía de Jennifer López -que si es famosa es por sus atributos físicos- y su incontenible deseo carnal que le hace perder la cabeza y da pie a un encuentro sexual muy mal rodado que nos deja con la miel en los labios y que es como para pegarle un par de hostias al director, pues cualquier clip musical de la artista contiene más morbo. En fin, un film zarrapastroso que no deja el más mínimo poso y que finalmente nos aboca a un clímax de tono gore tontamente predecible.    



GIF JLO: LA DIVA LATINA MÁS EXUBERANTE



JENNIFER Y SUS DESCUIDOS FATALES