miércoles, 25 de enero de 2017

DAISY LOWE, SHAKESPEARE LA HUBIERA AMADO


   La modelo inglesa  Daisy Lowe (Londres, 27 de enero de 1989) ha posado para sesiones de editoriales, campañas publicitarias y como modelo de pasarela. Es hija de la cantautora convertida en diseñadora de moda Pearl Lowe y de Gavin Rossdale, vocalista de la banda Bush. Lowe creció en Primrose Hill, North London, y se quedó con sus abuelos para continuar su formación cuando su madre se trasladó a Hampshire.


  
    Lowe comenzó a posar a la edad de dos años, e hizo algunas sesiones cuando tenía 12 y 14 años de edad. A los 15 años fue descubierta por un cazatalentos en Camden Town, y como consecuencia de ello firmó un contrato con Select, una agencia de modelos de Londres. A partir de entonces, Lowe apareció en Vogue Italia y en la revista gráfica W. En septiembre de 2006 posó para el catálogo Urban Outfitters, y en 2007 apareció en una editorial de la revista Jane, un año en el que posó por segunda vez para  Vogue Italia. Fue en agosto de ese año cuando apareció desnuda en la revista I-D, con su entonces pareja Will Cameron, de la banda Blondelle, instantáneas que fueron realizadas por Tony Richardson.

  
   Daisy ha desfilado para un sinfín de marcas y diseñadores, entre los que se encuentran Karl Lagerfeld, Chanel y Agent Provocateur. También ha realizado sesiones para firmas como Converse, Dr. Martens, Ben Sherman, Diesel y Mango. Lowe ha trabajado como DJ y ha aparecido en los vídeos musicales de NYC Beat de Armand Van Helden y Bloodthirst Bastards de Dirty Pretty Things. En 2009 actuó en la película inspirada en The First Days of Spring, el segundo álbum de Noah and the Whale. En 2011, Daisy posó en topless para la revista Esquire y desnuda para Playboy, un año en el que apareció en el vídeo musical de Miles Kane Come Closer.

   
     Daisy Lowe, como buena artista multidisciplinar, también ha explorado el universo cinematográfico con un papel en el thriller británico Confine (Tobias Tobbell, 2012), un film del que no sabemos absolutamente nada porque no se ha estrenado por estos lares y cuya escueta sinopsis nos dice: “Tras esconderse durante años… todo lo que quiere hacer ahora es huir”. Sí he tenido la oportunidad de ver su segunda aparición cinematográfica en la ficción submarina titulada Presión (Pressure, Ron Scalpello, 2014), un rutinario y olvidable film sobre un equipo técnico que se sumerge en el fondo del mar en una cápsula submarina para reparar un oleoducto. No es un trabajo complejo, pero una inesperada tormenta hunde el barco al que está unido la cápsula y todo se complica. En fin, a mí me gusta mucho Daisy Lowe, espero que una vez presentada a mis lectores, también ellos se conviertan en fans de esta carismática modelo británica a la que amamos con la misma fuerza que odiamos el Brexit.  

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