A través de la boobpedia uno
se entera de que la modelo erótica Beth Humphreys
(Londres, 13 de agosto de 1994) mide 1´65 cm de estatura, pesa 52 kg, tiene los
ojos de color avellana, el pelo largo y castaño, ambos pezones perforados y el
vello púbico siempre rasurado. Su irrupción hizo que se tambaleara el reinado
de sólidas y adoradas modelos de glamour como Keeley Hazell. Tras su aparición
en revistas Zoo, Nuts, FHM, Loaded, Front… ha conquistado un mercado que se ha
convertido en un vivero de mujeres con grandes atributos. Yo mismo, he de
reconocer que me quedé ojiplático tras comprobar la dulzura y sensualidad de
sus poses y al magnetismo de una belleza lozana, voluptuosa e hipnótica.
Atrapado por los rasgos de un rostro exótico que automáticamente incendió mi
deseo.
Beth
comenzó a posar para hacer un poco de dinero y así sufragar los gastos de la
universidad en donde estaba estudiando ingeniería química. Ahora ha cambiado
los planes y está haciendo económicas porque es consciente de que hasta las
pieles más suaves y turgentes se arrugan con el paso del tiempo y es imposible
luchar contra la fuerza de la gravedad, sobre todo si uno mira atentamente el
tamaño de sus pechos. Nada extraño, porque últimamente en Gran Bretaña tienen excedente
de modelos eróticas que redefinen la palabra “curvas”. Debe ser el agua.
Lo cierto es que Beth se está ganando el reconocimiento
internacional y ha aparecido en la revista Amsterdam Súper y Maxim de la
República Checa. Resulta oportuno señalar que todo lo que luce Humphreys es 100
% natural, y que ha hecho sus pinitos como actriz en una película de terror que
se impone como un plagio de Hostel titulada Anarchy Parlor (Devon
Downs, Kenny Cage, 2015). Este film, también conocido por el título de Parlor, narra cómo un grupo de amigos de la universidad
deciden viajar a la Europa del Este (concretamente a Lituania) para pasar allí
las vacaciones. Al llegar a su destino, son secuestrados por unos lugareños que
tienen un negocio poco corriente. Por último, mi recomendación es que le echen
un vistazo al Instagram de Beth, si
es que este post en verdad les ha seducido.




















Gracias por descubrirme la boobpedia.
ResponderEliminarUn placer. Sinceramente pienso que la gente sería más feliz si follara más, leyera más libros y viera más cine. En lugar de ello discuten de política, chafardean en Facebook y se pelean las rebajas de Zara o El Corte Inglés. De ahí que este país sea siempre tan pobre.
ResponderEliminarUn abrazo.