martes, 7 de octubre de 2014

PAZ DE LA HUERTA Y BOARDWALK EMPIRE

     

      Emitida por canal de televisión de cable HBO, la serie estadounidense BOARDWALK EMPIRE está ambientada en Atlantic City (Nueva Jersey) y la acción transcurre durante la época de la Ley Seca en los años 20. Teniendo como uno de los productores ejecutivos a Martin Scorsese, que dirigió el episodio piloto, y como protagonista a Steve Buscemi, la serie está basada en parte en el libro “Boardwalk Empire: The Birth, High Times, and Corruption of Atlantic City”, de Nelson Johnson, y fue adaptada por Terrence Winter, escritor y productor de Los Soprano. Estrenada en septiembre de 2010, y tras cuatro temporadas (este año se ha anunciado que la quinta temporada será la última), la serie recibió una excelente acogida crítica y captó la atención  de una amplia audiencia, señalando entre sus virtudes la actuación de Steve Buscemi, la magnífica ambientación y la fidelidad histórica de los hechos narrados, lo que le valió ser reconocida con multitud de premios y nominaciones, entre ellos el Globo de Oro a la mejor serie dramática.


       El personaje central es Enoch “Nucky” Thompson (Buscemi), un personaje inspirado en Enoch “Lucky” Johnson, un influyente político de Atlantic City entre los años 1911 y 1941, y que en la serie también es un prominente político que controla la ciudad durante la época de la Ley Seca (1920-1930). Nucky tiene contacto con varias figuras históricas en su vida personal y política (agentes del gobierno, políticos y gángsters). El gobierno envía a algunos de sus hombres para investigar el contrabando y otras actividades ilegales en la zona y sus posibles conexiones con la mafia, pero también para hacer un seguimiento al lujoso tren de vida de “Nucky” Thompson, figura política del condado. Como el Enoch L. Johnson real, Nucky, es el segundo de los tres jefes que condujeron el poder republicano y usaron su poder político y el chantaje para controlar Atlantic City. La fascinante actuación de Steve Buscemi sirve de hilo conductor para la singularidad de una época irrepetible, los locos años 20, a los que si vas quitando capas te revelan un sombrío  mundo de criminales y políticos corruptos que colaboran para mantener el alcohol en las calles. Una serie poderosa y brutal potenciada por una violencia horrible y una sensualidad tan salvaje como sórdida, rebosante de personajes bien perfilados y subtramas que intercalan momentos íntimos apasionantes.


      Pero este post, más que a la serie se lo quiero dedicar a la participación en ella de  PAZ DE LA HUERTA (Nueva York, 1984), a la que ya he consagrado otras entradas en este blog, y que durante las temporadas 1 y 2 de la serie dio oxígeno a la bailarina de striptease y ex amante de Nucky Lucy Danziger, que actúa en el Ziegfeld Follies y que abandonó la ciudad después de recibir dinero de Nucky. La modelo y actriz norteamericana le corre sangre extremeña por sus venas, como al abajo firmante (su padre es de San Vicente de Alcántara) y aunque se separó de su esposa estadounidense cuando Paz contaba con 12 años de edad, siempre he tenido la ilusión de que la actriz visite nuestra tierra. Tildada de exhibicionista y provocadora, de buscar la fama por todos los medios posibles, es recordado el escándalo que montó en 2011 cuando, después de la ceremonia de los Globos de Oro, fue grabada ebria sin que le permitieran la entrada en la fiesta post-ceremonia. No contenta con eso, en marzo del mismo año fue arrestada por agredir a la actriz Samantha Swetra en una fiesta en Nueva York. Dueña de una filmografía ya considerable en la que sobresalen títulos como Los límites del control (Jim Jarmusch, 2009) y Enter the Void (Gaspar Noe, 2009), a mí Paz de la Huerta me cae muy bien, me gusta su desinhibición a la hora de posar desnuda en posturas guarras y bizarras. Ya lo sabes, Paz es así, o la amas o la odias, y yo me he empeñado en que todo el mundo la ame.

2 comentarios:

  1. Amo a Paz de la Huerta. La serie está magníficamente ambientada y la realización es impecable. Sin embargo, la progresión dramática a lo largo de las diversas temporadas es titubeante y en la quinta y última el cansancio se hace ya patente y sólo deseamos que se los carguen a todos ya de una vez (o los encierren por evadir impuestos, como a Al Capone). Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Veo que en esto coincidimos, y como a la actriz le corre sangre extremeña porque su padre es de un pueblo de aquí cerca, estoy seguro de que podré conocerla personalmente cuando le venga a visitar. Por otra parte, la serie nunca llegó para mí al nivel de Los Soprano o Breaking Bad, mucho menos de True Detective, que es mi favorita, pero es cierto que mantenía un alto nivel de calidad hasta que todo se hizo reiterativo, y además a Paz sólo la pudimos disfrutar en las dos primeras temporadas, lo que resultó un gran déficit para la serie.

    Un abrazo

    ResponderEliminar