viernes, 10 de mayo de 2013

¿QUÉ FUE DE KRISTANNA LOKEN?


      
     Son muchos los aficionados al cine de acción que me hacen esa pregunta. Bien, pues para tranquilidad de todos, KRISTANNA LOKEN (Ghent, Nueva York, 8 de octubre de 1979), aquella bellísima e indestructible T-X de Terminator 3: La rebelión de las máquinas (Jonathan Mostow, 2003), sigue haciendo sus pinitos y por las últimas imágenes que de ella he tenido la oportunidad de ver, en perfecto estado de revista.  


                         
                         
                            
      Cierto que tras realizar aquella espléndida entrega de la saga Terminator cayó en las manos del infame Uwe Boll y, como era fácilmente previsible, su carrera se fue literalmente “a tomar por el culo”. El torpe e inerme director alemán –por llamarle de alguna manera-, uno de los mayores estafadores de la historia del cine y especialista en zarrapastrosas adaptaciones de videojuegos a la pantalla grande, contó con su concurso para participar en pestiños tan indigestos como Bloodrayne (2005), In the Name of the King: A Dungeon siege Tale (2007) y Darfur (2009).


       
   Salvo la película de Mostow que la lanzó al estrellato, la carrera cinematográfica de Kristanna ha resultado ser absolutamente infumable, será por eso que ha tomado como refugio la televisión y actualmente participa en la cuarta temporada de la serie estadounidense The L Word.


    

     La actriz, de marcados rasgos nórdicos, realizó unas declaraciones en las que confesaba su bisexualidad, también comentó que sus relaciones sentimentales más recordadas han sido con otras mujeres. De hecho, no tuvo ningún reparo en darle un húmedo beso a la cantante Pink en el World Music Awards de Montecarlo. En la misma onda, allá por el año 2006, algunas revistas especularon con la posibilidad de que estuviera manteniendo un tórrido romance con la actriz norteamericana de origen puertorriqueño Michelle Rodríguez.



      
      A los aficionados todo esto nos la trae al pairo, siempre recordaremos su espectacular aparición desnuda en Terminator 3, y poco nos importa que su actual pareja sea su preparadora física, si podemos visionar una y otra vez esa secuencia en que con un contoneo sublime movía sus potentes, apetitosos glúteos para sorprender a un emperifollada vieja que se encuentra cómodamente sentada a los mandos de un lujoso deportivo Lexus. ¡Larga vida a Kristanna Loken!


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