Esto de internet es la ostia, te ofrece la posibilidad de
conocer a muchas personas de cualquier parte del mundo sin moverte del
confortable sillón de tu salón e incluso cuentas con muchas probabilidades de
que algunas pibas se enamoren de ti sin siquiera imaginar que pueden estar
tratando con un asesino serial o un revolucionario alucinado como Unabomber.
Bueno, si supieran esto aumentaría sensiblemente el número de féminas que
caerían rendidas. Así está el mundo, compadre Manuel.
El caso es que en ese
cambalache informativo, sesudas tertulias y hueros chismorreos, un flujo
constante, a veces desbordante que te impide destriparlo a fondo, uno acaba
tropezando con algunas cositas muy ricas que sin la ayuda de esos contactos me
pasarían totalmente inadvertidas. Un ejemplo son estas impactantes instantáneas
de una CARLA BRUNI antes de varias
operaciones, muy joven y prácticamente desconocida.
La ex Primera Dama de
Francia ya apareció biografiada en esta sección en una fecha no muy lejana,
razón insuficiente para anular la oportunidad de que mis lectores disfruten de
la lozana carnalidad de esta modelo, actriz y cantante turinesa nacida en 1967,
en una época en la que ni ella ni nadie podía imaginar que durante el periodo
2008-2012 estaría en el más alto trono de la república francesa al lado del petit Sarkozy.
Seré sincero, Carla, nunca me has parecido demasiado atractiva ni una actriz resultona ni
mucho menos un cantante aceptable. No lo necesitas, porque ser Carla Bruni es mucho más que todo eso. Fíjate, si la
luna pudiera hablar susurraría C-A-R-L-A-B-R-U-N-I.
Es el nombre de una estrella, da juego, tiene feeling, te hace
percibir un espacio y un sonido, un magma infinito en donde vuelcas un alud de
miradas: arriba, abajo, centro y vértices. Sería impensable que un erotómano
como yo no creyera en la resurrección de la carne después de ser testigo de
tantos naufragios. Creo en los fantasmas y creo en la vida eterna, soy dueño de
una furiosa embriaguez que demanda un nuevo sentido para la palabra tragedia.
Ab imo pectore.










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