El estreno en
salas comerciales de la película The Girlfriend Experience, último
invento del inclasificable Steven Soderbergh que narra en tono semidocumental
las peripecias vitales de una prostituta de lujo que, además de sexo, ofrece a
sus clientes la experiencia de disfrutar de una novia, me brinda la oportunidad
de presentar a mis lectores a SASHA GREY,
que da el salto del cine porno al indie
encarnando a Chelsea, la cotizada puta protagonista del film.
Nacida el 14 de
marzo de 1988 en North Highlands (California), la autoproclamada “actriz porno
existencialista” tuvo su primera experiencia sexual a los 16 años y fue en 2005
cuando decidió convertirse en actriz pornográfica. Al cumplir los 18 años se
mudó a Los Ángeles donde interpretó su primera escena en una orgía con Rocco
Siffredi en la película The Fashionistas 2, de John Stagliano.
Sasha se declara bisexual y una de sus
especialidades más apreciadas tiene que ver con su habilidad para realizar
escenas de garganta profunda, o lo que este crítico llama “Tragasables”. Su
página web nos informa de que Sasha Grey está disponible para una amplia
variedad de actos sexuales, los cuales incluyen: sexo heterosexual, grupal e
interracial. En sus películas se especializa en sexo anal y en papeles donde
asume el rol de sumisión y esclava (veáse Fuck Slaves).
En este mismo año ha
intervenido en la cinta de terror Hallows (Richard O´Sullivan) y en su
vertiente de modelo ha posado para el prestigioso fotógrafo Terry Richardson. La
actriz tal vez más intelectual del porno (además de una voraz lectora, escribe,
hace música y fotografía) reflexiona: “No
soy ninguna víctima, nunca han abusado de mi ni me han explotado. No actúo, soy
yo misma, sé lo que hago y por qué lo hago, gano dinero y me siento bien
haciéndolo. Me gusta hablar de ello porque positiviza el sexo”










No hay comentarios:
Publicar un comentario