martes, 2 de octubre de 2012

LAS FOTOS HIPNÓTICAS: ASIA ARGENTO


      
      La actriz y directora de cine italiana ASIA ARGENTO nació en Roma el 20 de septiembre de 1975. Hija de la también actriz Daria Nicolodi y del famoso director de cine Dario Argento, uno de los máximos representantes del género de terror conocido por giallo y sin duda el cineasta que más ha influido en el moderno cine de horror y slasher (cine de cuchilladas). Aunque comenzó en la televisión, Asia se consagra al encarnar a la chica parapléjica Arianna en Perddiamoci di vista! (Carlo Verdone, 1994), y si bien tuvo una actuación destacada como amante del rey en La Reina Margot (Patrick Chereau, 1994), fue por Compañera de viaje (Peter del Monte, 1996), dando vida a la joven acompañante de un intelectual jubilado, el papel que le valió ser merecedora del premio Grolla D´oro. Ha trabajado con su padre en varias películas (entre ellas, El fantasma de la Ópera, 1998, y la más reciente La madre del Mal, 2007). Ha dirigido un documental sobre la figura de su padre y otro sobre el cineasta italoamericano Abel Ferrara, así como dos películas que no conocieron el éxito: la autobiográfica Scarlet Diva (2000) y la para este crítico desconocida The Heart is Deceitful Above all Things (2004). Debutó en el cine norteamericano con la irregular New Rose Hotel (Abel Ferrara, 1998), y Sofía Coppola también la incluyó en el reparto de María Antonieta (2006). De su relación con el músico de rock Marco Castoldi nació su primera hija, a la que llamó Anna en honor de una hermana suya que murió en un accidente del que ella fue culpable.

      Ay, enfant terrible, necesito reconstruir mi vida y no encuentro refugio. He visto ballenas en latas de conserva, bosques desmantelados, manantiales que sólo reflejan realidades muertas… Me siento tan hastiado que mi imagen sólo asoma en los espejos rotos. Pero yo, Asia, no hice otra cosa que creer en ti, asustado, como el niño que mendiga sonrisas en un velatorio. Ahora que te has ido me doy cuenta de lo poco que queda de mí, de que la soledad palpita y extasiada intenta satisfacerme. Qué difícil será transitar sendas pintadas de negro en la absurda utopía de descubrir nuevos continentes.     

No hay comentarios:

Publicar un comentario